La dura espera de los familiares de las víctimas de la explosión de un ducto de gasolina en México que ya deja 89 muertos

Mientras las familias de los desaparecidos buscan en funerarias y hospitales, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó este lunes que hay al menos 89 muertos y 51 hospitalizados. El incidente ocurrió en una toma ilegal de combustible en Tlahuelilpan, donde se estima que había unas 600 personas.
19 Ene 2019 – 8:58 AM EST

Llevan más de un día de peregrinación por hospitales, funerarias y por el lugar donde se produjo la explosión. Con el semblante roto por las largas horas de incertidumbre, los familiares de las víctimas del accidente en una toma ilegal de combustible en Tlahuelilpan, Hidalgo, esperan noticias de sus seres queridos.

Según informa la agencia EFE, familias enteras recorren nerviosas los hospitales con la esperanza de que sus allegados estén heridos, mientras que otros con menos confianza se amontonan en el exterior de las funerarias con el temor de que sus familiares sean uno de los 89 muertos contabilizados oficialmente hasta ahora.

Se teme que el número de fallecidos sea aún mayor, no solo porque varios heridos presentan quemaduras de gravedad, sino por la cantidad de desaparecidos de entre los centenares de personas que se agolparon el viernes en el conducto de combustible de Petróleos Mexicanos (Pemex) para extraer ilegalmente la gasolina de una toma clandestina.

Los nervios de los familiares son cada vez más visibles mientras unos y otros gritan nombres y aportan descripciones vagas como "hombre" o "mujer", o aluden a prendas y complementos como "reloj" o "anillo" que ayuden a identificar a los muertos o heridos.

En la mañana de este lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador actualizó la cifra de fallecidos del hecho ocurrido en la tarde del viernes a 89. El accidente también dejó 81 heridos, de los cuales 51 permanecen hospitalizados.


Entre 600 y 800 personas personas robaban con cubetas y bidones el combustible de un ducto perteneciente a Pemex cuando ocurrió el siniestro, señaló el secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval. Las autoridades tardaron horas en contener el incendio.

Testigos citados por medios indicaron que tras la explosión, las llamas se elevaban a más de 20 metros de altura y que la onda expansiva afectó a decenas de personas que estaban recogiendo gasolina muy cerca de la vía que conecta a Teltipan con Tlahuelilpan.

Mantendrán estrategia ante del 'huachicoleo'


En las últimas semanas el gobierno mexicano lanzó una estrategia para frenar el robo de combustibles y desplegó a 3,200 agentes para proteger ductos y refinerías. También ordenó el cierre temporal de ductos, lo que generó problemas en la distribución del combustible y, en consecuencia, escasez.

La toma ilegal de combustible, conocida como "huachicoleo", es una vieja práctica que le ha costado a Pemex miles de millones en pérdidas anuales.


El presidente Andrés Manuel López Obrador insistió el sábado en que seguirán evitando que haya una confrontación entre los miles de militares desplegados y los pobladores que buscan el combustible.

"Vamos a continuar con la misma política y yo creo en el pueblo, creo en la gente y se que con estas lecciones dolorosas, lamentables, la gente va a también alejarse de estas prácticas", afirmó el presidente Andrés Manuel López Obrador en la conferencia de prensa.

En fotos: la ardua búsqueda de restos de las víctimas de la explosión de un ducto de combustible en México

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El secretario de la Defensa Nacional relató que en el momento de la explosión había un equipo de 25 agentes en el área, pero habían decidido no intervenir en la toma ilegal de combustible porque se vieron rebasados por la multitud.

“Es muy difícil detener 25 hombres a 600, 800 personas”, dijo Sandoval. “Es mejor evitar esa confrontación al verse rebasados completamente por esa cantidad de gente que está en frente de ellos. Es lo mejor para ambas partes retirarse, ha sucedido en muchas otras ocasiones".

Durante la rueda de prensa matutina, el fiscal general de México, Alejandro Gertz, indicó que "no cabe duda" que el incendio es la consecuencia de la toma ilegal de combustible.

Desde hace al menos 10 años las autoridades mexicanas catalogaron el robo de combustible como una de las actividades ilícitas que ocasionaba más pérdidas a la paraestatal Petróleos Mexicanos. Entre 2006 y 2018, la fiscalía mexicana inició aproximadamente 108,000 investigaciones por este delito, pero fue creciendo de forma exponencial pues en 2006 se abrieron 394 investigaciones y en 2018 aumentó hasta 31,000, según cifras del gobierno.


Este problema generó pérdidas de 66,300 millones de pesos ($3,400 millones) en 2018, que equivale al 20% de lo que se destinó en 2019 a toda la inversión en educación en el país.

El presidente López Obrador ha señalado que estas prácticas se realizaban en complicidad u omisión de autoridades locales, por lo que grupos criminales podían perforar las tuberías que transportan cerca del 20% del crudo nacional. Este combustible robado es adquirido por diversas empresas e incluso gasolinerías, según reveló el propio gobierno.

Esta actividad ilegal se inició en el llamado Triángulo Rojo, en el céntrico estado mexicano de Puebla, pero con el tiempo la práctica se extendió a otros estados. Actualmente los que lideran el robo de hidrocarburos son Puebla, Guanajuato, Tamaulipas, Estado de México, Jalisco e Hidalgo -donde justamente ocurrió la tragedia este viernes- de acuerdo el Observatorio Ciudadano del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim).

Con información de las agencias AP y EFE.

En fotos: interminables filas para comprar gasolina en México por desabastecimiento del combustible

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