Extraditan a EEUU a exministro de Seguridad de Costa Rica acusado de narcotráfico

Costa Rica extraditó el viernes a Estados Unidos al exministro de Seguridad y exmagistrado Celso Gamboa para enfrentar cargos de narcotráfico, un caso en el que el acusado promete salpicar a funcionarios del actual gobierno de Rodrigo Cháves.

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Costa Rica extraditó el viernes a Estados Unidos al exministro de Seguridad y exmagistrado Celso Gamboa para enfrentar cargos de narcotráfico, un caso en el que el acusado promete salpicar a funcionarios del actual gobierno.

Gamboa, abogado de 49 años y exfiscal general adjunto, fue entregado por un juez a agentes antidrogas estadounidenses junto con su presunto socio, Edwin López Vega, alias "Pecho de rata", en medio de un vasto operativo de seguridad en el aeropuerto Juan Santamaría, que sirve a San José.

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Son los primeros costarricenses en ser extraditados, tras una reforma constitucional de 2025 que permitió la entrega de nacionales.

Además, "son personas de alto perfil", por lo que "es un día histórico", destacó el fiscal general, Carlo Díaz, en declaraciones a la prensa en la terminal aérea.

Ministro durante la presidencia de Luis Guillermo Solís (2014-2018), Gamboa partió con López Vega, exconvicto por narcotráfico, en un avión custodiado por oficiales de la DEA con destino a Texas.

El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia (2016-2018), quien vestía camiseta roja y subió al avión con esposas y fuertemente escoltado, intentó impedir su extradición con recursos legales de última hora que fueron rechazados.

El fiscal indicó que "circulaba (una versión) de que había interés en acabar con la vida" de Gamboa.

Antes de la extradición, un juez validó las garantías otorgadas por Estados Unidos de que —si es hallado culpable— no será condenado a más de 50 años de prisión, la pena máxima en Costa Rica.

La reforma constitucional, impulsada por el presidente derechista Rodrigo Chaves, autorizó la extradición por narcotráfico y terrorismo.

"Tuvo que venir un aliado a enmendar la ineficiencia de un poder judicial vergonzoso", criticó el viernes el mandatario, enfrentado al sector de la justicia y quien dejará el poder el próximo 8 de mayo.

Posibles delaciones

Según la fiscalía estadounidense, Gamboa ayudó "a otros narcotraficantes internacionales a fabricar, distribuir y transportar cantidades importantes de cocaína, gran parte de la cual fue traficada a través de Costa Rica hacia Estados Unidos".

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A inicios de marzo pasado, Gamboa, quien niega las acusaciones, dijo que hablará con las autoridades estadounidenses sobre personas que "en este momento están en el poder Ejecutivo" y tendrían que estar encarceladas.

"Aquí hay gente que debería estar ahí presa (...) conmigo", declaró el exministro al canal Teletica, sin dar nombres ni mencionar posibles delitos.

"Esperaría que lo que él pueda manifestar, y no solo Gamboa, sino López Vega y todos los demás que vienen (para ser extraditados), den sus manifestaciones con la intención de reducir (...) sus penas y que puedan generar información más importante y más relevante que ellos mismos", dijo a la prensa el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, tras la extradición.

Gamboa, quien también fue jefe de inteligencia entre 2013 y 2014, es el exfuncionario costarricense de más alto rango acusado de narcotráfico, y ha enfrentado señalamientos de corrupción.

En los últimos años, Costa Rica pasó de ser un lugar de tránsito de drogas a un centro logístico del narcotráfico, y perdió su categoría como uno de los más seguros de la región.

Durante el actual gobierno, la tasa de homicidios alcanzó un pico de 17,2 por 100.000 habitantes. El año pasado bajó a 16,8.

El exministro fue capturado el pasado 23 de junio, tras ser requerido por una corte de Texas. Ese mismo día fue detenido López Vega, su presunto socio, de 48 años.

Gamboa, sancionado por el Tesoro estadounidense, niega señalamientos de que él y "Pecho de rata" lavaban sus ganancias del narcotráfico en un equipo de fútbol de segunda división, y los atribuye a maniobras de capos presos en Estados Unidos para obtener rebajas de penas.

"No hay un solo gramo de cocaína decomisado, no hay un solo dólar que no fuera justificado", aseguró en la entrevista.