El referendo y una investigación de corrupción alejan a Correa de una eventual vuelta a la política en Ecuador

El expresidente declaró esta semana ante la Fiscalía de Guayaquil sobre la venta anticipada de petróleo a China y Tailandia durante su gestión, un caso que en sus últimas instancias podría apartar a Correa de la vida política de su país.
7 Feb 2018 – 5:39 PM EST

QUITO, Ecuador. - El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, no vive sus mejores horas. Si el domingo, los ecuatorianos votaron en un referendo a favor de eliminar la reelección presidencial indefinida, lo que bloquea sus posibilidades de volver a la presidencia, el lunes tuvo que acudir a la Fiscalía para rendir testimonio dentro de la investigación por la supuesta corrupción en la preventa de crudo ecuatoriano a China y Tailandia, un caso que, si sigue avanzando, también podría alejarlo definitivamente de la política activa en Ecuador.

La investigación de los contratos de preventa petrolera por la que tuvo que declarar ante la Fiscalía esta semana se aceleró con el cambio de gobierno y la llegada de un nuevo equipo técnico a la petrolera estatal Petroecuador. Al revisar los 13 contratos de preventa petrolera que se hicieron entre 2009 y 2016, encontraron que los precios por cada barril de petróleo fueron fijados por debajo de las condiciones del mercado. Además, estas operaciones están atadas a créditos otorgados a Ecuador, que a la fecha ascienden a 5,300 millones de dólares.

Petroecuador tiene comprometidos 500 millones de barriles de petróleo hasta 2024. Este volumen de crudo traído al precio actual de mercado representa 22,000 millones de dólares. Por eso, el país pierde dinero con cada día que pasa. La venta spot (inmediata) de 2.16 millones de barriles de crudo que la petrolera hizo el año pasado demostró aún más el perjuicio que existe. La empresa Glencore que ganó esta licitación internacional paga entre 51.8 y 52.3 dólares por barril, mientras que Petrochina Internacional, que se sirve de los acuerdos de preventa, paga entre 44.2 y 49,4 dólares por barril, según los reportes de embarques de la Gerencia de Comercio Internacional de Petroecuador.

Además Petrochina, Unipec y Petrotailandia, gracias a una cláusula de libre destino que tienen los contratos, revenden el crudo ecuatoriano a países como Estados Unidos, Panamá, Chile y Perú, recibiendo un margen de ganancia. El periodista y experto petrolero Fernando Villavicencio recientemente entregó pruebas a la Fiscalía de que dos ministros de Estado advirtieron al expresidente Correa sobre esta cláusula que permite que las petroleras comercialicen con el petróleo ecuatoriano.


Correa cree que hay "persecución política"

Villavicencio también publicó en su portal de filtraciones algo que evidencia aún más el perjuicio: el análisis de 42 embarques de crudo ecuatoriano que Petroperú compró entre 2015 y 2017, a través de Gunvor, Core Petroleum y Petrochina. Estos precios son superiores a los facturados por parte de Petroecuador porque están fijados por las condiciones del mercado. Por ejemplo: el 10 de agosto de 2015, el buque ecuatoriano Chimborazo descargó en el puerto peruano de Talara 376 mil barriles de crudo. El precio facturado por Petroperú fue de 16.4 millones de dólares, mientras el reportado por Petroecuador por el mismo embarque fue de 12.7 millones.


La responsabilidad que se le atribuye a Correa en este caso es política porque avaló las operaciones con China con la firma de acuerdos de alianza estratégica (contratos sin licitación) y porque además suscribió el decreto ejecutivo 466, que garantiza el pago de la deuda con la provisión de petróleo y fuel oil.

Sin embargo, durante una breve declaración que dio tras su comparecencia, el exmandatario habló de “persecución política” y solo reconoció que aprobó una operación en 2010 porque consideró que era beneficiosa para el país, pero dijo desconocer los detalles, como el coste de fletes.

El expresidente Correa lleva en el país poco más de un mes, volvió para hacer campaña electoral por el no en el referendo y tiene previsto retornar a Bélgica donde reside con su familia desde que dejó el cargo en mayo del año pasado.

Y mientras en el país, su presencia sigue despertando pasiones, algo que quedó demostrado el día de su comparecencia en la Fiscalía donde simpatizantes del exmandatario confrontaron a un grupo de detractores que lo acusaban de corrupto y ladrón.

Pero, si el caso avanza en los tribunales y se establece que Correa tuvo una responsabilidad en el perjuicio económico al estado, eso podría significar que el exmandatario no pueda volver al panorama político ecuatoriano debido a una pregunta aprobada en la consulta del domingo que proponía instaurar la inhabilitación política de los funcionarios condenados por corrupción.

Pero aún es pronto para saber dónde desembocará el caso conocido en Ecuador como el caso Petrochina por el que la Fiscalía también investiga a los intermediarios en la negociación con las petroleras asiáticas. Entre estos se cuentan a funcionarios de la era correísta como Nilsen Arias, que fue gerente de comercio internacional de Petroecuador, y representantes de los brokers petroleros como Taurus Petroleum, Gunvor, Core Petroleum y Castor Petroleum que viven fuera del país y que, según Villavicencio, inflaron el precio de los fletes para obtener un margen de ganancia que podría iría en el orden de un dólar por cada barril de petróleo.

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