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América Latina

Ecuador entrega a Julian Assange después de que una filtración de WikiLeaks salpicó al hermano del presidente Moreno

Un escándalo financiero revelado por WikiLeaks que involucra al hermano del presidente de Ecuador parece estar detrás de la salida de Assange de la sede diplomática ecuatoriana en Londres. Pero esa no es la razón que públicamente ha presentado el gobierno del presidente Lenín Moreno.
11 Abr 2019 – 5:57 PM EDT

QUITO, Ecuador.- El gobierno de Ecuador describió a Julian Assange como un huésped irrespetuoso que desde la embajada del país andino en Reino Unido intervino en asuntos internos de países como Reino Unido y España. La ministra de Interior, María Paula Romo, compartió anécdotas desagradables como que el hacker australiano colocó heces en las paredes de la oficina consular. Todo indica que ese inventario de desatinos denunciado por las autoridades ecuatorianas produjo la expulsión de Assange, pero hay más.

En las últimas semanas, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, estuvo en la mira de WikiLeaks. El portal fundado por Assange destapó un escándalo que involucra al hermano del presidente, Edwin Moreno Garcés, en la constitución de una empresa offshore en 2012, Ina Investment Corp. En esta época Moreno fungía como el vicepresidente de Rafael Correa y la offshore habría ocultado el dinero de coimas de empresas constructoras a través de un supuesto testaferro, Xavier Macías Carmignani.


Moreno a inicios de abril convocó a un grupo de radios a una rueda de prensa donde aceptó la existencia de esa empresa y la vinculación de su hermano. “Mi hermano no es funcionario público y puede tener todas las offshore que quiera (...) Yo he estado a la expectativa de que se presenten las denuncias respectivas, que la Comisión de Fiscalización de la Asamblea me comunique que existe esta denuncia para hacer la aclaración. Yo jamás me enteré que se había formado esta empresa offshore”, explicó.

El escándalo se magnificó con la filtración que hizo WikiLeaks de fotografías personales del presidente que sugieren una vida suntuosa. Moreno, en la misma rueda de prensa, dijo que esos archivos fueron robados de los dispositivos electrónicos de él y su familia y lo tomó como una advertencia por su lucha contra la corrupción.

El escándalo de Ina Investment Corp es parte de un proceso judicial en Ecuador y la Asamblea, por su parte, prepara un informe, pero hasta ahora no ha citado al presidente para que aclare la situación. Los adversarios de Moreno, que básicamente son los defensores del expresidente Correa, se apropiaron de la denuncia de WikiLeaks e insisten en que se aclare la denuncia.

Este jueves, el excanciller del país Ricardo Patiño tocó nuevamente el tema. “Están tratando de poner cortinas de humo, pero no lo van a conseguir”, dijo en una conferencia de prensa a la vez que criticó la expulsión de Assange cuyo asilo pasó por sus manos hace ya casi siete años.

Tras la salida de Assange de la representación diplomática en Londres son pocas las voces en Ecuador que critican la decisión del presidente Moreno. Solamente la oposición de los grupos políticos alrededor de Rafael Correa habla de un “gobierno entreguista”, que se rindió a las presiones de Estados Unidos.

Para Wolf Grabendorff, especialista en temas latinoamericanos, las cosas cambiaron a nivel bilateral con la visita del vicepresidente Mike Pence en junio de 2018, luego de un alejamiento de 10 años. “La presión de Estados Unidos sobre Moreno es conocida desde hace mucho tiempo. Hay una dependencia como existía antes, un retorno muy claro, con condiciones distintas porque tenemos a Trump en Washington”, opina.


Grabendorff menciona, además, cuando Estados Unidos intentó frenar la promoción de la lactancia ante la Organización Mundial de la Salud, una iniciativa que justamente iba a ser presentada por Ecuador. Detrás estaban los fuertes intereses económicos estadounidenses reflejados en su industria lechera (noticia revelada por The New Yor Times, en julio de 2018).

Diplomáticos ecuatorianos, que pidieron ocultar su identidad, contaron que Estados Unidos amenazó con retirar su cooperación financiera y militar si el país andino no se retractaba en la Cumbre de Ginebra donde todo ocurrió. “No es un hecho aislado, allí quedó evidenciada la forma de comunicación de Estados Unidos frente a Moreno”, indica.

Estados Unidos negó toda esa conspiración y el tema no dio para mucho más, pero efectivamente Ecuador cambió su postura en ese particular. Hay que acotar también que el país andino volvió al Fondo Monetario Internacional este año y consiguió un desembolso de 4,200 millones de dólares.

La increíble historia de Julian Assange

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