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En un proceso marcado por la religión, Costa Rica elige este domingo a su próximo presidente

El predicador evangélico Fabricio Alvarado se enfrenta al oficialista Carlos Alvarado en la segunda ronda de la elección presidencial, que este año se cruzó con las celebraciones religiosas de Semana Santa.
1 Abr 2018 – 09:31 AM EDT
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SAN JOSÉ, Costa Rica.- Los costarricenses acuden este domingo a más de 2,000 centros de votación para elegir al futuro presidente de su nación, finalizando así una campaña que, aún en víspera de la jornada electoral, ardía en discusiones sobre asuntos religiosos.

Tanto el predicador evangélico Fabricio Alvarado como el oficialista Carlos Alvarado reiteraban en las horas finales su llamado a la población, con especial énfasis en la población católica (al menos 52%, según encuestas recientes). Las urnas estarán abiertas desde las 6 a.m. y hasta las 6 p.m., y los resultados podrían empezar a conocerse dos horas después de que cierren los centros de votación.

El Tribunal Supremo de Elecciones reportó una fluencia constante y regular en los centros de votación, sin informes de violencia ni desórdenes que alteren el proceso.

Al mediodía, en mitad de la jornada, ya habían votado los candidatos Fabricio Alvarado (Partido Restauración Nacional, PRN) y Carlos Alvarado (Partido Acción Ciudadana, PAC). El primero votó en su cantón populoso Desamparados y el segundo en el distrito Pavas del cantón central de San José, ambos en medio de tumultos de sus respectivos recintos.

Los candidatos recorrieron el Valle Central del país y reiteraron su mensaje de “unidad nacional”, prometiendo incluir a todos los sectores en un eventual gobierno. Esto a pesar de las inquietudes de varios sectores contra Fabricio Alvarado por posiciones discriminatorias contra minorías sexuales.

Cualquiera que gane deberá gobernar con minoría legislativa: el PRN cuenta con la cuarta parte de los escaños mientras que el PAC tiene una sexta parte.

Para darse cita a las urnas, miles de personas adelantaron el regreso a sus domicilios este fin de semana, después de las cortas vacaciones que una parte de la población acostumbra tomar por la Semana Santa. Las principales carreteras de acceso al área metropolitana, tanto desde el Pacífico como del Caribe, registraron desde el viernes un notable incremento de vehículos que venían desde las costas, confirmaron fuentes de la Policía de Tránsito.

“Tenemos que demostrar que estamos orgulloso de Fabricio, a pesar de todo lo que lo han criticado y de los ataques por su fe”, explicaba Octavio Bonilla, mientras colocaba en su taxi informal la bandera amarilla y azul del PRN. Se aprestaba para salir en caravana por su cantón Coronado (9 km al norte de la capital) para mostrar la fuerza del movimiento basado en iglesias evangélicas neopentecostales.

En la fuente de la Hispanidad, entre el extremo este de la capital y el cantón Montes de Oca, cuna del PAC, se reunieron cientos de seguidores de la agrupación de centroizquierda que en 2014 llevó al poder a Luis Guillermo Solís. “Estaba un poco insegura, pero ver gente que acortó sus vacaciones me hace pensar que podemos ganar”, decía María José Acuña, profesora en una escuela pública. También había otras personas que se declaran ajenos a este partido, pero que votarán por Carlos Alvarado por considerar que su rival carece de preparación, de sensibilidad por las minorías y de escrúpulos para mezclar el credo evangélico con la política.

Consciente del peso del voto de los católicos tradicionales, Fabricio Alvarado divulgó este sábado una reunión con un popular sacerdote llamado Sergio Valverde, encargado de un proyecto caritativo con niños en barrios pobres al sur de la capital. La cúpula católica y un sector de los fieles sí coinciden con el PRN en la “defensa de la vida y la familia tradicional”, pero otro grupo más bien le achaca un discurso extremista contra la población gay. También le cobran los ataques que el líder espiritual del candidato, un pastor llamado Rony Chaves, ha hecho contra la figura de “Virgen de los Ángeles”, patrona de la población católica.

El TSE ha llamado a evitar la mezcla de política y religión, pero de poco ha servido. Esta campaña larga y cambiante ha mostrado el conservadurismo de este país (de credo oficial católico) y la pérdida de liderazgo de los partidos políticos. El temor de dirigentes del PAC es el arrastre de dirigentes de iglesias evangélicas en la jornada electoral, pues el PRN les ha pedido ya dedicar recursos para atraer votantes en las zonas donde tienen más influencia, sobre todo áreas más pobres de Costa Rica.

La votación comenzó con la apertura del primer centro de votación, en Sydney, Australia, 12 horas antes en el territorio costarricense. Casi 32,000 costarricenses estaban inscritos para participar desde sus países de residencia en el exterior. Andrey Cascante, un becario de una multinacional de tecnología, viajó este sábado seis horas en auto hasta Nueva York, para votar. Él también cortó sus vacaciones: “Los que vivimos fuera sabemos cuánto nos envidia la gente (de otras nacionalidades) por el país que tenemos y cómo vivimos. Tenemos que seguir así: que quienes salimos del país lo hagamos por conocer y estudiar, no por falta de empleos o para huir de la violencia, como ocurre en países vecinos”.

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