null: nullpx

Cómo un topless en la playa llevó a cientos de mujeres a manifestarse con los senos al aire en Argentina

Cientos de mujeres participaron este martes en el 'tetazo', una manifestación contra la cosificación del cuerpo de la mujer a la que muchas mujeres se presentaron con el torso desnudo. El origen de la protesta fue un operativo policial contra tres mujeres que tomaban el sol sin la parte de arriba del bikini en una playa.
8 Feb 2017 – 11:37 PM EST

BUENOS AIRES, Argentina.- Cientos de mujeres decidieron mostrar sus senos en la vía pública en pleno centro de Buenos Aires y otras ciudades argentinas para exigir que sus cuerpos dejen de ser tratados como objetos sexuales.

La idea de una marcha en el que las participantes llevaran el torso desnudo surgió después de un controvertido operativo policial a finales de enero en la costa argentina. Tres mujeres tomaban sol en topless en una playa de Necochea cuando una veintena de agentes se les acercó para decirles que debían cubrir sus pechos.


Según los efectivos, otros bañistas se habían quejado. Ante la pregunta de las mujeres sobre cuál era el delito que estaban cometiendo se les citó un artículo del Código de Faltas de la provincia de Buenos Aires, que multa a quienes "con acto, palabra, dibujo o inscripción torpe u obscena ofendiera la decencia pública".

El juez de la zona que recibió el acta policial fue rotundo en su declaración tras archivar el caso: “Desde mi perspectiva los hechos carecían de relevancia contravencional. La norma que podría sancionar este tipo de hechos se refiere a actos obscenos que afecten la decencia pública. Tal como se comprenderá, coincidir acerca de qué es lo que significa un acto obsceno o en qué consiste la decencia pública es una tarea imposible de lograr", alegó el juez.


"Independientemente de ese aspecto legal, lo cierto es que el hecho que una mujer descubra sus pechos no representa un acto objetivamente lesivo para terceros", sostuvo el magistrado quien además reclamó la modificación del Código de Faltas y pidió prudencia a la policía.

Unos seis meses antes, una mujer había sido retirada por la fuerza de una plaza de la provincia bonaerense por estar amamantando en público a su hijo. A la semana, se organizó una ‘teteada’ en varios puntos del país. Miles de mujeres salieron a amamantar a sus bebés en espacios públicos.

Este martes, las mujeres dieron un paso más y muchas se atrevieron a quitarse los corpiños para pedir que se deje de cosificar sus cuerpos.


“Hay una doble moral de ‘te vendo la teta en la televisión o en la revista o la publicidad’, pero si vos decidís sacarte el corpiño, ahí se pudre todo. Vine al #Tetazo para cambiar esta situación en la que los cuerpos de las mujeres son propiedad del hombre; para desarmar un poco este patriarcado. Además, espero una hija y ya tengo un hijo varón y quiero dejar algo mejor para ellos”, dijo Maira que está embarazada.


Patricia tiene 58 años y es antropóloga: “Me parece que no hay nada de malo en mostrar el cuerpo. El problema es que la gente le pone valor y el cuerpo se volvió un objeto, pero no es algo que se pueda comercializar”. De hecho, muchos de los carteles e inscripciones en los torsos semidesnudos proclamaban “La teta que molesta es la que no se pude vender”.

Patricia vino a la convocatoria de Buenos Aires con su hija Daniela de 22: “Es algo que compartimos mucho, siempre venimos juntas a las marchas. A mí me encanta y, además, ya era hora: ¡es el siglo XXI!”

Sin embargo, no faltaron los mirones, que fueron a sacar fotos para su propio placer. Muchos de esos hombres olían fuertemente a alcohol y trataban constantemente de ingresar a las rondas donde las mujeres cantaban, tomaban mate y pintaban sus cuerpos. Apenas eran identificados, se echaba a los perversos del Obelisco con el canto “Afuera, afuera, afuera, hombre afuera”.

“La consigna era que las mujeres fueran las únicas en concentrar. Se habló con los compañeros para que ellos no vinieran, su forma de apoyarnos es no estar acá”, comentó Aiken -una joven militante. Frente al enojo de algunos periodistas y camarógrafos que intentaban cubrir la marcha, Aiken opinó: “Por medidas de seguridad, se pidió a los medios que enviaran mujeres reporteras y camarógrafas. En la movilización de #NiUnaMenos o cuando hay casos de abuso, la cobertura es menor, van menos periodistas. No podemos permitir ser un show y un producto para la televisión”.

Pero también hubo muchos hombres que estaban para apoyar a sus compañeras y fueron expulsados durante algunos momentos de revuelo y confusión.

Mariano entiende la situación porque las dos amigas a las que acompañaba fueron acosadas varias cuadras hasta que se encontraron con él y pudieron caminar tranquilas. “Me parece un bajón esa situación porque nos oprime a todos”.

“Hay que cambiar como sociedad, tenemos que revisar montón de cuestiones. Que se condenen este tipo de cosas es un injusticia”, expresó Esteban desde afuera del círculo de manifestantes. “Considero que esta lucha la llevan a cabo las mujeres y el hombre debe respetar sus decisiones. Ojo, no quiere decir que no sea una lucha de todos.”

“No hay que excluir a los varones porque nos necesitan para salir adelante, para dejar el machismo”, opinó una estudiante universitaria.

Para los hombres del país sudamericano es normal andar en cuero, es decir mostrar sus pechos, sobre todo en verano. Entonces, algunos eligieron taparse los pezones con cintas e incluso cubrirse con los corpiños que se sacaban las manifestantes.

En el #Tetazo hubo mujeres de todas las edades, vestidas, semidesnudas o mostrando su lencería. Hubo madres con sus hijos, maridos, amigos. Hombres que se dejaron pintar con frases feministas. Hubo sobretodo mucha juventud, entre los 15 y los 25 años, que parece tener las cosas muy claras. Nina es una menor que fue acompañada de su mamá y una amiga: “Vine porque me parece que es nuestro cuerpo y si lo queremos mostrar, no tiene nada de malo”.


El canto más escuchado fue “Se cuidan, se cuidan los machistas, América Latina será toda feminista”. Así, las mujeres expresaron una vez más su hartazgo por no poder caminar tranquilas por las calles, el miedo a salir solas, la sensación de que el espacio público no les pertenece, entre tantas otras cuestiones de relevancia en temas de desigualdad de género.

En Argentina, el 97% de las mujeres alguna vez sufrió algún tipo de acoso. Para muchas, ese tipo de micro-machismos son los que derivan en los altos índices de femicidios: cada 30 horas aproximadamente una mujer es asesinada por su condición de mujer.

Por el momento, el colectivo feminista ya tiene una cita para seguir con sus reivindicaciones el 8 de marzo a un Paro Internacional de Mujeres.

Mira las imágenes de una de las últimas marchas de #NiUnaMenos:

#NiUnaMenos : Argentina marcha contra la violencia de género y el femicidio

Loading
Cargando galería
Publicidad