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Muertes

A los 88 años, muere Joao Gilberto, padre de la 'Bossa Nova'

El legendario músico brasileño que inmortalizó la “Chica de Ipanema” en su voz susurrante, murió solo, enfermo y endeudado. Fue uno de los precursores del que probablemente sea el movimiento musical más trascendental y revolucionario del Brasil.
7 Jul 2019 – 6:15 AM EDT

Joao Gilberto, última de las leyendas vivas de la bossa nova, murió este sábado en Río de Janeiro a los 88 años, según informó su hijo en las redes sociales.

“Mi padre falleció. Su lucha fue noble, trató de conservar su dignidad mientras perdía su autonomía”, escribió Joao Marcelo, hijo de Gilberto, en su cuenta de Facebook, sin revelar las causas exactas de la muerte del artista, del cual se conocía que estaba enfermo y con un estado de salud bastante debilitado.

Se le vio públicamente por última vez en 2015, en un video donde le cantaba a su nieta la famosa "Garota de Ipanema", que él inmortalizó en su voz. En el video se veía en pijama y muy delgado.

A finales de 2017, su hija Bebel Gilberto obtuvo legalmente su tutela pues se consideró que el músico ya no podía cuidar de su salud y sus finanzas debido a la fragilidad física y mental en que se encontraba.

Joao Gilberto había tenido que abandonar su apartamento en una exclusiva zona de la ciudad, por no poder pagar el alquiler durante varios meses y desde mediados de 2018 residía en una casa que se ha dicho que le prestó Paula Lavigne, la esposa de Caetano Veloso.

Años atrás, la leyenda de la bossa se había visto inmerso en un conflicto entre dos de sus hijos y su última esposa, 40 años menor, de quien finalmente se separó y que sus hijos decían que se aprovechaba de él.

A pesar de ser uno de los músicos más grandes de Brasil y del mundo de todos los tiempos, Joao murió prácticamente solo, enfermo y en la ruina.


“Chega de Saudade”

Joao Gilberto nació el 10 de junio de 1931 en el estado de Bahía, donde descubrió la música desde muy joven.

A los 18 años se fue a Salvador de Bahía, en donde empezó a ser escuchado y un año después se instaló en Río de Janeiro en busca de una carrera en el mundo de la música

Guitarrista y cantante, perfeccionista intransigente, en 1958, Joao Gilberto lanzó su primer disco “Chega de Saudade”, junto a Tom Jobim y Vinicio de Moraes y que se suele considerar como el disco fundador de la bossa nova, ese ritmo sincopado de la samba y mezclado con la frescura del jazz que se convirtió en un reflejo del sentir brasileño.

Tras otros dos álbumes muy bien recibidos, Gilberto se instaló en Nueva York, donde vivió durante años y trabajó con músicos de primer nivel. En la famosa sala Carnegie Hall de esa ciudad dio uno de sus conciertos más memorables y que le consagraron definitivamente, en el año 1964. En 1967, cuando Frank Sinatra comenzó a cantar “Girl from Ipanema” la música de Gilberto se hizo aún más internacional y la bossa nova causó un gran impacto entre audiencias y músicos de todas las latitudes.

Desde entonces la carrera de Joao Gilberto fue una escalada de éxitos y se consagró como uno de los grandes de todos los tiempos.

De vuelta a Río, siguió luciéndose sobre los más importantes escenarios del mundo, llevándose ovaciones con temas como el mencionado “Garota de Ipanema” (Chica de Ipanema), “Desafinado”, “Chega de saudade”, “Corcovado”, “Aquarela do Brasil” o “Rosa Morena”.

En 2001, ganó el Grammy a mejor artista de música del mundo por su disco “Joao: Voz e violao” y en agosto de 2008 las entradas para sus conciertos por el 50 aniversario de la bossa nova se agotaron en menos de una hora.

“Joao cambió la música del mundo para siempre, enseñó la delicadeza de Brasil, trajo la modernidad. Es una pérdida irreparable”, dijo en un comunicado la cantante brasileña Gal Costa, citada por AFP.

El declive

El declive del músico comenzó en 2011 cuando tuvo que suspender una gira por sus 80 años por problemas de salud. Para organizar esa gira había recibido un adelanto de entonces unos 600,000 dólares, que luego tuvo que devolver.

Además, se vio inmerso en un desgastante pleito con su primera discográfica tuvo que vender el 60% de los derechos sobre sus cuatro primeros discos.

Joao también era famoso por su obsesivo perfeccionismo y su fobia social, que lo encerró en su casa durante años, en pijama y sin apenas abrir la puerta.

“La importancia de Joao Gilberto para la música es incalculable. Fue la principal voz del movimiento brasileño más conocido en el mundo y fue revolucionario casi de forma involuntaria”, dijo meses atrás a la AFP Bernardo Araujo, crítico musical brasileño.

“Fue el primer cantante, al menos en Brasil, que demostró que no se necesitaba un vozarrón, que cantaba bajito, como un susurro, acompañado por su virtuosidad y armonía con la guitarra”, añadió el crítico.

“Mejor que el silencio, solo Joao”, dijo alguna vez Caetano Veloso.


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