Crisis económica

Secretario del Tesoro de EE.UU. urge al Congreso aprobar ayuda para Puerto Rico

En una carta publicada en el Daily News de Nueva York, Jack Lew habló de su reciente visita a la Isla y cuán urgente es viabilizar ayudas para la isla en crisis.
1 Jun 2016 – 2:50 PM EDT

SAN JUAN, Puerto Rico. - El secretario federal del Tesoro, Jacob Lew, urgió al Congreso de EE.UU. a aprobar sin más dilación la Ley de Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (PROMESA, por sus siglas en inglés) para la isla, ante la crisis fiscal que azota al país.

En un artículo publicado este miércoles el diario Daily News de Nueva York , estado donde vive una de las mayores colonias de puertorriqueños en el exterior, Lew recordó que queda tan solo un mes para que venzan unos 2.000 millones de dólares en deuda de Puerto Rico que la Administración local no podrá pagar.

Mencionó que estuvo en Puerto Rico el mes pasado para ver cómo la creciente crisis de deuda de la isla está afectando a la salud, la seguridad y el bienestar de sus 3 ,5 millones de ciudadanos estadounidenses

Si antes no se aprueba la ley que ha sido pactada entre ambos partidos de EE.UU. para tomar las riendas de la situación, "el futuro de Puerto Rico quedará en las manos de sus acreedores, no de su gente", sostuvo.

Por ello, "el Congreso debe remitir esta ley al despacho del presidente (Barack Obama) sin mayor dilación", deffendió Lew.

"Esta no es una crisis que vaya a venir; es una crisis que ya tenemos encima", afirmó el secretario del Tesoro, que explicó en su artículo cómo durante su visita constató que la única unidad de cuidados intensivos para neonatos que sigue funcionando en la isla no puede pedir con anticipación tratamientos de diálisis para niños prematuros por falta de fondos.

Describió que los médicos de esa unidad pasan momentos difíciles para realizar su trabajo y que lo mismo pasa con los maestros en una escuela primaria y con la población, preocupada por e l virus del zika, que los funcionarios de salud pública creen se ha generalizado en la isla.

“A medida de que recorrí el Paseo de Diego (en Río Piedras), los empresarios señalaron que el 80 por ciento de las empresas han cerrado. Puerto Rico no puede permitirse la deuda 70 mil millones de dólares que se acumuló durante una recesión de una década”, expresó Lew. En su día, el Paseo de Diego fue el corazón del distrito de negocios de San Juan.

El funcionario manifestó que afortunadamente la legislación bipartidista que crearía una autoridad viable e integral de reestructuración de Puerto Rico, junto con supervisión fiscal independiente para hacer frente a la crisis de la deuda, puede ayudar a paliar la situación.

“Es imperativo que los legisladores aprueben la legislación rápidamente. De hecho, no hay ninguna alternativa viable para salvar a Puerto Rico de un mayor colapso y empezar a construir un futuro mejor. Sin una acción inmediata, la situación que enfrentan nuestros compañeros ciudadanos americanos en Puerto Rico sólo empeorará”, expresó Lew.

Para dramatizar su reclamo, Lew recalcó que el 1 de julio, Puerto Rico se enfrentará a casi dos mil millones de dólares en pagos de dinero que no posee.

Igualmente, apunta cómo hay escuelas primarias en las que no hay dinero para poner mosquiteras en las ventas y evitar así que los niños contraigan zika, dengue o chikunguña; o cómo el deficiente suministro eléctrico les obliga a elegir entre tener las luces encendidas o utilizar computadoras en las aulas, porque no soporta ambas cosas a la vez.

A su juicio, la PROMESA tiene claras deficiencias, pero es la única vía para que Puerto Rico pueda reestructurar el conjunto de su deuda y cuente con "órgano independiente de supervisión fiscal que atienda la crisis".

"Es imperativo que los legisladores aprueben rápidamente esta ley", porque "no hay alternativa viable alguna para salvar a Puerto Rico del colapso", argumenta, tras apuntar que esta es la única vía efectiva para que la isla "se recupere".

Además, señala que la ley proveerá a Puerto Rico de un balón de oxígeno para poder continuar con la prestación de servicios públicos básicos en materia de sanidad, electricidad y seguridad, al tiempo que establecerá un marco para un "futuro crecimiento sostenido".

Respecto a las críticas que apuntan a que se trata de una toma de control federal encubierta, reflejo de una r elación colonial entre Puerto Rico y EE.UU., Lew sostiene que la junta de control que se pretende crear respetará la autonomía del gobierno de la isla.

"Además, los líderes electos de Puerto Rico seguirán siendo responsables de iniciar y encaminar políticas económicas bajo un plan que delineará los futuros presupuestos generales", agregó.

A ello se suma que el líder de la Cámara de Representantes de EE.UU. deberá proponer a algún integrante de la junta que sea de Puerto Rico, y que cuando se logre la recuperación económica la junta se disolverá.

Por lo que se refiere a la reestructuración de la deuda prevista en la PROMESA, Lew señala que con ello "se elimina la dañina incertidumbre que generaría un prolongado litigio judicial que amenaza con desestabilizar aún más la economía" y se "liberan fondos para estimular la inversión privada, crear empleo y mejorar el apoyo a los trabajadores y jubilados".

"Hay partes de esta legislación que no apoyamos, como las relativas a las normas laborales, que no ayudarán a la crisis de deuda". Además, "hay omisiones notables, como la reforma de Medicaid que debe ser abordada en algún momento".

Sin embargo, advierte, "sería un error pensar que hay alguna alternativa mejor para ayudar a Puerto Rico que cuente con el apoyo de ambos partidos, o que la inminente crisis de Puerto Rico puede evitarse de otra manera".

A su juicio, "sin esta legislación, Puerto Rico atravesará una corrección caótica".

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