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Elecciones en EEUU 2020 Austin

Ken Paxton, el fiscal de Texas detrás de la demanda que pide invalidar 10 millones de votos

El fiscal de Texas Ken Paxton, actualmente investigado por el FBI acusado por corrupción, busca que la Corte Suprema no permita que el Colegio Electoral tome en cuenta votos por correo de cuatro estados.
10 Dic 2020 – 01:08 PM EST
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El fiscal general de Texas, Ken Paxton es uno de los invitados para un almuerzo en la Casa Blanca. La invitación no ocurre en una fecha cualquiera: es quien ha liderado uno de los recursos más ambiciosos del actual presidente Donald Trump, quien alega que perdió por un "fraude" del que no ha sido capaz de presentar prueba alguna en más de 30 demandas, y que busca, con una demanda, anular 10 millones de votos en cuatros estados que fueron clave en las elecciones.

Paxton presentó una a nombre del estado que representa, Texas, para que la Corte Suprema impida que el Colegio Electoral tome en cuenta los votos por correo de Georgia, Michigan, Wisconsin y Pensilvania.

Esos son cuatro de los cinco estados que ganó Trump en 2016 y que perdió en 2020. El otro es Arizona.

Diecisiete estados han apoyado la demanda de Texas, pero bajo la figura legal amici curiae, que significa un testimonio no solicitado por el tribunal. Ninguno se ha sumado como demandante. En otras palabras: respaldan la decisión del fiscal texano, pero no se involucran como parte interesada sino como un tercero.

La Corte Suprema ha dado de plazo hasta las 3:00 PM (ET) de este jueves para que los interesados presenten los documentos que sustenten su argumento. Si la demanda es aceptada, los nueve jueces del mayor tribunal de Estados Unidos tendrán en sus manos la decisión de invalidar 10 millones de votos por correo emitidos en estos cuatro estados. El equipo legal de Trump, hasta ahora, ha perdido en todos.

Las fiscalías que apoyan a Texas son Alabama, Arkansas, Carolina del Sur, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Florida, Indiana, Kansas, Louisiana, Mississippi, Missouri, Montana, Nebraska, Oklahoma, Tennessee, Utah y West Virginia.

En contra del voto por correo

El recurso del fiscal de Texas será puesto a revisión a cuatro días de que el Colegio Electoral oficialice la victoria del presidente electo Joe Biden, quien de acuerdo con las certificaciones emitidas por los 50 estados y el Distrito de Columbia, ganó a Donald Trump.

La distancia entre Biden y Trump, de acuerdo con las certificaciones emitidas por los 50 estados y el Distrito de Columbia, suma cerca de 7 millones de votos, la mayor diferencia porcentual en 12 años, que se traduce en 306 votos electorales frente a 232 obtenidos por el actual presidente.

Paxton presentó la demanda bajo el alegato de que la expansión del voto por correo “ponía en riesgo” la confianza de los texanos en su proceso electoral. Los cuatro estados que acusa relajaron sus medidas para que los ciudadanos pudiesen votar a distancia y así evitar multitudes, siguiendo el consejo de las autoridades sanitarias para evitar el contagio del coronavirus, la peor pandemia que ha visto el mundo en un siglo.

Estados Unidos ha registrado más de 15.5 millones de casos por covid-19. La enfermedad ha causado la muerte de al menos 285,550 personas. En las 48 horas transcurridas desde que Paxton presentó la demanda en contra de los cuatro estados que perdió Donald Trump, han muerto al menos 5,000 personas de acuerdo con el conteo del Centro de Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, en inglés).

En Texas, el segundo estado que más votos otorga al Colegio Electoral y uno de los once que restringe el voto por correo, la Fiscalía que lidera apeló con éxito todos los intentos del Partido Demócrata texano y organizaciones a favor del derecho a voto para retirar las restricciones al voto por correo.

Investigado por el FBI y señalado de favorecer a donantes y amigos

Paxton, quien ocupa la Fiscalía de Texas desde 2015, es actualmente investigado por el FBI por acusaciones de corrupción, sobornos y abuso de poder para favorecer a Nate Paul, un empresario inmobiliario de Austin que ha donado a su campaña. La investigación comenzó tras la difusión de una carta firmada por un grupo de trabajadores de su oficina. Todos han sido despedidos o forzados a renunciar, según una demanda que han presentado ante un tribunal texano.

Uno de ellos asegura que el propio Paxton entregó al equipo legal de Paul, que enfrentaba una demanda por sus negocios, documentos confidenciales de la Fiscalía. Una investigación del Houston Chronicle, además, descubrió que una oficina vinculada a Paul pagó 25,000 dólares al fiscal días después.

La relación entre el fiscal texano y Nate Paul es tan cercana que, de acuerdo con una investigación de Associated Press, recomendó a una mujer con quien mantuvo un romance extramarital (reconocido por el propio fiscal) para que trabajara en la compañía de Paul.

El episodio no causó problemas en su matrimonio. La esposa del fiscal, Angela Paxton, es senadora estatal por el distrito 8 de Texas (Dallas) por el Partido Republicano y en febrero de 2019 presentó ante la Cámara estatal una propuesta de ley para aumentar los poderes de su esposo. La proposición, que fue rechazada, contemplaba incluso que el fiscal pudiera perdonarse a sí mismo.

Una carta a favor de donantes

En mayo de este año, una investigación de Associated Press descubrió que su oficina presionó a las autoridades locales de Gunnison, Colorado, para que relajaran sus restricciones para prevenir el contagio de coronavirus a favor de uno de sus amigos de la universidad, el empresario Robert McCarter, quien fue uno de los primeros donantes a las aspiraciones políticas del actual fiscal texano, y vacacionaba en un centro turístico de la comunidad, de unos 17,000 habitantes.

McCarter había enviado dos cartas a las autoridades locales para que le permitiesen quedarse en su propiedad, con un valor de más de cuatro millones de dólares, en contra de las medidas de restricción impuestas por Colorado apenas un mes de haber sido declarada la pandemia. En las misivas, obtenidas gracias a las leyes de transparencia del estado, el empresario y amigo de Paxton escribe que sería afectado puesto que tenía “un congelador lleno de ciervos”, refiriéndose a su afición por la cacería.

Bastó una carta de la Fiscalía texana para que las autoridades de Gunnison, una ciudad de 17,000 habitantes situada a 320 kilómetros al sur de Denver, hicieran una excepción con McCarter y sus nueve invitados, quienes también han dado dinero a la campaña de Paxton.

Las autoridades locales dijeron que la misiva del fiscal no influyó en su decisión y que el hecho de que hubiese llegado tres horas antes de que tomaran la decisión había sido una “coincidencia”. Un portavoz de la Fiscalía de Texas respondió que la carta de Paxton era “una práctica normal” y que Paxton suele hablar con las autoridades de otros estados sobre las prácticas que afectan a los texanos.

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