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Por qué los mexicanos comen dulces picantes

El chile es un elemento característico de la cocina mexicana, presente hasta en los dulces que consumen de niños.
30 Ago 2016 – 5:45 PM EDT

Al mexicano le gusta el dolor que causa placer. Por ello no es raro encontrar que en su gastronomía, tan diversa y llena de sabor, un ingrediente esencial en casi cualquier platillo es el chile.

Por eso, no es extraño encontrar que desde pequeños los mexicanos comen chile todas las formas posibles: en chamoy —chile mezclado con pulpa de durazno machacada—, en polvo cubriendo paletas de caramelo, espolvoreado sobre frutas con sal y limón o sobre botanas. En pastas de tamarindo y chiclosos que se pegan en las muelas con el sabor ácido y picante.

Sí, las golosinas mexicanas también tienen chile.

Así no resulta difícil pensar que exista una suscription box que ofrezca dulces enchilados (y aperitivos) para aplacar las nostalgias de los mexicanos que viven en Estados Unidos. "Déjanos entregarte los dulces de tu infancia en la puerta de tu casa" dice el sitio de Mexitreats, que sabe bien la relación de los niños mexicanos con sus pulparindos.

Como la selección es importante, y la oferta es mucha, nos dimos a la tarea de imaginar qué contendría una caja con golosinas para que dejará en claro que cuando de dulces se trata, si no pican no saben.



Pulparindo
Larga vida al rey de los dulces picantes. La primera barra de caramelo de tamarindo acidito y picante. Algunos golosos más ávidos de chile le añaden salsas y chile en polvo para potenciar su picor.

Tamborines
¿Te has preguntado que le pasaría a un cubo de azúcar si le pusieras chile? Los mexicanos tienen la respuesta con esta golosina: terrones —la forma de tambor se aprecia con mucha imaginación— de azúcar granulada y chile piquín, combinación ganadora.

Paletas Vero
Esta es una colección de paletas de caramelo macizo (en forma de sandía o mazorcas) con una cubierta ácida y picante. Lo más rico es la parte picante.

Pelón Pelo Rico
Una pasta de tamarindo con azúcar y chile que sale, en formas de tiras, del extremo del envase a medida que empujas un émbolo en la parte inferior.

Salsa Valentina
Esta salsa picante es algo así como la versión mexicana de la Sriracha. No es una golosina pero es ideal para acompañar cualquier fruta, dulce, papa frita, chicharrón o palomita que se te ponga en frente.


Miguelito
Este es un clásico de los dulces mexicanos, que viene en dos variantes. El polvo es una combinación balanceada de lo dulce y lo picante que puede añadirse a cualquier otro dulce o bien, comerse solo de la palma de la mano. La versión líquida, similar al chamoy, es ideal para complementar el polvo; juntos son perfectos para prácticamente cualquier botanas, frutas y helados.

Tama-roca
Esta es la versión industrializada de un dulce tradicional de las costas de México: pulpa de tamarindo con chile. Estas las puedes comer solas, bañadas con salsa Valentina o acompañando una michelada (cerveza con jugo de limón, salsa inglesa y condimentos).

Ricaleta
Pasta de azúcar acidulada con chile piquín y cubierto de una generosa campa de chicloso de caramelo. Esta paleta, conocida como 'el terror de los dentistas', es una de esas golosinas clásicas que todo niño comió durante los primeros años de escuela.

Rockaleta
Otra paleta de caramelo de sabores en capas con relleno de chile y cubierta de chilito. Se te hará difícil no morder esta golosina para descubrir su colorido centro.

Gomitas enchiladas
¿Te has preguntado que pasaría si a los ositos de goma les pusieran chile en polvo? Los mexicanos ya lo hicieron y el sabor es increíble. Afortunadamente esta maravilla no está limitada a los ositos, también hay gusanos de goma o con forma de frutas. Si está hecho de goma, se puede enchilar.


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