Comer ‘Mexican food’ es chic pero puede que no te alcance

Encontrar comida auténtica mexicana en EEUU ya no es un problema. El problema es que se ha convertido en un lujo para unos cuantos.
Opinión
Laura Martínez vive en Nueva York. Se siente periodista entre los blogueros; bloguera entre los periodistas y muy a gusto en su casa.
2016-06-02T00:03:39-04:00

Que levante la mano el que sepa qué es una tostada mexicana.

Bueno, para los que no supieron, aquí va: una tostada (OJO, no es una toast) es una delicia mexicana supersimple y que consiste de una tortilla frita, plana y siempre con algún tipo de menjurje encima, llámese frijoles, crema, queso o salsa. Más simple, imposible.

Pero, ¿cuánto estarían dispuestos a pagar por una de estas delicias en Los United? ¿cuatro dólares? ¿siete dólares?... Nope. ¿Qué tal 17 dólares? Pues eso, señoras y señores, es lo que cuesta una “tostada de pulpo con salsa de mandarina y cebolla crocante” en Oso, un restaurante de “comida mexicana auténtica” que recién abrió sus puertas en Harlem, al norte de Manhattan; mi barrio, pues.



Oso es una preciosidad. Su décor es minimalista, aunque no se puede decir lo mismo de sus precios. ¿Lo peor? Oso no es un caso aislado, sino apenas el más reciente ejemplo de una oleada de restaurantes mexicanos chic que están abriendo sus puertas a lo largo y ancho de EEUU, prometiendo comida auténtica mexicana para satisfacer a los comensales más exigentes… y por lo visto también a los más adinerados.

Es cierto que todavía puedes encontrar changarritos de comida mexicana buenos y baratos en Los Ángeles, Chicago, Phoenix e incluso algunos barrios de Nueva York. Pero la ola gastronómica del Mexican chic ha dado paso a un creciente número de taquerías deluxe donde vas a tener que desembolsar hasta siete dólares por un taco común y corriente (sin contar impuestos y propinas) y hasta cinco dólares por una vaso de agua de horchata o jamaica, porque eso sí, de que la onda es auténtica, es auténtica.



Bueno, sí; caro, mucho.

Esta es nuestra triste realidad. El desembarco en EEUU de chefs mexicanos de la mano de inversionistas millonarios –y generosos– ha dado paso a la creación de docenas de sitios auténticos, pero que al mismo tiempo han hecho que la comida mexicana se convierta en un artículo de lujo al alcance de unos cuantos. ¿Andas por Nueva York y se te antojan unos tacos de suadero? Date una vuelta por Toloache, en el corazón de Manhattan; sirven unos buenísimos, pero te van a costar 14 dólares el par y no, no te van a servir ni para el arranque. ¿De visita en San Francisco y con ganas de antojitos? Tacos Cala tiene una tostada de trucha gloriosa… pero saca la tarjeta y prepárate, porque no baja de $16 dólares.

La lista sigue y sigue y sigue, y ya mejor ni hablar de Cosme, el aclamado restaurante neoyorquino del chef mexicano Enrique Olvera, donde a la fecha es casi imposible encontrar reserva y eso que una cena para dos (con vino y postre, eso sí) cuesta un promedio de $300 dólares. ¿Carnitas de pato, anyone? Me quedaré con las ganas, a menos que consiga un trabajo de banquera o una chamba en Wall Street.



La buena noticia es que mis paisanos se han montado con singular entusiasmo a la onda del taco-truck, donde por fortuna puedes encontrar antojitos bastante buenos a precios relativamente decentes. Y de esos hay por todas las ciudades.

Eso sí, vas a tener que acostumbrarte a comer parado. Pero, ¿quién no quiere ahorrarse 200 dolaritos en una cena?

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.


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