La inteligencia rusa hackeó un fabricante de software electoral en EEUU, según reporte de la NSA

Un documento de la Agencia de Seguridad Nacional filtrado a la prensa indica que los agentes rusos llegaron más profundo de lo que se sabía hasta ahora. Una analista de seguridad ha sido arrestada por la filtración.
5 Jun 2017 – 7:13 PM EDT

Agentes de inteligencia de Rusia hackearon un fabricante de sistemas de votación usado en varios estados de EEUU en las semanas previas a las elecciones de noviembre de 2016, de acuerdo con un documento de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) que publica The Intercept.

Este lunes, el sitio web presentó el documento con partes redactadas que les fue filtrado y que dicen haber verificado independientemente, en el que la NSA indica que hay sospechas de que la inteligencia militar rusa trató de hackear los sistemas de una productora de software de votación y envió correos electrónicos de ‘pesca de información’ (p a un centenar de funcionarios electorales en todo el país.

El texto filtrado señala al Directorio Principal de Inteligencia del Comando General ruso (GRU), lo que iría contra lo afirmado el fin de semana por el presidente Vladimir Putin de que ningún organismo gubernamental estuvo involucrado en la penetración de las elecciones estadounidenses salvo quizá algunos “hackers patriotas rusos” que puedan haber actuado por su cuenta.

The Intercept -una publicación de la que es editor Glenn Greenwald, el periodista que asistió al analista de seguridad estadounidense Jhon Snowden a filtrar documentos secretos de la NSA sobre programas de vigilancia ilegales- asegura que se trata del reporte más detallado hasta ahora salido de la inteligencia estadounidense sobre la penetración de los rusos en el pasado proceso electoral.

Sin embargo, fuentes de inteligencia advirtieron a la publicación que la falta de datos “crudos” en los que se basa el estudio reflejado en el documento no permite sacar conclusiones definitivas.

De acuerdo con el documento del NSA presentado, los agentes rusos obtuvieron más de 120,000 direcciones de correos asociadas con organizaciones gubernamentales estadounidenses y enviaron mensajes con la intención de obtener claves y accesos.

A la espera de Comey

El dato se conoce a tres días de que el exdirector del FBI James Comey testifique ante el Senado sobre la marcha de la investigación sobre el llamado ‘Rusiagate’ y sobre las circunstancias de su abrupto despido por parte del presidente Trump.

Los hallazgos parecen ser relativamente nuevos, ya que según el texto filtrado la “información estuvo disponible en abril de 2017”.


Según el documento de la NSA los rusos hackearon una compañía de sistemas de votación usando una alerta falsa de Google que exigía ingresar credenciales del usuario. Además usó una cuenta de correos falsa de otra empresa para buscar datos de usuarios vinculados con la organización electoral en diferentes estados.

Pero en el informe no se habla de hackeo de máquinas de votación, ni indica si la información que pueden haber obtenido los operarios rusos podía ser usada para penetrar esos sistemas.

El documento está clasificado como “super secreto” y para ser sólo compartido con Canadá, Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda, que junto a EEUU conformaron lo que se conoce en el lenguaje del mundo del espionaje como los “Cinco Ojos”.

Arresto por filtración

La tarde del lunes se supo que el FBI había arrestado el sábado a una analista en Augusta, Georgia, y aunque no indicó que estuviera vinculado con la filtración, en la declaración jurada del FBI en la que se basó el arresto se señala a Leigh Winner, de 25 años, una analista con credenciales de seguridad que trabaja en Pluribus, un empresa de sistemas de seguridad que trabaja con el gobierno.

De acuerdo con el documento del arresto de Winner, el FBI fue informado de la filtración la semana pasada y en el trabajo de identificar la fuente encontró que el documento tenía dobleces como si hubiera sido impreso y metido en un sobre.

Winner reconoció a los agentes del FBI que ella había imprimido el texto y que tuvo contactos con un “medio online”, al que la declaración no identifica. The Intercept asegura que el documento le fue entregado de manera anónima.

En las últimas semanas, la Casa Blanca ha pedido al Departamento de Justicia redoblar los esfuerzos para detectar las fuentes que han estado filtrando información a los medios y que le ha complicado la vida al gobierno.

Filtrar información clasificada de inteligencia o de asuntos confidenciales de gobierno es un delito federal, aunque algunos "filtradores" se arriesgan para que la prensa conozca procedimientos que pueden ser ilegales por parte de los gobernantes.

Los 10 momentos que llevaron a la abrupta salida de James Comey del FBI

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