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Detector de Mentiras

¿Los reportes al sistema que recibe notificaciones de reacciones adversas son una prueba de que las vacunas no son seguras?

El Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) es usado por algunas publicaciones para “sustentar” erróneamente cifras alarmistas sobre muertes o efectos secundarios graves de las vacunas contra el covid-19. La base de datos sirve para alertar rápidamente sobre posibles problemas de seguridad, pero no hay seguimiento de todos los casos. Conoce cómo se malinterpretan sus datos, que no están verificados.
20 Abr 2021 – 10:10 AM EDT
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Publicaciones malinterpretan estadísticas de VAERS para sacar falsas conclusiones sobre las vacunas contra el covid-19. Crédito: Captura de pantalla del sitio web de VAERS.

Resumen

Publicaciones en redes sociales repetidamente malinterpretan información no verificada del Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) para concluir erróneamente que las vacunas contra el covid-19 son peligrosas e incluso letales. Pero la base de datos gubernamental no está diseñada para determinar si las vacunas causan los eventos reportados.

Historia completa

Millones de personas han recibido vacunas contra el covid-19 de forma segura en Estados Unidos.

Más de 145 millones de dosis han sido administradas al 30 de marzo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), y más de 95 millones de personas han recibido al menos una dosis de la vacuna. [ Nota de El Detector: para el 18 de abril, la cantidad de dosis administradas en Estados Unidos ya superaba las 209 millones, con 131 millones de personas que han recibido al menos una dosis].

La mayoría de aquellos que ha reportado efectos secundarios ha dicho que fueron menores, tales como dolor o hinchazón en el sitio del pinchazo, dolor de cabeza, escalofríos o fiebre; los cuales son consistentes con lo reportado en los ensayos clínicos. Algunos no sienten ningún efecto secundario. Y un pequeño número de personas (dos a cinco casos por cada millón de personas vacunadas) han reportado una reacción alérgica grave llamada anafilaxia, la cual “casi siempre” ocurre a media hora de recibir la vacuna, según los CDC.

Sin embargo, una y otra vez publicaciones en sitios web y en las redes sociales citan incorrectamente información no verificada del Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas, un sistema para detectar posibles riesgos de las vacunas manejado por los CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), como evidencia de que las vacunas contra el covid-19 aprobadas causan muertes y reacciones serias.

Tomemos este video en Instagram, visto por más de 36,000 usuarios, como ejemplo. En el video, una mujer le muestra a los usuarios cómo usar la página web de VAERS y cómo encontrar reacciones adversas reportadas a la base de datos por personas que han recibido las vacunas contra el covid-19.

“Infarto agudo del miocardio. Eso es un derrame cerebral, por si no saben lo que significa”, dice la narradora equivocadamente en el minuto 2:30, mientras se desplaza por la página mostrando más resultados. Un infarto agudo del miocardio es un infarto al corazón.

Y un par de minutos más tarde: “Muerte. Y aquí estamos, gente. Esto es exactamente lo que ustedes querían ver. Muerte. Paciente falleció mientras dormía. Miren todas estas muertes, chicos”, dice la narradora mientras muestra más informes de decesos.

“Investiguen ustedes mismos”, escribe el dueño de la cuenta en su mensaje, un hombre bajo el nombre “Truth Bombs”, o bombas de verdad, que en un segundo mensaje similar dice que no es médico ni científico sino un padre preocupado, un patriota y un soldado digital. “Hay muchos efectos secundarios serios con la vacuna. Aquí está su PRUEBA”.

Excepto que, como la página de VAERS advierte, un informe en la base de datos “no es prueba de que la vacuna haya causado el evento”.

Como hemos explicado antes en FactCheck.org, cualquier persona puede reportar un evento o reacción en VAERS, incluso si no es claro que la vacuna haya causado el problema. Todos los informes son aceptados en la base de datos sin determinar si los eventos son causados o no por determinada vacuna, y por lo tanto, como dice una advertencia, las postulaciones “pueden incluir información incompleta, poco precisa, coincidental y no verificada”.

“Una de las principales limitaciones de las estadísticas de VAERS es que no puede determinar si la vacuna causó el evento adverso reportado”, dice la página web. “Esta limitación ha causado confusión sobre las estadísticas disponibles públicamente en VAERS WONDER, específicamente, en torno al número de muertes registradas. Ha habido instancias en que personas han malinterpretado los reportes de muertes seguidos a una vacunación, como muertes causadas por las vacunas; eso no es preciso”.

Entonces, cuando VAERS dice que ha recibido 2,509 reportes de muerte de personas que recibieron la vacuna contra el covid-19, al 29 de marzo, eso no significa que esas muertes hayan sido causadas por la vacuna.

De hecho, después de revisar fichas médicas, autopsias y certificados de muerte para todos esos casos, doctores de los CDC y la FDA determinaron que “no hay evidencia de que las vacunas hayan contribuido con la muerte de los pacientes”.

¿Qué es VAERS?

El Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas es un sistema de alerta temprana para detectar posibles problemas de seguridad en las vacunas, establecido por el Departamento de Salud y Servicios Humanos en 1990.

El principal objetivo de la base de datos es enviar señales de alerta sobre eventos o reacciones adversas que no hayan sido detectadas durante los ensayos clínicos o antes de que la vacuna entrara al mercado. Cumple además con un requisitos de la ley nacional de lesiones derivadas de vacunas en la niñez ( National Childhood Vaccine Injury Act), según la cual los fabricantes de vacunas deben notificar todas las reacciones adversas y los proveedores de salud deben notificar eventos adversos específicos luego de la administración de una vacuna.

VAERS acepta todos los informes de posibles reacciones adversas, realizados por cualquier persona de cualquier grupo etario. Se alienta a pacientes, padres y cuidadores a informar “cualquier evento médico de importancia clínica que ocurra después de una vacunación”, incluso si no están seguros de si fue resultado de la vacuna. Los eventos pueden haber sido causados o no por una vacuna.

Estos reportes crean una base de datos nacional que le permite a científicos del gobierno, y a otros, detectar rápidamente patrones inusuales o inesperados para analizar.

“Genera la primerísima señal, si es que algo anda muy mal”, nos dijo la doctora Susan S. Ellenberg, profesora de bioestadística, ética médica y políticas sanitarias de la Escuela Perelman de Medicina de la Universidad de Pennsylvania.

Como dice su página web, VAERS puede detectar reacciones nuevas, inusuales o raras a las vacunas; monitorear aumentos de efectos secundarios conocidos; evaluar la seguridad de una vacuna nueva; e identificar otros posibles problemas de seguridad.

El doctor Walter Orenstein, director asociado del Centro Emory de Vacunas en Atlanta, quien dirigió el programa de inmunización de los CDC de 1988 a 2004, nos dijo que la capacidad única de VAERS de generar una pronta señal de alerta la convierte en una herramienta extremadamente importante.

“Es el mejor generador de señales de alerta”, dijo. “Nos perderíamos señales sin VAERS”.

Orestein dijo que VAERS fue muy útil en 1998, por ejemplo, cuando detectó un problema de seguridad con la primera vacuna contra el rotavirus, RotaShield. La vacuna estaba siendo asociada con un tipo de obstrucción intestinal que afecta a niños menores de tres años llamada intususcepción. Después de analizar los casos, los CDC retiraron la recomendación para la vacuna y el fabricante la retiró del mercado.

Más recientemente, como explica un estudio de 2015 coescrito por científicos de los CDC y la FDA, VAERS detectó un número inusual de reportes de convulsiones febriles en niños tras recibir una vacuna para la influenza en la temporada de 2010-2011. Después de estos episodios, los CDC incluyen las convulsiones febriles como un posible efecto secundario a algunas vacunas administradas a niños menores de cino años de edad.

Este artículo fue publicado originalmente en FactCheck.org el 5 de abril de 2021.

Actualización, 14 de abril de FactCheck.org : Los CDC y la FDA anunciaron que recomendaron una “pausa en el uso” de la vacuna de Johnson & Johnson mientras las agencias investigaran seis casos reportados de “un tipo raro y severo de trombos o coágulos de sangre” entre los 7.2 millones de individuos que habían recibido la vacuna en EE.UU. al 12 de abril. Uno de los casos fue mortal.

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