Reforma Migratoria

Estos son los planes migratorios que los republicanos llevarán al pleno de la Cámara de Representantes

Ambos proyectos de ley le dan al presidente Donald Trump el apoyo necesario para implementar su dura política migratoria. La diferencia es el camino a la ciudadanía para los dreamers, una ruta que los ultraconservadores cierran.

Los republicanos de la Cámara de Representantes llevarán al pleno la próxima semana dos proyectos de ley sobre inmigración, de acuerdo con el compromiso asumido por el presidente del Congreso, Paul Ryan, para acallar la revuelta del Freedom Caucus, un grupo de legisladores disidentes de distritos donde la mayoría electores se inclinan por una reforma migratoria que saque de las sombras a la mayoría de los 11 millones de indocumentados.

Ryan dijo esta semana que el presidente respalda el compromiso alcanzado por el liderazgo republicano, pero advirtió que cualquier decisión que emerja del pleno de la Cámara Baja deberá avanzar cuesta arriba, considerando que en el Senado los republicanos no cuentan con los 60 votos mínimos necesarios.

Uno de los planes que será presentado al pleno corresponde al proyecto de ley HR 4760 presentado en enero por los congresistas republicanos Bob Goodlatte (Virginia) y Raúl Labrador (Idaho), que cuenta con el total respaldo de Trump.

Un borrador del segundo plan fue filtrado a los medios este jueves y los demócratas lo bautizaron como “Proyecto Goodlatte versión 2.0”.

En una reunión celebrada a puertas cerradas en el Congreso, Ryan comunicó a legisladores republicanos de su partido que hablado con Trump sobre el tema, y que “el presidente parecía apoyar mucho” el compromiso del segundo proyecto, según dijo a periodistas el representante Chris Collins (Nueva York).

Un segundo republicano, Brett Guthrie (Kentucky), confirmó el respaldo de Trump al proyecto que todavía está siendo redactado.


El plan Goodlatte

El proyecto de ley Goodlatte-Labrador ( Securing America’s Future Act (Asegurando el Futuro de América HR 4760), fue presentado el 11 de enero. La iniciativa propone un camino poco claro para legalizar a los cerca de 700,000 dreamers protegidos por la Accion Diferida de 2012 (DACA), quienes accederían primero a un permiso migratorio que les autorice a permanecer en el país soin ser deportados durante tres años.

Al término de ese plazo los beneficiarios podrán renovar indefinidamente la autorización de permanencia, pero no habla de green card (residencia o tarjeta verde) que les permita convertirse en ciudadanos estadounidenses.

“Los destinatarios solo pueden hacer uso de los caminos existentes (no habrá un camino especial) hacia la tarjeta verde”, se lee en la propuesta.

El proyecto también propone autorizar $30,000 millones para construir el muro con México y la seguridad fronteriza.

Más detalles

Goodlatte y Labrador también proponen convertir en un delito federal el cruce indocumentado por la frontera, eliminar la lotería de visas y reducir la reunificación familiar, a la que redefinen como “inmigración en cadena”, un término utilizado frecuentemente por la Casa Blanca de Trump.

El proyecto de ley reduce la petición de familiares inmediatos de residentes y ciudadanos, quienes sólo podrán reclamar la entrada de cónyuges e hijos menores de edad.

Otros familiares, tales como padres de ciudadanos, deberán tramitar un permiso de entrada para venir a Estados Unidos, pero no podrán alcanzar la residencia legal permanente por parentesco.

El HR 4760 también propone endurecer los controles para la entrega de visas, enviar agentes de ICE adicionales a las embajadas de alto riesgo para examinar a los visitantes e inmigrantes que piden autorización para entrar al país, construir el muro en la frontera con México y utilizar tecnología avanzada adicional en la seguridad de las fronteras.


Seguridad fronteriza

El proyecto Goodlatte-Labrador propone además aumentar la seguridad en los puertos de entrada, contratar 10,000 nuevos agentes para ICE y la Patrulla Fronteriza, autorizar a la Guardia Nacional para que proporcione apoyo aéreo y de inteligencia en la frontera y crear un nuevo sistema biométrico para controlar el ingreso y salida de individuos en los puertos de entrada aéreo, marítimo y terrestre.

También pide autorizar al Departamento de Justicia para que suspenda la entrega de fondos a las ciudades santuario, permitir a las víctimas de crímenes cometidos por extranjeros demandar a las ciudades santuario y facilitar la cooperación de las policías locales con el gobierno federal, además de establecer nuevos estándares de causa probable para que ICE pueda detener a individuos y expandir el programa federal 287g.

Por último, el proyecto Goodlatte aumenta el castigo a los individuos deportados que regresan sin autorización al país, limita el asilo, establece nuevos parámetros para cumplir con el requisito de "miedo creíble", acelera las deportaciones de inmigrantes que han cometido delitos, permite el retorno ordenado de los menores no acompañados detenidos en la frontera y autoriza detener a los menores y sus padres indocumentados cuando lleguen a la frontera.

El otro plan

De acuerdo con una filtración del segundo proyecto de ley al que Univision Noticias tuvo acceso, ofrece un camino a la ciudadanía para los dreamers siempre y cuando el Congreso garantice $24,800 millones para la seguridad fronteriza, una de las principales exigencias de Trump.

El plan no menciona el número de dreamers que se beneficiarían del proyecto. Tampoco señala qué sucederá si el Congreso aprueba una cantidad menor de presupuesto para desarrollar la política de seguridad fronteriza de la Casa Blanca.

Los fondos solicitados, que serán tomados del presupuesto de defensa, se emplearán en la construcción del muro y tecnología militar, incluidos drones no tripulados. También servirán para financiar el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera.

Agrega que las tarjetas verdes para los dreamers estarán ligadas a la reducción de la inmigración en cadena y la eliminación de la lotería de visas.


Cárcel y deportaciones

La también llamada “versión conservadora” pide eliminar barreras legales para permitir la encarcelación de menores durante largos periodos de tiempo y reducir a la mitad el número de solicitantes de asilo.

También reduce las posibilidades para que los solicitantes de asilo detenidos puedan tener acceso a una audiencia de fianza y esperar en libertad la resolución de sus casos.

Agrega una petición para anular una ley de 2008 que impide la deportación inmediata de menores que piden asilo y quitarles a los jueces de inmigración el poder para decidir sus futuros en Estados Unidos, al tiempo que aumentará los requisitos para pedir la protección del gobierno de Estados Unidos.

“Hace que sea más fácil deportar a más niños más rápidamente”, dijo una fuente del Congreso conocedora del proyecto.

El plan incluye las mismas restricciones a la reunificación en cadena incluidas en rl proyecto Goodlatte-Labrador.


Rechazo demócrata

Los demócratas aseguran que no respaldarán ninguno de los dos proyectos de ley que los republicanos preparan para enviar al pleno la próxima semana.

“No vamos a dar votos al proyecto Goodlatte y a la versión Goddlatte 2.0”, dijo a Univision Noticias Jorge Aguilar, vocero de la oficina de la líder de la minoría demócrata de la Casa de Representantes, Nancy Pelosi (California).

Agular dijo que la bancada respaldaba la petición de descarga propuesta por el Freedom Caucus “que se quedó a solo dos votos de haber conseguido el respaldo para garantizarle a Ryan los 218 respaldos necesarios para aprobar una ley en el pleno, pero los republicanos no tuvieron el valor de hacerlo”.

“Lo que estamos viendo ahora es que el plan Goodlatte, que cuenta con el apoyo de Trump, y la versión moderada, que también centrará con el apoyo del presidente, serán presentadas y probablemente aprobadas, pero no hay garantía que avance en el Senado”, donde los republicanos solo tienen 51 de los 60 votos que necesitan.

La Casa Blanca dijo a Univision Noticias que por ahora no tenía información que “compartir con la prensa” sobre el tema.

A su vez, la oficina del representante republicano Mario Díaz-Balart (Florida) confirmó que el legislador “participa en las reuniones” que negocia el segundo plan migratorio que será enviado al pleno la próxima semana.

Los dreamers dijeron el martes que no apoyan la oferta de Ryan y que desconfían del compromiso de otorgarles un camino a la legalización porque deja fuera a sus padres y al resto de la comunidad inmigrante indocumentada.