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Congreso de EE.UU

Por qué un conservador como Ted Cruz se acerca a Ocasio-Cortez para que los anticonceptivos no requieran prescripción

La representante progresista por Nueva York reiteró su deseo de que los métodos contraceptivos sean accesibles sin necesidad de ir a un doctor. El senador conservador por Texas le respondió que deberían trabajar juntos para lograrlo. ¿Qué hay detrás de esta tregua?
16 Jun 2019 – 2:28 PM EDT

Cuando dos de las grandes personalidades del Congreso en lados opuestos del espectro político están de acuerdo en algo, algunos celebran y otros miran con sospecha.

Esta semana, la representante progresista por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez comunicó en un tuit su deseo de que los anticonceptivos se pudieran comprar en las farmacias sin la receta de un doctor. "¡Psst! Los anticonceptivos deberían estar disponibles sin receta, pasa la voz", tuiteó la representante.

Hasta ahora nada fuera de lo normal. Muchos liberales, apoyados por instituciones de la salud como la Universidad Americana de Obstetras y Ginecólogos, creen que requerir una receta médica para conseguir anticonceptivos es una carga excesiva: ir hasta un doctor puede ser difícil sobre todo para mujeres pobres que no tienen acceso a transporte o no pueden ausentarse en su trabajo. A veces las clínicas son escasas y no son accesibles, sobre todo en zonas rurales.

Pero luego el senador conservador por Texas, Ted Cruz, le respondió a Ocasio-Cortez en un tuit:

"Estoy de acuerdo. Quizás, además de la legislación en la que ya estamos trabajando juntos para prohibirle a miembros del Congreso que hagan lobbying, podemos formar equipo en esto también. Un proyecto de ley simple y limpio que haga que los anticonceptivos estén disponibles sin prescripción. ¿Te interesa?"


Que Cruz apoye la anticoncepción de venta libre puede parecer sorprendente (y lo es), pero no es el primer conservador en proponerlo.

Republicanos como el senador Cory Gardner en 2014, la senadora Joni Ernst, la ex representante Barbara Comstock y el ex gobernador de Louisiana Bobby Jindal, han presionado en años pasados para que las píldoras anticonceptivas estén disponibles sin receta.

En 2017, Ernst presentó un proyecto de ley para ofrecerle incentivos a las farmacéuticas que pidieran a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) que reclasificaran sus anticonceptivos como disponibles directamente en las farmacias.

Hasta el presidente Donald Trump usó el mismo argumento durante su campaña presidencial de 2016, cuando dijo que las mujeres deberían tener acceso a anticonceptivos orales incluso si ellas "no están en condiciones de conseguir una receta".

¿Los republicanos están entonces apoyando más el derecho de la mujer de decidir sobre su cuerpo y su sexualidad? No necesariamente. Esta podría ser una forma de evitar el mandato de la Ley del Cuidado de Salud Asequible, también conocida como Obamacare, de que el seguro médico que provee el empleador cubra los anticonceptivos sin un copago. Si en cambio estos medicamentos se consiguieran directamente en las farmacias las mujeres tendrían que costearlos de su propio bolsillo, lo cual no sería posible para las mujeres pobres, muchas de ellas de minorías como la latina.

Por eso algunos legisladores demócratas dicen que hacer que este medicamento sea de venta libre no ayuda a la gente si aumenta su precio. "No se puede tener acceso real si no lo puedes pagar", le dijo la senadora demócrata Patty Murray a Vox.

La Universidad Americana de Obstetras y Ginecólogos recomendó en 2012 que las mujeres tengan acceso sin receta a los anticonceptivos. Las leyes en 12 estados y en Washington, DC, permiten a los farmacéutas dispensar métodos anticonceptivos sin una receta médica. La pastilla de emergencia "Plan B", por ejemplo, está disponible en las farmacias sin receta.

Algunos detractores de la píldora sin receta argumentan que las mujeres necesitan el consejo de un médico sobre los efectos secundarios y las interacciones con los anticonceptivos.

Es cierto que mientras mejor informadas estén las mujeres mejor, ya sea sobre las decisiones que toman sobre sus cuerpos o sobre los medicamentos que ingieren. Y también es cierto que estos métodos hormonales pueden tener efectos nocivos en las mujeres que muchas veces no se reportan (y de los que ni siquiera muchos médicos informan a las mujeres), desde acné hasta depresión profunda.

Pero la realidad es que muchos de los medicamentos disponibles actualmente en las farmacias sin receta tienen riesgos similares a los anticonceptivos hormonales. Los riesgos además son menores que los beneficios: un embarazo no deseado es más peligroso de lo que podrían ser estos anticonceptivos orales y podría ser más devastador para la salud mental, por ejemplo, que una pastilla. Las mujeres tienen más probabilidades de quedar embarazadas inesperadamente si pierden una dósis o un mes entero de pastillas si no han podido volver al médico por una receta.

Ocasio-Cortez al parecer no tomó la carnada de Cruz. El jueves, ella, junto con Murray y otros, presentaron un proyecto de ley llamado la Ley de Asequibilidad es Acceso. Esta no haría que los anticonceptivos estuvieran disponibles sin receta, pues solo la Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) puede hacer eso. Pero sí aseguraría que en caso de que la FDA se pronuncie a favor de no requerir una receta, los anticonceptivos seguirían siendo cubiertos por los seguros sin un costo extra para las mujeres.

Sin embargo, es poco probable que este proyecto de ley prospere sin apoyo de los republicanos en el Senado.

Por lo pronto, Cruz parece que tampoco tomó la carnada de Ocasio-Cortez: hasta ahora ni a favor ni en contra se ha pronunciado.

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