"No hay ningún indicio de fraude electoral", dice el autor del informe que cita como prueba Trump

David Becker elaboró el documento para Pew en 2012. Aquí explica por qué aquel informe no dice lo que el presidente asegura que dice
26 Ene 2017 – 12:54 PM EST

David Becker es el autor del informe de Pew que Donald Trump cita desde hace meses como la prueba de que hubo fraude en las elecciones de 2016. El documento se puede leer en este enlace y sus principales conclusiones se pueden consultar en esta entrevista que se publicó unos días después de su publicación.

Becker ha explicado varias veces que el informe no incluye ningún indicio de fraude y que su objetivo era llamar la atención sobre los problemas que sufren los funcionarios que se encargan de actualizar las listas de votantes de cada estado para rebajar la abstención y mejorar en lo posible el proceso electoral.

Becker trabajó en la división de derechos civiles del Departamento de Justicia entre 1998 y 2005 y luego en la firma Pew, donde dirigió el departamento electoral. Hace unos meses fundó junto a Amy Cohen este centro independiente para mejorar el proceso electoral e investigar su seguridad.


El informe que cita a menudo Trump se publicó en febrero de 2012 y sus conclusiones llamaron la atención de varios medios de comunicación. Becker desveló que en las listas de votantes había casi dos millones de personas fallecidas, casi tres millones de personas registradas en más de un estado y hasta 24 millones de casos en los que estaba mal escrito el nombre de la persona o su dirección. El documento explicaba que muchos de esos errores eran el fruto de la escasa digitalización de los procesos y recordaba que las autoridades de Canadá gastaban 12 menos dinero por votante en esa labor.


Becker habló conmigo este jueves unas horas después de que el presidente volviera a citar su informe como la prueba de que hubo fraude en las elecciones. A continuación transcribo nuestra conversación.

¿Vio usted al presidente anoche en ABC?

No vi la entrevista íntegra pero vi los fragmentos en los que hablaba del informe que elaboramos en Pew y las acusaciones de fraude electoral.

El presidente dijo que usted se estaba desdiciendo de lo que apunta ese informe. ¿Qué le diría usted?

No tengo nada que decir sobre eso. No estoy seguro de lo que quiere decir. Yo no le pedí a nadie que sacara este informe que se hizo hace cinco años. Lo único que quiero es que quede claro que nosotros hicimos una investigación independiente y que sus conclusiones no se distorsionen.

Me gustaría que el presidente no usara el informe para argumentar que hay un fraude electoral masivo. No hay ningún indicio de fraude electoral. El documento refleja el estado de las listas de votantes registrados en cada estado hace cinco años y estaría encantado si Trump quiere hablar de eso porque de eso habla el informe.

¿Quién tuvo la idea de hacer este informe?

El informe fue un trabajo en equipo. En 2012 yo era el responsable del departamento de elecciones de la firma demoscópica Pew. Nuestra misión era investigar cómo mejorar el proceso electoral y la forma en la que la gente se registraba para votar. Trabajamos con responsables demócratas y republicanos en muchos estados para intentar comprender los problemas que ellos tenían para mantener al día las listas de votantes de cada estado.

Nuestro objetivo era cuantificar esos problemas y hacer propuestas concretas para resolverlos. Ése fue el propósito del informe, que fue elaborado por un equipo de unas 10 personas. Yo supervisé ese trabajo y escribí parte del texto final. Pero hubo más investigadores que colaboraron, incluidas personas fuera de Pew.

¿Parte de su trabajo fue hablar con los responsables de las votaciones en cada uno de los estados?

Así es. Nuestro objetivo era mejorar los procesos que seguían los estados: abaratarlos e informatizarlos para evitar errores innecesarios. Ese tipo de cosas preocupaban a responsables de todos los estados y muchos se interesaron por nuestra investigación.

Se lo han preguntado otras veces pero tengo que preguntárselo otra vez. ¿Encontraron ustedes algún indicio de fraude electoral durante su investigación?

No. El informe no tiene nada que ver con el fraude electoral. No es un informe sobre el fraude sino sobre la ineficiencia administrativa de los estados para reflejar los cambios de domicilio de los votantes o su fallecimiento. El informe explica que esas ineficiencias generan costes y problemas en los centros de votación. Pero no hay ningún detalle en el informe que apunte a un fraude.

El informe decía en 2012 que había casi dos millones de personas fallecidas en las listas de votantes. ¿Hay alguna forma de saber si alguien votó en nombre de alguna de esas personas?

Cada estado tiene controles para evitar eso. Esos controles son distintos en cada estado. Pero si alguien vota en nombre de un muerto en un estado, ese estado sabría que eso ha ocurrido. Quizá no lo sabrían durante la jornada de votación. Pero lo sabrían unos días o como mucho unas semanas después y esa persona sería investigada y denunciada ante la Justicia.

Quienes gestionan las elecciones en cada estado, demócratas y republicanos, son muy cuidadosos con las listas. A veces alguien comete fraude pero ocurre muy pocas veces y cuando ocurre las autoridades se enteran. Hoy en día los recursos de quienes gestionan las elecciones son mucho mejores que en 2012. Usan los datos y la tecnología de una forma más eficaz. Si usted votara en nombre de un muerto, las autoridades se darían cuenta enseguida y le perseguirían por fraude.

¿Y las autoridades tienen alguna forma de saber si una persona ha votado en más de un estado?

Eso es un poco más complicado. Pero hay una herramienta que se llama Electronic National Registration Center ( ERIC) y que usan 21 estados y el Distrito de Columbia para compartir información y comprobar si alguien que está registrado en más de un estado.

Estados, investigadores y periodistas están al tanto de estos asuntos. Así es como hemos sabido que Steve Bannon, Tiffany Trump o Steven Mnuchin están registrados en más de un estado. Estar registrado en varios estados no es un delito. Eso no es fraude.

Lo que ocurre es que millones de ciudadanos se mudan a un estado distinto, se registran para votar en ese estado y no se borran de las listas del estado donde estaba su residencia anterior.

Si votaran en más de un estado, lo sabríamos. El historial de votación es un registro público y eso podría descubrirlo cualquiera. Hay muchos estudios que han investigado este asunto. El Departamento de Justicia lo investigó durante la presidencia de George W. Bush. También la Comisión Electoral Federal y los secretarios de Estado de todo el país, que investigan el fraude y que nunca han encontrado indicios de que sea un fenómeno generalizado.

¿Qué impacto tuvo su informe cuando se publicó en 2012?

El informe llamó la atención de varios medios. Pero lo mejor fue que empujó a varios estados a mejorar la forma en que gestionaban las listas de votantes. En 2008 sólo dos estados permitían a los ciudadanos registrarse de forma digital. Hoy 33 estados lo permiten. El centro de registro ERIC se lanzó en el verano de 2012 y hoy agrupa a 21 estados más la capital. El informe ayudó a propiciar este cambio.

¿Usted diría que las cifras de votantes fallecidos en las listas y de personas registradas en más de un estado serían mucho más pequeñas ahora que en 2012?

Yo no sé cuáles son las cifras hoy. Pero mi impresión es que serían mucho más bajas por las mejoras de las que he hablado. Se han aprobado muchas reformas en varios estados.

El informe se publicó justo antes de las elecciones de 2012. ¿Por qué no tuvo el mismo eco entonces?

No tengo una respuesta a eso. No sé por qué Mitt Romney no dijo lo que ahora dice Trump. Usted me pide que me meta en la cabeza de otra persona y no puedo hacerlo.

¿Tiene usted miedo de que Trump utilice las conclusiones de su informe impulsar leyes que restrinjan el derecho a voto?

De nuevo, esto es algo a lo que no quiero responder. Mi objetivo es asegurarme de que se habla del informe de forma precisa. Me gusta que se hable de nuestra investigación pero no quiero que se manipule.

¿Habría usted publicado el informe si hubiera sabido que Trump iba a utilizarlo así?

El objetivo del informe era ayudar a quienes gestionan las listas de los votantes y el informe cumplió ese objetivo. Por supuesto que volvería a elaborarlo y me gustaría ver más informes sobre cómo funciona nuestro proceso electoral.


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