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Melania Trump pasa 24 días ausente, no va al G7 y aún así su esposo condena a la prensa por preguntar por ella

Aunque la primera dama rompió su larga ausencia apareciendo en una cena privada que se ofreció este lunes en la Casa Blanca, la confirmación de que no viajará con el presidente esta semana a Quebec sigue levantado preguntas sobre el cumplimiento de su rol, a pesar de que el presidente diga que todo son "noticias falsas".
6 Jun 2018 – 1:05 PM EDT

El martes fue la mayor jornada de las primarias para las elecciones de mitad de período. El miércoles por la mañana, el presidente del Congreso, Paul Ryan, dijo que no estaba de acuerdo con que el presidente considerara perdonarse a sí mismo. Y sin embargo, Donald Trump decidió referirse en sus tuits mañaneros a un asunto que viene capturando la atención de los medios y del electorado en general en los últimos días.

Trump ha salido a defender a su esposa, que tantos comentarios y teorías locas ha generado en redes sociales tras su prolongada ausencia.

“Las noticias falsas han sido injustas y mal intencionadas con mi esposa, la gran primera dama, Melania. Durante su recuperación de la cirugía se ha reportado de todo, desde su muerte, una operación estética, que ha dejado la Casa Blanca y a mi y que ha regresado a N.Y. hasta que ha sufrido de abuso. Todo noticias falsas”, expresó el mandatario en su cuenta oficial de Twitter.


El pasado 10 de mayo fue la última vez que Melania Trump apareció ante los medios cuando ella y el mandatario fueron a recibir a unos ciudadanos repatriados desde Corea del Norte. Después se internó en la clínica por un problema en uno de sus riñones y tras esa cirugía se mantuvo ausente, hasta que, 24 días después, este lunes finalmente apareció en una cena privada ofrecida en la Casa Blanca para las familias de 40 militares condecorados.

Esa prolongada ausencia efectivamente desató todo tipo de especulaciones, no tanto en los medios tradicionales, como parece sugerir el presidente que suele llamarlos 'Fake News Media', sino en las redes sociales. El editor de la revista Rolling Stone, Jamil Smith, por ejemplo, dijo en su Twitter el pasado domingo: "Desearía no sospechar que la prolongada y poco explicada ausencia pública de Melania Trump podría tratarse de ocultar un abuso. Desearía que fuera una perspectiva ridícula. Me gustaría que @POTUS no fuera un hombre con un historial de abuso de mujeres, incluidas aquellas con las que está casado ".


Aunque esta y otras teorías no hayan tenido ningún asidero real, las especulaciones no descalifican el derecho legítimo que tiene la prensa y el electorado de preguntar por el paradero de la primera dama. Ella, al fin y al cabo y quiéralo o no, es una figura pública.


“Ella es una figura pública, cuyo personal y seguridad les cuesta a los contribuyentes millones de dólares al año. Cuando anuncia su campaña pro-niños o cuando usa un vistoso sombrero blanco o asiste a una cena de estado se espera que haya una cobertura informativa. Eso viene con su rol, ya sea que ese rol sea algo que ella buscó o no. Lo mismo pasa cuando hace algo tan inusual como dejar la escena política por completo”, dejó claro la columnista de medios de The Washington Post Margaret Sullivan.

La narrativa que ha aplicado el presidente de descalificar a los medios por hacer preguntas por su esposa, ya la había aplicado la semana pasada, la propia primera dama en su cuenta de Twitter, en donde dijo que los medios estaban trabajando tiempo extra “especulando en dónde estoy y qué estoy haciendo. Tengan la seguridad de que estoy aquí en la Casa Blanca con mi familia, sintiéndome perfecta, y trabajando fuertemente en pro de los niños y la gente de América”.


A pesar de que mensajes van y vienen, la presencia efectiva de la primera dama en los asuntos de su marido y en los asuntos que demanda su rol como primera dama siguen disipándose. Se ha confirmado que Melania Trump no viajará con Donald Trump a la reunión del G7 que se llevará a cabo en Quebec, una ausencia notoria considerando que las esposas suelen acompañar a los líderes y tener reuniones paralelas mientras ellos están sentados en las conversaciones.

Por su puesto, si Melania Trump va a perderse un encuentro de este nivel, en donde por cierto el año pasado llamó la atención de todos los titulares por el costo desproporcionado de su chaqueta, tampoco estará presente en otro evento más serio y complicado como será la reunión que sostendrá el mandatario con los líderes de Corea de Norte en Singapur, la otra semana.

Así, a pesar de las acusaciones de Trump y de los incisivos mensajes de la primera dama, puede ser que sigamos oyendo la pregunta ¿dónde está la primera dama? por mucho más rato.

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