La política de 'tolerancia cero' que hizo que los funcionarios fronterizos separan a los niños de sus padres fue una idea original del ex fiscal general Jeff Sessions, afirmó el saliente jefe de gabinete John Kelly en una entrevista publicada este domingo por el diario californiano Los Angeles Times.
Antes de dejar la Casa Blanca, John Kelly culpa a Jeff Sessions por la separación de familias en la frontera
El saliente jefe de gabinete dijo en una entrevista a 'Los Angeles Times' que el gobierno hace mucho tiempo abandonó la idea de levantar un muro de cemento en la frontera entre Estados Unidos y México.

El funcionario agregó que el gobierno de Trump supuestamente no supo con anticipación del plan. "Nos sorprendió".
Kelly, quien renunció y dejará el cargo este miércoles después de 18 meses de servicio, dijo también que la administración hace mucho tiempo abandonó la idea de levantar un muro de cemento en la frontera entre Estados Unidos y México, la que fuera la principal promesa electoral de Donald Trump.
"Para ser honesto, no es un muro", dijo al LA Times sobre lo que se construirá, señalando que en su gestión aprendió que hay sitios donde es necesario construir una barrera física, pero hay otros en los que se necesita tecnología y personal.
Kelly se ha enfrentado a Trump anteriormente por el tema del muro. Cuando dijo a principios de este año en Fox News que las opiniones de Trump no estaban "completamente informadas", el presidente se enfureció y lo reprendió públicamente.
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En su tiempo en la Casa Blanca, Kelly abogó agresivamente por medidas duras de inmigración, incluida la separación de los niños migrantes de sus padres en la frontera.
Ahora, de salida, dice que "los inmigrantes ilegales, en su gran mayoría, no son personas malas", describiendo a muchos migrantes como víctimas engañadas por traficantes. "No tengo más que compasión por ellos, los niños pequeños, agregó".
El funcionario culpa a los inmigrantes y legisladores, no a la Casa Blanca, por la tensa situación actual en la frontera. "Si no arreglamos las leyes, seguirán llegando", continuó. "Saben que si pueden llegar aquí, pueden, en general, quedarse".
Kelly describió su paso por la Casa Blanca como un período de " trabajo duro y desgarrador". Insistió, sin embargo, que el presidente nunca le ordenó que hiciera nada en contra de la ley, y que habría renunciado si eso hubiera ocurrido. En la mayoría de los días, dijo, se despertaba a las 4 de la mañana y solía ir a su casa a las 9 pm.
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Durante la entrevista con LA Times Kelly defendió su gestión, argumentando que se mide mejor por lo que el presidente no hizo cuando él estaba a su lado.
También mencionó que se aseguró de que Trump tuviera acceso a múltiples flujos de información detallada antes de tomar una decisión, incluso si el presidente dice que a menudo confía en su instinto, en lugar de en la información de inteligencia de Estados Unidos.
Incluso algunos los críticos de la administración ven la salida de Kelly de manera preocupante, diciendo que él aportaba su experiencia en seguridad nacional y la capacidad para hacer frente a este volátil presidente.
Trump nombró a Mick Mulvaney, su director de presupuesto y excongresista, como jefe interino de gabinete mientras busca un reemplazo permanente para Kelly, un general de cuatro estrellas retirado de la Marina.













