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Carteles

Patrulla Fronteriza: las operaciones de narcotraficantes se están beneficiando de la crisis migratoria

“Mientras casi la mitad de nuestros agentes están ocupados transportando a familias y niños de Centroamérica, presuntos miembros de un cartel realizan operaciones de tráfico altamente sofisticadas”, advirtió un funcionario de dicha agencia en Arizona.
9 Abr 2019 – 6:28 PM EDT

En medio del ajetreo ahora cotidiano que experimenta la Patrulla Fronteriza en Arizona por los arrestos masivos de familias y niños no acompañados que cruzan ilegalmente a Estados Unidos para pedir asilo, la agencia detectó el domingo a presuntos espías de un cartel de la droga que opera en esa región.

Se trata de nueve mexicanos sospechosos de ser parte de un equipo de vigías de una organización de narcotraficantes. Tenían avanzados dispositivos de vigilancia: paneles solares, radios, telescopios y binoculares de alto alcance. Se colocaron en un lugar estratégico cerca de Camp Grip para observar los movimientos de los oficiales y enviar información a los transportistas del cartel, según un comunicado.

Los agentes federales los descubrieron alrededor de las 6:30 am del domingo. Los detenidos confesaron que son mexicanos indocumentados. No se reveló el nombre del grupo criminal para el cual trabajan, aunque esa zona es controlada desde hace varios años por el cartel de Sinaloa.

“Mientras casi la mitad de nuestros agentes están ocupados transportando, procesando y cuidando a familias y niños de Centroamérica, tenemos presuntos miembros de un cartel que realizan operaciones de contrabando altamente sofisticadas”, señaló Anthony Porvaznik, jefe de operaciones de la Patrulla Fronteriza en el sector de Yuma.

La presencia de espías del crimen organizado, que también comparten información con bandas de traficantes de migrantes, es un fenómeno con el que los oficiales fronterizos han lidiado por años.

Algunos solo usan celulares, pero varios se valen de tecnología de punta para interceptar comunicaciones de las autoridades, observar sus recorridos y permanecer en sus trincheras por varios días.

Sin ellos, quienes pasan los cargamentos de narcóticos o guían a grupos de indocumentados corren mayores riesgos de que los descubran a medio camino.

Suelen colocarse en las cimas de montañas, se esconden entre piedras y matorrales, y llegan hasta lugares donde los agentes solo pueden atraparlos descendiendo en cuerdas desde helicópteros.

Entre abril y octubre de 2014, un operativo de la Patrulla Fronteriza en el sector Tucson, Arizona, concluyó con el arresto de 24 vigilantes y el decomiso de 6,500 libras de narcóticos. Usaron aeronaves para verlos en los cerros.

En sus campamentos clandestinos, las autoridades han encontrado suministros de alimentos que les permitieron quedarse allí durante varias semanas, así como artículos para acampar y armas de fuego. Por eso, la agencia los considera “uno de los elementos más peligrosos” en su labor.


Suben los decomisos de droga en la frontera

Las actividades de estos vigías de los carteles fueron mencionadas en diciembre por la jefa de la Patrulla Fronteriza, Carol L. Provost, en su testimonio ante un comité del Senado. Dijo que tales acciones son útiles para lograr los movimientos de sustancias ilícitas y de indocumentados.

“Los vigilantes se ocultan tanto en terrenos remotos y accidentados, como en comunidades urbanas, observando e informando sobre las actividades de las agencias del orden”, advirtió Provost, quien señaló que estos grupos han logrado interceptar las comunicaciones de esa dependencia.

“Las organizaciones transnacionales de droga despliegan a estos vigías utilizan métodos de comunicación resistentes y de alta tecnología”, agregó la funcionaria.

Los métodos para el tráfico de drogas también se han sofisticado: los narcos están usando drones.

La frontera sur ha estado más ajetreada de lo normal en los últimos meses. A la par de las detenciones de migrantes cada vez más numerosas (están cerca de registrar 100,000 arrestos cada mes), la droga y el dinero de los carteles no deja de fluir por áreas desérticas, de acuerdo con las autoridades.

En el año fiscal 2018, que concluyó el pasado 30 de septiembre, los oficiales migratorios incautaron más de 7 millones de dólares en efectivo que trataban de llegar a México; así como más de 7,000 libras de cocaína y de heroína, y más de 450,000 libras de marihuana.

Sólo los decomisos de metanfetamina aumentaron un 75% comparado con el año fiscal 2015 y los de fentanilo subieron un 115% en ese período, reportó Provost al Senado.

Timothy J. Tubbs, subjefe de operaciones de la unidad de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en el sector Laredo, en Texas, identificó en su comparecencia este martes ante un comité del Senado a cuatro carteles mexicanos que se reparten las regiones fronterizas: del Golfo, Sinaloa, Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Zetas.

Alertó que la influencia de estas organizaciones “se extiende más allá de la frontera suroeste, operando a través de redes y grupos más pequeños en ciudades de Estados Unidos”.

HSI reporta que sus investigaciones en esa región en el año 2018 resultaron en 4,561 arrestos penales; 3,523 acusaciones; 3,173 condenas criminales y 153 detenciones por faltas de inmigración.

A decir de Tubbs, los enjuiciamientos de capos de alto calibre, como Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, no ha mermado las operaciones de los narcos en la zona limítrofe con México.

“Cada logro de las agencias del orden contra los carteles se ve desafiado por el hecho de que son organizaciones altamente interconectadas que se adaptan regularmente en función de su capacidad de inteligencia altamente sofisticada”, advirtió el agente.

Un joven deshidratado, otro que intenta huir: un día en la rutina de la Patrulla Fronteriza en Texas (fotos)

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