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Crimen Organizado

El abogado que estafó a tres socios del Cartel de Sinaloa y Los Zetas: les quitó $1.5 millones

En años recientes, la Fiscalía federal ha presentado cargos contra abogados que engañaron a sus clientes acusados por narcotráfico, haciéndoles creer que pagarían sobornos para sacarlos de prisión. El caso más reciente defraudó a quienes son considerados entre “los mayores narcotraficantes del mundo”.
9 May 2021 – 10:44 AM EDT
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Tres narcotraficantes colombianos, que eran operadores de una organización criminal que entregó varios cargamentos de cocaína al Cartel de Sinaloa y a Los Zetas, tomaron un rol distinto en una corte federal de Texas: fueron considerados víctimas de un fraude millonario que realizó su propio abogado.

Ellos desembolsaron 1.5 millones de dólares creyendo que su defensor legal texano James Morris Balagia entregaría sobornos a funcionarios estadounidenses para retirar y reducir considerablemente los cargos por contrabando de drogas. Pero Balagia y sus cómplices se quedaron con el dinero.

Los defraudados son Hermes Casanova Ordoñez y los hermanos Segundo y Aldemar Villota Segura, quienes eran miembros de un grupo delictivo que lideraba el colombiano Fernain Rodríguez Vásquez. La Fiscalía federal considera que ellos están entre “los mayores narcotraficantes del mundo”.


Al agregarlos a su lista negra en 2014, la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) indicó que la organización de Rodríguez Vásquez distribuía unas 100 toneladas de cocaína al año, en sociedad con el Cartel de Sinaloa, Los Zetas y guerrilleros de las FARC. Varios de sus integrantes enfrentan cargos de narcotráfico y lavado de dinero en el Distrito Este de Texas del Departamento de Justicia (DOJ).

Balagia, de 65 años, se reunió con sus clientes en Texas y Colombia para ofrecerles que pagaría sobornos para “influenciar corruptamente a oficiales del gobierno en relación con sus casos”, señalan documentos judiciales.

El abogado les dijo que ese dinero lo escondería como pagos elevados por sus honorarios y los tres traficantes se comprometieron a desembolsar 3.9 millones de dólares, según la Fiscalía federal.

Antes de que descubrieran que los estaba engañando, ya le habían dado 1.2 millones de dólares. Casanova Ordoñez le pagó $335,000; Segundo Villota, $600,000 y su hermano, unos $300,000.

El Departamento de Justicia alega que el dinero llegó directamente a sus cuentas de banco, pero también al estilo de los narcos: en el estacionamiento de un centro comercial en Katy, Texas, un emisario apodado ‘Coco’ le dio una bolsa llena de fajos de billetes.

Una pena de 15 años de prisión

Casanova Ordoñez, alias ‘Megatrón’, testificó contra Balagia en su caso, que lo señalaba de cinco cargos, incluyendo conspiración para lavar dinero, obstrucción de la justicia e intentar violar la Ley Kingpin por aceptar dinero de personas que la OFAC ha designado como narcotraficantes.

Relató ante el jurado en octubre de 2019 que dirigía un laboratorio clandestino que producía cocaína y que se escondió en la selva colombiana cuando se enteró que lo buscaba la justicia de EEUU. Contó que lo arrestaron en agosto de 2013 y que a través de la abogada colombiana Bibiana Correa Perea conoció al investigador privado de Florida, Chuck Morgan, y después a Balagia.

Según su testimonio, les pagó más de 300,000 dólares y una vez firmó un documento en inglés que le entregó Balagia sin advertirle que era su declaración de culpabilidad. Más tarde el abogado le cobró enojado, cientos de miles de dólares por su defensa legal.

Al final, el capo denunció las prácticas de su abogado y cooperó con el Buró Federal de Investigaciones (FBI), el cual grabó una reunión entre ambos en una prisión. El video fue exhibido ante el jurado.

La evidencia que presentó la defensa incluía fotos familiares y decenas de cartas que le pidieron al juez que lo dejara libre. “Por el amor que le tiene a la práctica legal y a todos sus empleados, es mi opinión que Jamie no representa un riesgo de fuga ni para la comunidad”, se lee en un escrito.


Balagia fue declarado culpable el 29 de octubre de 2019 y esta semana fue sentenciado a 15 años de prisión. Un juez federal le ordenó además que entregue el edificio donde se encuentra su despacho de abogados en Manor, Texas, y que pague una multa de 1.5 millones de dólares.

Enfrentaba un castigo más severo de hasta 60 años de cárcel y un pago de $6.25 millones.

“La evidencia en este caso demostró que Balagia había estado sacudiendo a sus clientes durante años al afirmar que podía comprar tratos favorables de fiscales y jueces por igual”, dijo el fiscal federal Nicholas Ganjei en un comunicado.

“El Departamento de Justicia defenderá nuestro sistema de justicia enérgicamente y enjuiciará a abogados depredadores como Balagia cada vez que sean descubiertos”, agregó Ganjei.

El caso de ‘Beto’ Portillo

Los cómplices de Balagia purgan condenas desde 2018: Correa Perea se declaró culpable y fue sentenciada a siete años de prisión; y Morgan recibió un castigo a seis años tras las rejas.

Balagia, apodado ‘The DWI Dude’, tenía un bufete de abogados que se especializaba en casos de DUI (conducir en estado de ebriedad o drogado). La Barra de Abogados de Texas lo aceptó en 1992.

En un video que publicó en YouTube en marzo de 2011 criticó a los agentes del orden. “Solo porque alguien porta una pistola, placa y uniforme de policía no necesariamente significa que es la persona más ética e inteligente”, dijo el abogado.

Este caso es similar al del abogado texano Abraham Moses Fisch, quien fue condenado a 15 años de prisión en 2015 por hacer falsas promesas a su cliente Edilberto Jaramillo, un narco michoacano que fundó el popular grupo musical 'Beto y sus canarios'.

Fisch le afirmó a ‘Beto’ Portillo que si le pagaba un millón de dólares llamaría a “su gente” en Washington DC para sacarlo de prisión. Le aseguró que tenía contactos con el Departamento de Justicia y con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), describe la acusación.

Los operadores de ‘Beto’ Portillo le entregaron al abogado 450,000 dólares en efectivo y el resto se lo pagaron por medio de cheques durante varios meses. Sin embargo, la imputación jamás fue retirada.

Portillo, según los fiscales, tenía un centro nocturno en Houston, en el cual recibía y entregaba enormes cargamentos de droga. Uno de sus socios le dijo a la DEA que en dos años le compró unos 100 kilos de cocaína. “No me interesa la mota/ lo que me importa es el polvo”, dice una canción de ‘Beto y sus canarios’. Se titula ‘El Rey de la coca’.

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