null: nullpx
Afganistán

Gobierno afgano promete destruir todos los refugios del grupo Estado Islámico tras brutal ataque a una boda

Un atentado suicida reivindicado por ISIS dejó al menos 63 muertos y 182 heridos el sábado por la noche en una fiesta matrimonial en Kabul. El ataque, el peor en la capital afgana en meses, se produce en momentos en que la población aguarda un acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes, que condenaron la acción terrorista.
Publicado 18 Ago 2019 – 10:39 AM EDT | Actualizado 19 Ago 2019 – 5:55 AM EDT

Kabul, AFGANISTÁN.- El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, prometió este lunes destruir todos los refugios del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en el país, después de un brutal ataque contra una boda que mató a 63 personas y dejó al menos 182 heridos.

El país se preparaba para la conmemoración del centenario de la independencia del país cuando la noche del sábado un terrorista suicida detonó los explosivos que cargaba.

El grupo EI reivindicó este domingo la autoría del ataque en un comunicado difundido en la red social Telegram y cuya veracidad no ha podido ser comprobada independientemente.

El ataque reivindicado por el grupo yihadista suscita dudas sobre la paz en el país tras un posible acuerdo entre los talibanes y Estados Unidos.

Ghani calificó el "trágico" atentado de "crimen contra la humanidad" y dijo que la comunidad internacional "no debería quedar indiferente ante este tipo de actos inhumanos".


El portavoz de la Policía capitalina, Ferdawas Faramarz, señaló a la agencia Efe que entre los congregados se incluía un buen número de mujeres y niños. "La ceremonia estaba a punto de comenzar" cuando tuvo lugar el atentado, lamentó el novio en declaraciones a la cadena de televisión afgana Tolo.

"Todos los que murieron o resultaron heridos eran mis familiares por ambas partes", explicó el desolado joven, antes de añadir que "nadie pensaba que mi boda sería destruida". "Anoche gané dolor en vez de la felicidad", añadió.

Durante la jornada del domingo, tuvieron lugar varios funerales multitudinarios en Kabul, donde fueron enterradas las víctimas entre los sollozos de los afectados familiares, mientras que la sala de bodas, en un barrio de la minoría chií hazara, amaneció con los techos y paredes destrozados por la violencia de la explosión.

Un atacante suicida seguido de un carro bomba

La formación terrorista explicó que primero se inmoló un atacante suicida, identificado como Abu Asem al Pakistani, y posteriormente explotó un carro bomba.

"Cuando las fuerzas de seguridad llegaron al lugar, los muyahidines hicieron detonar un carro bomba aparcado, lo que causó 400 muertos y heridos entre los renegados y los miembros apóstatas de las tropas afganas", según afirmó el grupo.

Detalló que el objetivo de la acción fue "una gran concentración de los renegados politeístas", en aparente referencia a la minoría chií del país, a menudo objeto de ataques sectarios de los yihadistas, especialmente la comunidad hazara, fiel a esa rama del islam.

Poco después del atentado, los talibanes recurrieron a las redes sociales para desvincularse del ataque.

"El Emirato Islámico (como se autodenominan los talibanes) condena firmemente la explosión dirigida contra civiles en un hotel de la ciudad de Kabul. Este tipo de actos deliberadamente barbáricos contra civiles, incluyendo mujeres y niños, están prohibidos y son injustificables", dijo el portavoz de la formación insurgente, Zabihullah Mujahid.

En el comunicado, el Talibán cuestionó por qué Estados Unidos no pudo identificar a los milicianos antes del ataque. Otro comunicado del Talibán conmemorando la independencia dijo que "dejen a Afganistán a los afganos".

El presidente Ghani, dijo que "los talibanes no pueden exonerarse de la culpa, ya que proveen una plataforma para los terroristas".

A la espera un pacto entre los talibanes y EEUU

La acción ha suscitado una oleada de indignación entre la población afgana, así como las condenas de políticos del país.


Naciones Unidas condenó en un comunicado el "cobarde acto de terror" contra la población civil, mientras que la OTAN se pronunció en términos similares y la Unión Europea afirmó que los autores son "enemigos de la humanidad".

El ataque tuvo lugar mientras se espera que los talibanes y Estados Unidos alcancen un acuerdo de paz.

El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró este domingo que están teniendo "buenas discusiones" con el Gobierno de Afganistán y con los talibanes.

"Veremos qué pasa", declaró Trump a los reporteros antes de abordar el avión desde Morristown, en Nueva Jersey, donde estuvo de descanso en los últimos días, con destino a la Casa Blanca.

El mandatario mencionó la posibilidad de disminuir la presencia de las tropas estadounidenses a menos de 13,000 efectivos, pero aseguró que luego decidirán si se quedan "más tiempo o no", al considerar importante mantenerse en tareas de "inteligencia".

Trump puntualizó en ese sentido que mantendrán "una capacidad de inteligencia muy significativa" en ese país.

El enviado de Estados Unidos para las conversaciones con el Talibán dijo que el proceso de paz debe de ser acelerado para ayudar a Afganistán a derrotar a la filial del EI.

La formación insurgente afirmó el pasado martes que la elaboración del acuerdo con Estados Unidos para buscar una salida a casi dos décadas de conflicto en Afganistán "ha terminado", aunque anotaron que aún se deberán reunir tras unas consultas finales y la firma de ese documento se hará ante garantes internacionales.

Pero algunos analistas han afirmado que el EI, que se resiste a desaparecer de Afganistán y todavía mantiene su bastión en la provincia oriental de Nangarhar, puede poner en jaque un posible acuerdo de paz en la nación asiática así como la estabilidad en toda la región.

El analista político Shahzada Masoud, asesor del expresidente Hamid Karzai, explicó a Efe que algunas organizaciones buscan "sabotear el proceso de paz" atacando a la población civil afgana.

Fotos: Al menos 15 muertos deja una sangrienta redada de las fuerzas de seguridad en Sri Lanka

Loading
Cargando galería
Publicidad