El misterioso caso de un cadáver en el ascensor de un hospital que nadie sabe quién es (ni cómo llegó allí)

Tras las quejas de un fétido olor, unos trabajadores encontraron un hombre muerto en el hueco de un elevador donde llevaba ocho días. Nadie sabe cómo llegó allí, el hospital dice que no es ni un paciente ni un trabajador y tampoco se conoce su identidad. La policía aún no sabe si fue un suicidio, un accidente laboral o, incluso, un asesinato.

El olor que había era tan fuerte que algunos pacientes y empleados del hospital se quejaron. Nadie esperaba que al revisar el hueco del ascensor de donde provenía la pestilencia iban a encontrar el cadáver de una persona en fuerte estado de descomposición que llevaba allí más de una semana.

Los hechos ocurrieron el martes en Madrid, España, en uno de los principales hospitales de la ciudad, La Paz, y pese a que ya han transcurrido más de 48 horas, aún no se sabe quién es el hombre que perdió la vida ni cómo acabó allí: ¿un paciente? ¿un empleado? ¿alguien que iba o fue a visitar a un enfermo? Además, dado que el ascensor no estaba forzado, ¿cómo consiguió la llave para abrirlo?

Todas las posibilidades siguen abiertas, según la investigación de la policía, que no descarta que se tratara de un suicidio, un accidente laboral o, incluso, un asesinato.

Avanzado estado de composición

Tras las quejas por el hedor, varios técnicos revisaron el elevador, que además estaba haciendo ruidos y no funcionaba adecuadamente. Cuando precintaron el elevador y lo abrieron para ver el mecanismo que lo activa quedaron incrédulos al ver el cuerpo de un hombre de entre 50 y 60 años, boja arriba y vestido con un pantalón corto y una camiseta de cuadros.


Tenía cortes profundos en una pierna, en el pecho y varias partes del cuello y la cara. El cuerpo quedó en una zona cerca de varias máquinas, lo que pudo acelerar la descomposición, publicó El Confidencial.

"Se le encontró al lado del box 3 de reanimación y de la cocina donde se elaboran las comidas de los pacientes, en una sala llena de cables y motores de ventilación que pertenece al Hospital General, pero a la que se accede por Urgencias", dijo uno de los trabajadores a dicho medio.

Según la investigación, el hombre llevaba allí ocho días, por lo que las autoridades del hospital niegan que pueda tratarse de un paciente -afirman que lo habrían echado en falta- o un empleado. El ascensor, que se encuentra en un pasillo que une Maternidad con las salas de rayos y Neurología, es para uso público por lo que cualquiera podría haberlo tomado.

La policía, según el diario El País, sostiene como primera hipótesis que todo se trata de un accidente laboral, pese a que el hombre no tenía ningún uniforme. Lo que sí encontraron los investigadores fue una llave maestra que le habría permitido abrir el elevador y acceder así a zonas restringidas.


Este detalle hace que los investigadores se estén inclinando por pensar que el hombre, pese a no tener un uniforme de trabajo, estuviera tratando hacer un arreglo o revisión regular. Sin embargo, el hospital ha informado que no es un empleado del centro y, además, tampoco llevaba ningún otro tipo de herramientas.

Lo que sí se encontró en el lugar fue una orden de trabajo de mantenimiento. El hecho de que no fuera un trabajador del hospital podría deberse a que fue empleado por una subcontrata. Si fuera así, el hombre podría haber estado revisando el ascensor y de manera accidental caer por el hueco hasta morir.

Otro detalle que hace que la policía no determine que se trató de un accidente es que la llave maestra puede adquirirse con gran sencillez en las ferreterías.

¿Un suicidio?

Otra de las teorías que se están estudiando es la posibilidad de que el hombre saltó para quitarse la vida. La policía no ha especificado públicamente si esa orden de trabajo es de una empresa subcontratada por el hospital o de una empresa sin relación con el centro sanitario. Algunos medios españoles añaden que dicho documento podría haber estado ahí antes de que cayera el hombre y se trate de un trabajo anterior.

Ante esta hipótesis, la policía sigue revisando las denuncias de desaparecidos de la última semana por si acaso alguna arrojara alguna luz en este caso. Pese a que no hay ninguna confirmación, el medio digital El Español informó que fuentes policiales han registrado las cámaras de seguridad y en ellas se ve a un hombre saltar al vacío el pasado 2 de julio.

Por ahora, la investigación sigue en marcha y no se descarta tampoco que se trate de un asesinato: que alguien lo hubiera empujado de manera intencional o que incluso alguien lo matara y arrojara el cadáver por el hueco.

El misterio sigue vivo y en España se preguntan cómo acabó ahí ese hombre. La respuesta la dará la autopsia cuando se haga pública y se den a conocer las imágenes de las cámaras de seguridad.

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