Masacre en Orlando

Por qué una persona puede comprar armas a pesar de haber sido investigada por el FBI

La masacre de Orlando reavivó la discusión sobre las armas en EEUU y muchos se preguntan cómo es posible que alguien sea considerado un peligro para subir a un avión, pero no para comprar armamento.
14 Jun 2016 – 4:44 PM EDT

Omar Mateen, el atacante del club gay Pulse en Orlando que mató a 49 personas el pasado domingo, estuvo bajo el radar del Bureau Federal de Inteligencia (FBI) en dos ocasiones.

Muchos no entienden entonces cómo no se pudo frenar el ataque del fin de semana si las autoridades estuvieron tras sus pasos.

O por qué Mateen podía comprar armas si fue considerado en algún momento sospechoso de vínculos con terroristas.

Los servicios de inteligencia tienen a miles de personas bajo vigilancia, algo que no implica en sí mismo un delito.

Y aunque mantienen listados de “personas de interés”, esa información no siempre llega a tiempo y en algunos casos no se puede usar para evitar que se cometan masacres como la de Orlando.

Mateen en la lista del FBI

Los expertos explican que el simple hecho de estar bajo el escrutinio del FBI no significa que la persona esté cometiendo un delito.


En fotos: La noche que los habitantes de Orlando salieron a la calle

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Según detalló el director del FBI James B. Comey, Mateen fue investigado en 2013 cuando sus compañeros de trabajo informaron que él había hablado de sus supuestas conexiones familiares con las agrupaciones extremistas Al Qaeda y Hezbolá.

Mateen estuvo bajo vigilancia por al menos 10 meses y cuando fue entrevistado por los agentes afirmó que solo había hecho esas afirmaciones porque sus compañeros se burlaban de él por ser musulmán. Entonces, el caso se cerró.

Su nombre surgió nuevamente en 2014 como parte de una investigación por el caso del primer atacante suicida estadounidense -muerto en Siria- Moner Mohammad Abu Salha, que asistió a la misma mezquita que Mateen, en Fort Pierce, Florida.

Una vez más el FBI no halló "vínculos con consecuencias", detalló Comey.

Existe una base de datos del Centro de Detección de Terroristas del FBI (TSC, por sus siglas en inglés) que incluye a personas sospechosas de tener vínculos con actividades extremistas.

En esa lista es donde estuvo Mateen.

“Para ingresar a esa base de datos de 'personas de interés' existen dos caminos principales: la denuncia y la sospecha del FBI”, expresa a Univision el especialista en seguridad Guillermo Pacheco Gaitán.

Un nombre no puede ingresar a esa lista con bases en temas raciales, de origen o religión, o en actividades protegidas por la Constitución tales como el ejercicio de la libertad de expresión, detalla el FBI.

El Teniente Coronel de inteligencia retirado Octavio Pérez explica que las sospechas hoy en día pueden comenzar con búsquedas de patrones online que el FBI realiza.

“Por ejemplo si se comienzan a repetir en los buscadores de Internet cosas como Estado Islámico, Califato, etc, el Bureau activa una investigación”, dice Pérez.



Para cualquier acción de vigilancia, el FBI debe obtener antes una orden judicial.

Entonces, ¿el FBI interviene los correos y las llamadas de todos los ciudadanos? Los expertos dicen que no.

“El FBI sólo puede investigar a las personas cuando hallan una "causa probable", que quiere decir que debe haber alguna razón significativa por la que intervenir los correos electrónicos o llamadas de alguien", indica Sanderson.

La otra lista

El caso del ataque en Orlando puso otra lista del FBI en boca de todos.

Tanto el presidente Barack Obama como la virtual candidata demócrata Hillary Clinton han hablado de la “lista de exclusión de vuelo” y de cómo es posible que alguien que es considerado peligroso para subir a un avión pueda comprar armas.

La lista de exclusión fue creada por el TSC y administrada en conjunto con la Administración de Seguridad en Transporte (TSA) con el fin de no permitirle volar a ciertas personas.

“Si el FBI concluye que un individuo representa un potencial riesgo para la aviación, entonces incluye a esa persona en la lista”, explica Thomas Sanderson experto en terrorismo transnacional del Centro para Estrategias y Estudios Internacionales ( CSIS).

Actualmente hay 100,400 nombres en el listado. Por el momento, no se sabe si Mateen integró esa lista.

Por qué Mateen podía comprar armas

A pesar de que el atacante de Orlando estuvo bajo el radar del FBI en dos ocasiones, podía comprar armas sin ningún problema.

“Parece una locura que alguien que estaba bajo investigación pueda adquirir armamento, pero el Bureau investiga a una gran cantidad de personas… y si esas investigaciones no conducen a un arresto, juicio y condena no se puede negar a nadie comprar un arma, algo que en EEUU es un derecho civil”, señala Sanderson.



Los observadores dicen el atacante o cualquier persona puede adquirir armas aún si manifiesta simpatía con agrupaciones extremistas, o si públicamente lanza comentarios homofóbicos o racistas y es denunciado.

Nada de eso es motivo suficiente para bloquearle a una persona su derecho garantizado por la Segunda Enmienda de la Constitución. “Todo lo que hizo Mateen, su licencia y la compra de armas lo hizo legalmente”, indica Pérez.

Mateen fue señalado luego del ataque como un hombre violento e inestable por gente de su círculo, algo que tampoco le impidió acceder al armamento.

“Hay personas con problemas mentales que pueden ser perfectamente funcionales por lo que la salud mental tampoco es argumento para prohibir la compra de un arma”, dice Pérez.

Los especialistas destacan que la mayoría de los atacantes que en los últimos años actuaron solos como el de Virginia Tech en 2007 o el de la escuela Sandy Hook en 2012, no tenían ningún vínculo alguno con el extremismo, sino que todos tenía problemas mentales y pudieron acceder a armamento de forma legal.

Estos son algunos de los motivos que hacen que los “lobos solitarios” sean muy difíciles de detener.

“Sólo cuando un extremista habla de sus planes o son denunciados con antelación se puede identificar la amenaza. En un país como EEUU, con poderes y recursos limitados de organismos de seguridad, masacres terribles como la de Orlando seguirán ocurriendo. Es el elevado precio de esta sociedad ‘libre’”, concluye Sanderson.

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