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Masacre en Orlando

"No pueden hacer que vivamos con miedo": la respuesta de un líder gay e hispano a la masacre de Pulse

Jaime Bayo es el director ejecutivo de la Out Miami Foundation. Bajo su dirección la organización ha recaudado en solo dos años más de 60,000 dólares para ayudar a la comunidad LGBT en Miami.
12 Jun 2017 – 11:49 AM EDT

Hace diez años Jaime Bayo estaba en la discoteca Pulse, en Orlando, cuando vio entrar a su hermana con unas amigas. "Yo todavía no había salido del closet. Era mi primer bar gay. Entré en pánico de solo pensar que ella me iba a ver ahí", dice el director ejecutivo de la Out Miami Foundation.

"Todavía recuerdo estar buscando desesperadamente una puerta. Quería salir sin que ella me viera, rápidamente, pero había que pasar por una cortina. No era fácil... No me puedo ni imaginar...", comenta en unas oraciones que no completa, tratando de articular palabras sobre el tiroteo masivo ocurrido en ese mismo lugar, hace exactamente un año. "En estos meses he tenido oportunidades para volver a Pulse, pero no he podido. Me da mucha ansiedad", agrega.

Bayo fundó la Out Miami Foundation en 2015, una organización en la que ha logrado involucrar a muchos hispanos. Este martes regresará por primera vez a Pulse, para asistir a un encuentro de varias organizaciones de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) en el que hablará de lo que han hecho a raíz de la masacre en la que perdieron la vida 49 personas.

" No hemos dejado que esto nos debilite. Hemos sentido que tenemos que ser más fuertes juntos. No pueden hacer que vivamos nuestra vida con miedo. Queremos ver qué podemos seguir haciendo para hacer a la comunidad más fuerte y abierta, más llena de cosas positivas", dice Bayo.

En la organización, que empezó sus funciones en febrero de 2015, este pensamiento ha permeado todas sus decisiones. "Vemos todo lo que hacemos en función de ayudar a la comunidad para que pueda ser resiliente, que no se deje vencer. No nos dejaremos vencer. Al principio había mucho miedo, especialmente de ir a lugares gay, pero creo que hemos superado eso", menciona.

En cada quien hay un filántropo

Bayo dice que sus primeras experiencias de servicio a la comunidad las tuvo en El Salvador, su país de origen, cuando su papá lo llevaba junto a sus dos hermanas y un hermano a un orfanato para niños minusválidos que quedaba cerca de su casa. Al principio no le gustaba porque "los niños tenían problemas, gritaban, era bien triste". Pero con el tiempo empezó a ser él quien le preguntaba a su papá cuándo podían ir.


Se mudó con su familia a Orlando, Estados Unidos, cuando todavía era un niño, después de que a él y a su papá los secuestraron para quitarles dinero y el vehículo en el que andaban. " Había mucha violencia. Técnicamente se había terminado la guerra, pero no todo era feliz. Así que mi mamá tomó la decisión de venirnos", dice. "Nos tocó difícil. En El Salvador ellos eran empresarios, acá en Orlando mi papá era jardinero en Universal Studios y mi mamá manager en Wendy's. Fueron un par de años bien difíciles".

Bayo fue a la universidad del estado, donde se graduó en Ciencia Sociales y recibió una maestría en Administración Pública. Como parte de sus requisitos académicos debía cumplir 75 horas cada semestre de trabajo comunitario, pero él en tres años acumuló más de mil.

Después de graduarse también siguió el mismo camino, trabajando en organizaciones de liderazgo y cambio social, antes de fundar la Out Miami Foundation.

Bajo su dirección, en solo dos años, la organización ha recaudado más de 60,000 dólares para organizaciones que ayudan a la comunidad LGBT en Miami. Más de la mitad de las personas que han donado les han dicho que se trata de la primera vez que dan dinero a una causa benéfica.

" Queremos que donar sea lo más fácil posible. Tratamos de democratizar la filantropía. No tienes que tener millones de dólares para ser filantrópico, cualquier persona lo puede ser. No tienes que tener tu nombre en el Arsht Center, no tienes que tener ese tipo de riqueza. Es suficiente con lo que puedas aportar de dinero o tiempo", dice Bayo. "La gente cree que sus veinte dólares no van a hacer la diferencia, pero uno nunca sabe, quizás esos veinte dólares sean los que patrocinen una charla a la que acuda alguien homofóbico y luego cambie de pensamiento y corazón. Esos veinte dólares pueden cambiar la vida de alguien", agrega.

Una de las cosas que hace la organización es involucrar a grupos que no suelen inclinarse tanto a donar como los jóvenes o jóvenes profesionales, las minorías, la comunidad latina, afroamericana, o las mujeres, quienes, según su experiencia, no suelen volcarse tanto como los hombres en la filantropía LGBT.

Quién se beneficia de las donaciones

Este año la Out Miami Foundation le dio la mayor cantidad de fondos a tres organizaciones: Pridelines (para un programa de actividades extracurriculares para jóvenes LGBT), Aqua Foundation for Women (para una feria de trabajo para mujeres transgénero) y a YES Institute (para financiar conversaciones en distintas comunidades sobre género).


Para escogerlas realizaron, como cada año, una votación entre sus miembros, es decir, todas las personas que les han donado más de 500 dólares al año.

No todas las organizaciones beneficiarias tienen que ser LGBT, pero sí deben atender las necesidades de esa población de alguna manera. Hace dos años, por ejemplo, financiaron a Jewish Community Services, quienes administran la línea 211, un servicio de información gratuito y confidencial que ayuda a las personas a encontrar servicios locales de prevención del suicidio, asesoramiento de crisis y servicios de bienestar, entre otros.

La Out Miami Foundation también organiza a más de 500 voluntarios que colaboran con la veintena de instituciones con las que se han asociado. " Solo 12% de la población de Miami hace algún tipo de voluntariado, cuando el promedio nacional es de 25%. Nosotros como fundación queremos cambiar eso", señala Bayo.

Miami, dice, tiene unos retos particulares para los LGBT, como un flujo constante de mujeres inmigrantes transgéneros, que muchas veces están desatendidas. También tiene un problema grave de VIH, "es el condado de todo el país que tienen más hombres gays, jóvenes, menores de 35 años que están siendo infectados. En casi todas las ciudades del país el VIH está bajando por el uso de condones y del PREP, pero en Miami estamos subiendo".

Otro problema de gravedad es que la comunidad LGBT anciana no tiene donde vivir con dignidad en Miami. "No hay viviendas asequibles para personas con ingresos limitados, así que les toca mudarse a otras partes", menciona.

Esos problemas, dice Bayo, lo motivan constantemente. "No es que ya ganamos unos derechos y nos vamos a quedar felices. Voy a hacer lo que yo más pueda. Voy a ayudar en lo que pueda. Es un momento bien importante".


Latino GLBT History Project documenta el legado de los latinos LGBT en EEUU

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Esta historia fue producida en colaboración con Univision Contigo: el equipo de responsabilidad social de Univision.

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