Un sacerdote en Canadá convirtió su iglesia en un centro de servicios gratuitos para migrantes

En la iglesia anglicana St. Alban's en Ontario, el colombiano Javier Arias otorga ropa, zapatos y hasta bicicletas a trabajadores agrícolas hispanos.

Todo comenzó con una misa en español que empezó a dar un sacerdote colombiano en una iglesia anglicana en Canadá, en un esfuerzo por integrar a los trabajadores agrícolas que buscaban un servicio religioso en su idioma.

Ahora la iglesia St. Alban’s se ha convertido en el centro de la comunidad inmigrante del sur de Ontario, donde más de un centenar llegan cada semana para obtener ropa, servicios médicos y hasta bicicletas.

“Para ellos es como la casa ya”, explicó el padre Javier Arias, quien convirtió a su iglesia en un hogar para inmigrantes hace cuatro años. “Llegan con mucha alegría, con mucha confianza. Entre ellos se encuentran los compañeros de las demás fincas. A veces tenemos 100, 120”.

La iglesia adoptó un programa para otorgarles ropa y calzado de manera gratuita y comenzó a otorgarles bicicletas, además ofreciendo un taller donde puedan repararlas. Muchos migrantes llegan a misa pedaleando, mientras que otros usan la transportación gratuita que otorga la iglesia.

Cada domingo, además, los trabajadores se sientan después de la misa a una gran cena que comparte el Club Rotario de Ontario. Para ellos, es como una fiesta después de una larga semana recogiendo frutos y trabajando en los campos.

Canadá se ha convertido en uno de los lugares al que han migrado algunos hispanos en Estados Unidos ante temor por cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos.

El mes pasado, un salvadoreño contó a Univision cómo su familia huyó del país en que había vivido por dos décadas para pedir asilo luego de que Donald Trump asumiera la presidencia.