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Santorum dijo a esta 'dreamer' en televisión que podía irse a otros países, esta es su respuesta

El excandidato presidencial republicano Rick Santorum dijo en televisión esta semana a la joven dreamer Elizabeth Vilchis que podía irse “a cualquier otro país”. Ella le responde en este texto para Univision que está orgullosa de ser dreamer y de contribuir a su país.
8 Dic 2016 – 06:12 PM EST
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Elizabeth Vilchis responde a la sugerencia del senador Santorum de abandonar EEUU si termina DACA. Crédito: Cortesía: Elizabeth Vilchis

Por: Elizabeth Vilchis

Santorum me hizo sentir que mis contribuciones a este país no valen nada. Que mi servicio a este país no se puede considerar estadounidense. Mientras lo escuchaba sólo podía pensar: ¿cómo puede él sentir que yo soy 'afortunada' de estar en EEUU, pero EEUU no es 'afortunado' de contar con mis contribuciones?

La palabra 'indocumentada' siempre estuvo allí aunque de pequeña yo no entendiera exactamente qué significaba, sólo sabía que era diferente. Al llegar a high school empecé a pensar en la universidad y quise compartirlo con mis padres, pero noté que sus comentarios eran más reservados. No podía aplicar a muchas universidades porque no tenía una cosa llamada 'social', sin ella no importaban las calificaciones ni las recomendaciones de los maestros, ni siquiera iban a ver mi aplicación.

Algunos maestros, empeñados en que no me diera por vencida, me hablaron de programas 'especiales para mí', mientras yo seguía sin entender completamente cuál era el beneficio del tal social, por qué era tan importante. Llegué a pensar que quizá no era lo suficientemente inteligente, que había algo que nunca iba a tener, sin importar cuán duro trabajara.

Fue muy duro darme cuenta de que aunque toda la vida mis papás, mis abuelitos, mis maestros, todos, me dijeron que si me esforzaba y estudiaba con dedicación podría lograr lo que quisiera, eso no era cierto, porque para las universidades poco importaba que yo fuera una buena estudiante. Una maestra de matemáticas que estaba al tanto de mi situación me dio los datos de un programa de becas para arquitectura e ingeniería del sistema de universidades públicas de Nueva York (CUNY), para el que no importaba que no tuviera 'social'. Me manifestó su confianza en mi capacidad, me recordó que yo era inteligente y tenía las ganas, y me dejó los papeles. Entonces sentí que había una luz al final del túnel: podría ir a la universidad, me pagarían los estudios, me darían una computadora y hasta recursos para estudiar en otra parte de EEUU, y lo mejor: eso sólo dependería de mis calificaciones, todo mi esfuerzo serviría para algo.

Ver que había universidades que valoraban al estudiante por lo que tenía para contribuir y no solamente por si tenía o no el social, aplicar y que me aceptaran me dio esperanzas, me motivó a continuar esforzándome y a enfocarme en las cosas importantes para mí, en ayudar a mi familia y a otros a mi alrededor que quizás estaban en la misma situación y se sentían tan desesperados como yo, pensando que no tendrían futuro.

Recuperé la autoestima al sentir que podía guiar a otros al mismo tiempo que yo aprendía de mi propio proceso, que podía usar mi experiencia para hacer más fácil la vida de otros y ayudarlos a alcanzar el éxito que yo conseguía poquito a poquito. Después de entender mi situación me dediqué más conscientemente a la comunidad, en agradecimiento a los que siempre apoyaron a mi familia, por el amor a las personas que constantemente nos estaban dando la mano y que eran mis maestros y vecinos. Fue mi forma corresponderles.

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Rick Santorum a una dreamer: "Puedes irte a cualquier otro país"


He tenido oportunidad de ayudar a otros dreamers pero no siempre puedo hacerlo abiertamente, porque cada historia de inmigración es distinta, presenta diferentes dificultades, y todavía existe el miedo de hablar de ella abiertamente. Las conversaciones se hacen uno a uno, acercándose a las personas.

Recientemente me he involucrado con estudiantes que están por terminar high school y pasan por lo mismo que yo cuando tenía su edad. También trabajo con otros profesionales que recibieron DACA y que, como yo, no saben qué va a pasar con nosotros el año que viene. Quizá podamos comenzar nuestros propios negocios para ganar experiencia y mantener nuestro sueldo, pero en un esquema en el que tengamos más control.

Los días que siguieron a la noche en que todo mundo se dio cuenta de que Trump iba a ser nuestro presidente, muchos amigos me llamaron en pánico, no sabían qué iba a pasar con sus vidas, pensaban que les iban a quitar todo lo que habían conseguido con su trabajo. Lo único que yo les podía decir era que DACA significa para nosotros un respiro, la posibilidad de una solución a nuestro caso; que ya sobrevivimos sin DACA y que si lo quitan, nos queda la certeza de que somos más fuertes ahora: tenemos experiencia, licencias y algunos hasta la capacidad de comprar una casa, rentar un apartamento o abrir un negocio. Que hay que usar esos recursos para tratar de crear algo nuestro y asegurar que nuestro futuro siga dándonos orgullo.

No tenemos que desesperarnos ni sentir que no hay solución: sí la hay. También hay una comunidad que ya no tiene miedo de decir "yo soy indocumentado". Incluso hay orgullo al decir "yo tengo DACA". Tenemos que usar esa red que ya hemos creado. Aunque DACA deje de existir, nosotros ya estamos en un lugar mejor.

Cuando me detengo a pensar en lo que perdería EEUU si yo me fuera a trabajar a otro país, me viene a la mente toda la gente como yo que ha contribuido de una manera o de otra a resolver problemas realmente difíciles para este país. Yo hice lo que pude para preparar mejor a los estudiantes en su lucha por conseguir una vida económicamente estable a través de una carrera técnica. Me siento muy orgullosa de haber contribuido a la economía nacional al iniciar un negocio que arrancó con sólo 6 estudiantes y llegó a contratar a más de 400 empleados que trabajan haciendo entregas de comida en NY.

Mis padres tuvieron que trabajar muy duro para llevar la comida a nuestra mesa. Y en una sola generación yo hoy los puedo ayudar ahora que tienen más edad para que no trabajen dobles turnos. Económicamente la vida de mi familia ha cambiado mucho gracias a mi carrera. Si yo puedo provocar esto en las vidas de otros estudiantes, tendrán estabilidad y un mayor impacto en su comunidad.

Como yo hay mucha gente haciendo lo mismo. Si nos dicen que tenemos que salir, el país pierde talento técnico, pierde líderes de comunidad y pierde a gente que ha creado empleos que podrían ser de cualquier estadounidense. El impacto económico y comunitario sería tremendo. Me duele en el corazón que prefieran quitarle al país talento y soluciones a problemas económicos antes que permitir que nos quedemos. Ojalá entendieran el valor de nuestras contribuciones.

Yo hoy invitaría al senador Santorum a tratar de ver lo que tenemos en común: tanto él como yo tenemos un extenso compromiso de servicio. Somos líderes en nuestra comunidad y ambos esperamos dirigir problemas reales en este país. Los dos queremos hacer una diferencia y deberíamos trabajar juntos para comprender verdaderamente el complejo problema de la inmigración y ayudar a crear una mejor solución.


Ve también:
Así son los 'dreamers' que luchan por los derechos de los indocumentados

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Inger Díaz Barriga realizó entrevistas y el trabajo de edición de esta historia.


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