Inmigración

Por temor a las redadas grupo de familias con papeles llevan a hijos de indocumentados a la escuela

ICE dijo la semana pasada que los operativos son parte de una "nueva normalidad" debido a la falta de colaboración de las policías locales.
11 Feb 2019 – 5:24 PM EST

Familias que residen legalmente en Estados Unidos se están haciendo cargo de los hijos de padres indocumentados para llevarlos a la escuela ante el temor de nuevas redadas de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en Carolina del Norte.

“Es una situación muy triste ver cómo se están llevando a estas personas, es terrible”, dice a Univision la señora Magbis, una residente de la ciudad de Matthews, vecina a la localidad de Charlotte. “Una de las cosas por las que hacemos esto es porque conocemos a estas familias, sabemos lo que les cuesta vivir, esperar un alivio migratorio y los sacrificios que todos los días hacen por sus familias”, agrega.

Magbis dijo además que “tengo a dos hijas de una familia indocumentada, una de 15 y otra de 16 años. A la madre de ella la conozco hace muchos años, es una gran mujer, pendiente de todo y con otro hijo con necesidades especiales. Y ante el miedo de que la arresten y la deporten, pues yo tengo a sus hijas en mi casa y las llevaré durante toda esta semana a la escuela para que estén seguros”.

La madre de las dos estudiantes se cambió de domicilio hace poco tiempo y no tiene acceso al transporte escolar, una de las razones por las cuales quedaba expuesta al tener que llevar a las niñas a la escuela todos los días.

Los operativos que la semana pasada llevaron a cabo los agentes de ICE en Carolina del Norte dejaron un saldo de 200 arrestados. La mayoría de las detenciones se produjeron en los estacionamientos de los lugares donde viven los indocumentados, camino al trabajo o a la escuela de sus hijos.

“Quienes estamos haciendo esto esperamos que la situación se normalice”, dijo Magbis. “Mientras tanto, los niños seguirán en nuestras casas. Es lo menos que podemos hacer por ellos”, añadió.


“No hay plan B”

Las escuelas afectadas indirectamente por las redadas no tienen protocolos de emergencia en el caso que estudiantes queden abandonados en las aulas porque sus padres fueron arrestados por los agentes de ICE.

“No hay plan B”, dijo un profesor de Durham que habló con Univision Noticias bajo condición de anonimato. “Tras la redada de la semana pasada, la comunidad quedó muy asustada. El miedo es grande y muchos temen ahora que sus hijos vayan a la escuela”.

La fuente dijo que en Durham “se está recolectando ayuda” para las decenas de familias afectadas “no solo en este condado, sino también en los otros donde hubo arrestos”.

A la pregunta si los maestros hablaban con sus alumnos el tema de las redadas, el profesor dijo que “la escuela nos prohíbe hablar de eso. Este tema se toca solo con los padres cuando ellos lo confían a los maestros. De esa forma nosotros conocemos de sus preocupaciones y sus miedos”.

Agregó que en la escuela donde trabaja “no hubo familias afectadas”, pero que al enterarse de los operativos de ICE “la trabajadora social que es bilingüe al igual que las recepcionistas del establecimiento, estuvieron pendientes de llamar a las familias si un estudiante se veía afectado. Pero le reitero, no existe un plan B en caso de una redada”.


Recolectan ayuda

Mientras unos tratan de contactar a la totalidad de los detenidos para darles asistencia legal y sacarlos de los centros de detención de ICE mientras sus casos de deportación continúan, otros llevan a cabo campañas para recolectar dinero y víveres para las familias que quedaron desamparadas.

“También estamos viendo cómo algunas familias con documentos legales están llevando a sus casas a los hijos de familias indocumentadas que quedaron aterradas por las redadas”, dijo a Univision Noticias José Hernández París, director ejecutivo de la Coalición Latinoamericana de Carolina del Norte. “Temen que las batidas continúen en los próximos días porque eso advirtió el agente encargado de ICE la semana pasada durante una conferencia de prensa”, indicó.

El viernes, Sean Gallagher, funcionario que supervisa las operaciones de ICE en los estados de Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia, dijo que la agencia se vio obligada a adoptar una "nueva normalidad " debido a la falta de colaboración de las policías locales con el programa 287(g), que tras la llegada de Donald Trump se convirtió en el eje de una fuerza nacional de deportaciones.

"Esto obliga a mis oficiales a salir a la calle para llevar a cabo más medidas de cumplimiento", advirtió el funcionario.

Hernández París dijo además que los recaudos a cargo de las organizaciones proinmigrantes del estado y grupos de fe, se traducen en comida y algo de dinero que, en muchos casos, será utilizado para pagar algunos alquileres de familias con necesidades especiales.

“También acompañamos a las familias afectadas, vamos con ellos a las compras del supermercado y también a las escuelas. Y tenemos otro equipo de manejo de crisis para tratar los asuntos legales de los detenidos”, añadió el activista.


“Represalia de ICE”

La redada de la semana pasada “fue una represalia de ICE” por la salida el año pasado de varios alguaciles del programa 287(g), dice Ilana Dubester, directora ejecutiva de la organización Vinculo Hispano en Siler City. “La policía ya no quiere colaborar con ellos, por eso lo hicieron”, asegura.

Duberter dijo además que “nosotros estamos entrevistando a familias afectadas en nuestra área de servicio para averiguar la situación, que pasó, quiénes son los detenidos, intentar encontrarlos, algo que no ha sido fácil, y ayudar a obtener representación legal en colaboración con otros grupos”.

“Y poder representar a quienes podamos para que puedan sañir libres y esperar en sus casas la resolución de sus casos”, agregó.

Dubester dijo que, de acuerdo con los datos de ICE, la semana pasada los agentes detuvieron un total de 225 personas “en dos tipos de operación. Una a cargo del HSI (unidad de investigaciones especiales que llevó a cabo una redada en una fábrica de armas en la localidad de Sanford, “donde detuvieron a 30, pero luego liberaron a 12”.

“Se trató de una operación encubierta de más de un año”, agregó la activista. “Dieciocho siguen en custodia y 11 con cargos criminales. Del resto, no lo sabemos”, indicó.

Vínculo Hispano señaló que la redada dejó una estela de pobreza y desamparo en los hogares afectados, y que muchos trabajadores presa del miedo abandonaron sus empleos. “Todo es más difícil ahora en muchos lugares de Carolina del Norte”, dijo Dubester.

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