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Mole contra las deportaciones: el restaurante del Bronx que desafía el discurso antiimigrante de Trump

En el sur del Bronx, el restaurante La Morada se ha convertido en un punto predilecto para amantes de la gastronomía y en un foro comunitario que se opone al discurso antiinmigrante.
3 Nov 2016 – 4:23 PM EDT

EL BRONX, Nueva York .- Un gran cartel que dice "No más deportaciones" reposa sobre un refrigerador con jugos y refrescos de frutas en el restaurante mexicano La Morada. Natalia Méndez y Antonio Saavedra, el matrimonio que regenta el local, desplegaron la pancarta durante una visita de Ted Cruz, entonces todavía candidato presidencial al distrito neoyorquino.

"El coraje con que cada inmigrante lucha en este país no se valora", dice Méndez. "Nos duele que nos llamen violadores y delincuentes, porque todos venimos aquí a trabajar". Ellos lo saben de primera mano, porque no han hecho otra cosa desde que, en 1992, cruzaron la frontera y llegaron a Nueva York provenientes de Oaxaca.

Hoy regentan un próspero negocio "de dueños y trabajadores indocumentados". En una campaña marcada por el discurso antiimigrante de Donald Trump, La Morada se ha convertido en un punto de referencia para la creciente población hispana del sur Bronx. "Entran como clientes y se van como amigos", explica Méndez, mientras pone a la brasa los ajos que formarán parte de su famoso mole. "Y de esta forma hemos hecho una comunidad".

Pero la influencia de La Morada ha traspasado la esfera vecinal: se ha convertido en el destino de moda de amantes de la gastronomía, especialmente después de que The New York Times describiera los platos de Méndez como los de "alguien que cocina mirándote a los ojos", de que The Daily News calificara su cocina tradicional oaxaqueña como "estelar" o de que The Wall Street Journal lo incluyera en el mapa de restaurantes que visitar en The Bronx.

"Lo hacemos todo auténtico, no es una comida de imitación", explica Méndez mientras recoge hierbas de un adyacente jardín comunitario donde planta especias para sus moles. En su cocina, donde se oye hablar mixteco, los empleados de La Morada forman parte del más de medio millón de inmigrantes indocumentados que trabajan cocinando en los restaurantes estadounidenses. "Solamente pensamos en ser ejemplo, en decir que no somos lo que muchos nos dicen que somos", dice Méndez. "La transparencia y lo legítimo siempre prosperan".

En este video puedes hacer un recorrido en 360 grados por el restaurante. No olvides que puedes mover el mouse sobre la imagen:



Esta combinación de elementos, el activismo y la cocina, atrae a una clientela curiosa. Además de 'foodies' que han ido descubriendo los tesoros del menú y los vecinos, el restaurante también cuenta con comensales ilustres como el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, o la concejala hispana del Bronx Melissa Mark-Viverito. De hecho, en La Morada han rebautizando los platos del menú que más impresionaron a los visitantes ilustres. "Ahora las llamo las albóndigas del The New York Times, el puerco de Serious Eat, el mole oaxaqueno que le gustó a (el alcalde) Bill de Blasio, los chilaquiles del Daily News, el mole verde del NY1, el mole blanco de Viverito..."

"Está bien que los politicos y personas famosas nos apoyen, pero no tenemos sus fotos en las paredes", dice Natalia Méndez. "Nosotros nos identificamos con los 11 millones, La Morada es su lugar de refugio".


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