null: nullpx

¿Me pueden deportar por manejar borracho?

Crece el clima de miedo por lo que sucederá a partir del 20 de enero de 2017, cuando Trump llegue a la Casa Blanca y cambie la política migratoria.
18 Nov 2016 – 5:59 PM EST

Desde que Donald Trump ganó las elecciones se ha disparado la incertidumbre en la comunidad inmigrante por sus amenazas de deportar a los indocumentados. Millones en todo el país se preguntan quiénes serán expulsados primero, si todos serán encarcelados, cómo los deportarán y qué sucederá con los niños. Lo cierto es que todavía Trump no ha anticipado casi nada de sus planes migratorios, por lo que hay que mantener la calma. Mientras llegan las respuestas, en la redacción de Univision Noticias seguimos respondiendo las preguntas que recibimos en la redacción. (Puedes mandarnos la tuya a: jcancino@univision.net).


Cuidado si lo paran borracho

El usuario identificado con el nombre de Francisco, casado y padre de dos niñas estadounidenses de 6 y 8 años de edad, pregunta si el gobierno de Trump tendrá en cuenta un cargo por manejar borracho (DUI) de hace ya 20 años. “¿Puedo limpiar mis papeles?”.

“Para efectos migratorios no”, advierte el abogado Ezequiel Hernández. “Algunos ofrecen este tipo de servicio, pero la falta sólo se oculta para ciertos casos, como por ejemplo que lo vean los empleadores. Pero para el gobierno, en este caso el servicio de inmigración, no se esconden, puede leer el historial delictivo aunque la falta se cometiera hace dos décadas. El delito permanece en sus bases de datos”.

En marzo del año pasado, la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) deportó al pastor menonita Max Villatoro, casado con una estadounidense y padre cuatro hijos ciudadanos. En los 90, cuando penas había cumplido los 20, Villatoro fue arrestado por la policía por manejar ebrio.

El religioso rehizo su vida. Sin embargo, a pesar de los éxitos, el antecedente por DUI quedó en su expediente, una falta que desde el 20 de noviembre de 2014 figura en el segundo lugar de las prioridades de deportación de ICE. ¿Cambiarán las cosas bajo el gobierno de Trump? El presidente electo ha dicho que eliminará las ordenes ejecutivas migratorias del presidente. Si lo hace, cancela la orden girada el 20 de noviembre de 2014 que incluye las prioridades de deportación. En ese caso, advierte Hernández, “todos los indocumentados pasarán a ser prioridad de deportación no importando el tipo de falta que hayan cometido”.

Para el abogado Alex Vargas, en California, “el DUI es uno de los pecados del inmigrante que, por lo general, inicia un proceso de deportación y el individuo termina siendo deportado de Estados Unidos”.


¿Quitará Trump el TPS?

Rosario tiene más de una década en Estados Unidos viviendo amparada bajo un Estatus de Protección Temporal (TPS) y pregunta si puede viajar a su país, en Centroamérica. “Tengo permiso de viaje (advance parole). ¿Me puede afectar el reingreso?”

Actualmente, tres países centroamericanos tienen TPS, El Salvador, Honduras y Nicaragua, los tres por desastres naturales. La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USACIS) señala que el programa protege de la deportación a unos 280,000 inmigrantes indocumentados y les otorga un permiso temporal.

El beneficio humanitario no fue otorgado bajo el gobierno de Obama sino por su antecesor, el republicano George W. Bush. Trump no ha mencionado si eliminará este programa. Tampoco se sabe si dejará de extenderlo y funcionará hasta que venza la última prórroga, en el 2018.

Abogados consultados por Univision Noticias indican que si un inmigrante está protegido por el TPS y tiene un permiso de viaje, no debería tener problemas al reingresar, sobre todo si lo hace antes del 20 de enero de 2017, cuando Trump asuma la presidencia de Estados Unidos.


Los turistas no pueden pedir la residencia

Manuel entró a Estados Unidos con una visa tipo B2 de turista hace más de 11 años, no ha cometido ninguna falta y quiere saber si puede pedir la residencia legal permanente.

Hablamos con abogados y hallaron varios problemas en el correo enviado por Manuel. El primero, que está indocumentado en Estados Unidos porque con una visa de turismo el tiempo de permanencia permitido es entre 60 y 90 días, a veces un poco más. El segundo inconveniente, es que los inmigrantes que ingresan con una visa de turismo B2 no pueden pedir la residencia.

La tercera respuesta al tercer problema, que la visa está expirada, la hallamos en el discurso que Trump pronunció el 31 de agosto en Phoenix, Arizona, cuando dio a conocer su plan de 10 puntos. En esa ocasión dijo que sus prioridades eran la deportación de dos millones de indocumentados con antecedentes criminales y otros cuatro millones que se quedaron en el país más allá del plazo permitido por sus visas.

Un dato más. A los indocumentados que salen del país les cae encima la ley del castigo, que sanciona con hasta 10 años fuera la permanencia no autorizada.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) explica que en el año fiscal 2014 el servicio de inmigración registró 40,457,847 ingresos de extranjeros con una visa tipo B2.


Los asilos los cambia el Congreso

Otro de los grandes temores se encuentran en aquellos miles de inmigrantes que en los últimos tres años han llegado a las fronteras huyendo de sus países buscando asilo. Josefina es una de ellas. Vive en Birmingham, Alabama, y desde que Trump fue electo presidente dice que por las noches no duerme tranquila.

“¿Será que nos van a deportar? ¿Qué va a pasar con toda la gente como yo que pidió asilo y estamos esperando que nos respondan?”.

El presidente Trump tampoco ha detallado qué hará con los inmigrantes que buscan asilo. Sólo se ha referido a los inmigrantes que llegan refugiados y provienen de países musulmanes, sobre quienes pesa la advertencia que serán devueltos a sus países o se prohibirán nuevos ingresos.

“Cualquier cambio que el presidente Trump quiera hacer, deberá consultarlo y pedirle al Congreso que cambie la ley de asilo”, dice el abogado Alex Gálvez. “Esto no puede ser cambiado así no más, porque no se trata de una acción ejecutiva”.

Gálvez explica que “en el tema del asilo, también hay que considerar que Estados Unidos ha suscrito varios acuerdos internacionales que regulan esta cuestión. Pienso que una cosa es la que se dijo en la campaña y otra es conocer cómo se debe hacer cualquier cambio a la ley de asilo. No es cosa fácil de cambiar, como muchos piensan”.

Otros puntos a tomar en cuenta. A finales de julio las cortes de inmigración tenían acumulados más de 502,000 casos, entre ellos de asilo. “Y en muchos casos están dando las primeras audiencias para abril de 2020”, reitera la abogada Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California en San Diego.

A su vez, una ley del Congreso aprobada en 2008 prohíbe la deportación inmediata de menores que no sean mexicanos o canadienses, y exige que los
indocumentados sean enviados a una corte para que un juez decida sus futuros en el país. “El gobierno está obligado a seguir el debido proceso migratorio”, aclara Velásquez. “Y las cortes están atascadas”.

Vea también:

Stephen Bannon: el jefe de estrategia de Trump con conexiones a supremacistas blancos


Stephen Bannon, el jefe de estrategia política de Trump con conexiones a supremacistas blancos

Loading
Cargando galería


RELACIONADOS:Inmigración

Más contenido de tu interés