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Muertes

Madre de bebé que murió en custodia de ICE presenta una demanda millonaria por atención médica negligente

Los abogados de la guatemalteca Yazmín Juárez introdujeron la queja ante la Corte del Distrito Oeste de Texas, con jurisdicción sobre el centro de detención donde ella permaneció recluida junto a su hija de 21 meses, Mariee, quien enfermó estando bajo custodia de las autoridades migratorias.
1 Ago 2019 – 8:21 PM EDT

Los abogados de la guatemalteca Yazmín Juárez presentaron una nueva demanda por la muerte de su hija de 21 meses que enfermó mientras ambas estuvieron recluidas en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE). Esta vez, la madre exige 40 millones de dólares a la empresa CoreCivic, que opera la instalación en Dilley, Texas, por el trato médico negligente a su bebé enferma.

"Como operadora del centro de detención familiar en Dilley, CoreCivic se cuenta entre los responsables de brindar seguridad, condiciones saludables y asegurar el cuidado médico necesario para cada persona que esté en este lugar", dijo R. Stanton Jones, uno de los abogados de la firma Arnold & Porter, que han llevado este caso probono. "CoreCivic falló en cumplir esto por Mariee Juárez, lo que la llevó a una dolorosa muerte".

Stanton Jones agrega que la niña murió a meses de su segundo cumpleaños y que cuando ingresó al centro estaba completamente saludable. Asegura que una semana después, su estado se fue deteriorando sin freno: tuvo 104 grados de fiebre, tos, congestión, diarrea y vómito. Aún en esas condiciones, las autoridades migratorias la dejaron en libertad junto a su madre.

Esta no es la primera vez que Juárez pelea porque no se repitan situaciones como la que ella y su hija sufrieron. El 10 de julio, se presentó ante el Subcomité de Derechos y Libertades Civiles de la Cámara de Representantes para contar su experiencia que, aseguró, es también la de otras madres migrantes que llegan a Estados Unidos buscando una protección que no tienen en su país.

En la sala del Congreso contó que cuando llegaron al centro médico de la cárcel, una enfermera la examinó y la halló sana, por lo que la llevaron a una habitación con otras 10 personas, cinco madres con sus cinco hijos, algunos de ellos enfermos.

Uno de los niños, contó Juárez, tosía constantemente, tenía la nariz mocosa y se notaba permanentemente decaído. "Su madre trató de llevarlo a la clínica, pero los devolvían sin haberle dado ninguna atención", dijo. Aseguró que el centro médico estaba abierto solo durante algunas horas del día. "Así que si aún estabas en la fila cuando se suponía que cerraban, te regresaban a tu habitación sin haber sido examinado y te hacían volver otro día".

Cuando Mariee comenzó a sentirse mal, con fiebre, diarrea y vómito, su madre decidió hacer la larga fila de la enfermería para que la examinaran y en esa ocasión le diagnosticaron una infección de oído y le recetaron antibióticos. No le hicieron más pruebas a pesar del pedido de la madre. Y la niña empeoró con el paso de los días, pero no la atendieron, lamenta Juárez.

Un día a la hora de la cena la bebé no reaccionó. La madre entonces les rogó para que la atendieran y en ese momento solo le tomaron la temperatura y le regalaron un helado. Esa noche, vomitó frente a los médicos. Una semana después los síntomas continuaban. "Vi a mi niña morir lenta y dolorosamente", dijo la joven con la voz quebrada a los representantes del subcomité.

Le informaron entonces que tendría una cita con otro médico a las 8:00 de la mañana del día siguiente. "Sentí alivio", recordó. Pero no pudo volver al médico. Tres horas antes de que Mariee tuviera una nueva cita médica, las despertaron. Eran las 5:00 am. Las llevaron al gimansio del centro de detención para procesarlas y las dejaron en libertad. Y sobre la niña el reporte aseguraba que estaba bien de salud y que le daban el alta médica. Así las montaron en el avión que las llevaría a Nueva Jersey, donde vive la madre de Yazmín.

"El personal médico que le dio de alta (...) le permitió viajar sin haberle realizado ningún tipo de examen médico o tomarle los signos vitales", dicen los abogados en el comunicado con el que explican las razones de la demanda, introducida ante la Corte del Distrito Oeste de Texas.

Yazmín Juárez relató que Mariee iba tan enferma en el avión que otros pasajeros incluso le recomendaron llevarla al médico. Y eso hicieron: fueron a un pediatra y él la transfirió a emergencias. Ya tenía dificultades respiratorias por lo que la ingresaron en una unidad de cuidados intensivos con una infección pulmonar. Seis semanas después de que fueron liberadas por ICE, a la pequeña tuvieron que trasladarla a un centro especializado en atención para niños. La ayuda médica llegó muy tarde. El 10 de mayo de 2018 la niña murió. "Sus pulmones habían colapsado por una infección respiratoria", dicen los abogados.

Por la negligencia con la que Juárez ha reclamado que actuaron las autoridades, ella no solo ha demandado a CoreCivic; hace algunos meses introdujo otra demanda contra el gobierno federal.

Después de la muerte de Mariee, se conocieron al menos seis muertes más de menores guatemaltecos que fallecieron por falta de cuidados médicos mientras estaban en custodia de autoridades fronterizas (de CBP o de ICE) o días después de que habían sido liberados. Los funcionarios a la cabeza de estas instituciones insisten en que existe una crisis humanitaria en la frontera y que sus instalaciones están sobrepasadas en su capacidad de alojamiento. Por lo que, aseguran, no pueden dar una mejor atención.

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