ACLU demanda al gobierno por separar a familias inmigrantes que buscan asilo en EEUU

El mayor grupo de derechos civiles del país presenta una demanda colectiva liderada por un caso de una madre congoleña y su hija de 7 años que fueron separadas. La mujer fue liberada en San Diego, pero la menor sigue detenida a unas 2,000 millas de distancia.

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) demandó este viernes al gobierno acusándolo de separar de manera reiterada a las familias inmigrantes que buscan asilo en Estados Unidos.

La demanda colectiva presenta la separación como una práctica común por parte de la administración Trump y cita a "centenares de familias" en esa situación.

Habitualmente, al menos en el pasado, los padres o madres eran procesados conjuntamente con sus hijos más jóvenes al llegar al país y ser detenidos por la Patrulla Fronteriza. Así fueron tramitados los casos de miles de familias centroamericanas en los últimos años.

Pero ACLU dice que ya no es así para muchos inmigrantes. El texto, presentado en una corte federal del sur de California, advierte que los adultos y los menores son llevados a diferentes centros de detención.

También pide a la justicia que declare la separación familiar como una práctica "ilegal" y subraya que son casos en los que el progenitor "no presenta un peligro para el niño".


"Se trata de una práctica nacional", dijo Lee Gelernt, subdirector del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de ACLU, en un comunicado. "Quiera o no el gobierno de Trump llamar a esto una 'política', sin ninguna duda ha llevado adelante una práctica generalizada dedicada a arrancar a los niños de las manos de sus padres".

Según informa la agencia de noticias AP, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no anunció ninguna política formal para separar a las familias que piden asilo, pero sí han admitido que dividirlas pretende asustar a otras familias para que no emigren a Estados Unidos.

ACLU considera que el caso de una familia congoleña ejemplifica esta supuesta separación sistemática. Una mujer fue separada de su hija de 7 años, mientras la menor "gritaba y lloraba". La madre fue liberada este martes en San Diego, California, pero la hija sigue detenida en un centro al que fue trasladada en Chicago, Illinois, a unas de 2,000 millas de distancia.

La demanda también incluye el caso de una mujer brasileña separada de su hijo de 14 años. La madre fue sentenciada a 25 días de cárcel por entrar ilegalmente en el país y luego fue trasladada a una instalación de ICE, mientras que el menor fue llevado a Chicago.

En abril de 2005, el Congreso cambió la política de asilo y endureció los requisitos que exige el gobierno estadounidense para conceder protecciones especiales a personas que huyen de sus países por razones de raza, religión, opinión política, credo religioso o nacionalidad.

Los cambios incluyeron la detención de peticionarios de asilo hasta que sus casos sean resueltos y exige la entrega de pruebas y evidencias para justrificar cada argumento contenido en la petición de protección por parte del gobierno.

Los rígidos cambios a la ley de asilo, sin embargo, fueron suavizados durante el gobierno de Obama tras la crisis de los niños de la frontera en 2014, debido a que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no tenía espacio suficiente en sus centros de detención para albergar a los miles de peticionarios de asilo.

Bajo el gobierno de Trump, los cambios fueron eliminados y el DHS ha endurecido el trato que brinda a los solicitantes de asilo para evitar que sigan llegando extranjeros a las fronteras en busca de asilo en Estados Unidos.

ACLU argumenta que el endurecimiento de estas políticas viola el espíritu de la ley de asilo al separar familias y privar de libertad a los inmigrantes que huyen para salvar sus vidas.

También impide que los solicitantes de asilo tengan libre acceso a un abogado que los represente y puedan ganar sus casos en las cortes de inmigración.