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Inmigración Infantil

México no protege a los niños migrantes que buscan asilo, denuncia Human Rights Watch

Los niños centroamericanos que huyen de la violencia para salvar sus vidas enfrentan grandes obstáculos cuando solicitan asilo en México, dijo Human Rights Watch
31 Mar 2016 – 12:36 PM EDT

Los niños migrantes centroamericanos que huyen de la violencia para salvar sus vidas enfrentan grandes obstáculos cuando solicitan asilo en México, dijo la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) en un informe publicado este jueves.

En el documento, de 116 páginas titulado “Puertas cerradas: el fracaso de México en la protección de niños refugiados y migrantes de América Central”, HRW documenta las contradicciones existentes entre la legislación mexicana y su puesta en practica, y advierte de los peligros que enfrentan los menores cuando no consiguen el asilo y son devueltos a sus países de origen.

“Menos del 1% de los menores que son detenidos por las autoridades migratorias de México son reconocidos como refugiados, según datos oficiales del gobierno”, denuncia HRW.

“Sobre el papel, la ley mexicana parece proporcionar todas las medidas de protección a los niños que han huido de sus países de origen porque temen por sus vidas”, dijo Michael Bockeneh, asesor jurídico principal de la División de Derechos del Niño de HRW.

Bocheneh añadió que “en realidad sólo unos cuantos (de los miles que han llegado a México en los últimos dos años) reciben asilo, lo que refleja que, a pesar de que los niños y adultos de América Central afrontan serias amenazas, el gobierno no está tomando debidamente en consideración sus solicitudes”.

Informe de 2015

Las preocupaciones de HRW no son nuevas. El año pasado la organización dijo en el Informe Mundial 2015 señaló que cientos de miles de migrantes indocumentados, incluidos menores no acompañados y familias, estaban cruzando el territorio México cada año, “y durante el trayecto muchos de ellos sufren graves abusos por parte del crimen organizado, autoridades migratorias y miembros de las fuerzas de seguridad”.

Citando un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de 2013, HRW determinó que los “robos, extorsiones, secuestros, agresiones físicas y psicológicas, abusos sexuales, asesinatos y desapariciones de los que son víctimas [los migrantes]… habían empeorado de forma dramática” en el último tiempo, y aseguró que las autoridades mexicanas no habían adoptado medidas adecuadas para proteger a los migrantes, ni para investigar y juzgar a quienes cometen abusos contra ellos.

“El gobierno tampoco ha implementado las medidas de protección dictadas por organismos de derechos humanos nacionales e internacionales en beneficio del personal de centros de acogida de migrantes, que suele ser objeto de amenazas y hostigamiento por parte de grupos delictivos y funcionarios”, dijo.

Éxodo de migrantes

La oleada de migrantes centroamericanos originarios del denominado Triángulo Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras) fue advertida en 2013 por la profesora e investigadora de la Universidad estatal de San Diego y de la Universidad de California en Santa Bárbara, California, Elizabeth Kennedy.

“Se trata de niños, niñas, adolescentes, mujeres, hombres y familias que han llegado primero hasta la frontera de México y han seguido viaje hasta Texas huyendo de la violencia y la pobreza en sus países”, dijo a Univision Noticias Kennedy, quien alista un nuevo estudio que “recopila casos de migrantes retornados que después de su deportación de México y Estados Unidos fueron asesinados”.

El informe, que iba a ser publicado a finales de diciembre, fue retrasado en espera de confirman cifras por los gobiernos de México y Estados Unidos.

Asilo imposible

En el reporte de este jueves, HRW subrayó las dificultades que encuentran los migrantes centroamericanos para conseguir asilo en México.

En el proceso de recopilación de datos, el grupo de derechos humanos entrevistó a 61 niños, más de 100 adultos y también funcionarios del gobierno, del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y representantes de ONGs, además de revisar archivos de casos y datos recopilados por las agencias de inmigración y protección de refugiados de México.

Reveló además que en el último tiempo se ha registrado un aumento en el número de niños indocumentados detenidos por las autoridades mexicanas, cifra que alcanzó los 35,000 en 2015, casi un 55 por ciento más que en 2014, y un 270 por ciento más
que en 2013.

Precisa que el aumento en el número de arrestos refleja, en parte, el creciente apoyo financiero que el gobierno de Estados Unidos ha concedido a México para que implemente un control migratorio más estricto desde mediados de 2014, año en que la Administración del presidente Barack Obama reconoció la crisis.

Durante el año fiscal 2014 la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos detuvo a 68,541 niños migrantes en la frontera sur cuando intentaban ingresar al país procedentes de México sin autorización. En el 2015 la cifra bajó en un 42%, pero los más de 23,000 arrestos llevados a cabo en los primeros cinco meses del año fiscal 2016 (del 1 de octubre de 2015 al 29 de febrero de este año) inquietan a la Casa Blanca.

Por qué huyen

Las causas de la oleada migratoria que no se frena radican en la violencia de las pandillas “que ha plagado los países del Triángulo Norte, dice HRW, un fenómeno que desde hace más de 10 años ha convertido sobre todo a niños “en las víctimas principales”.

El reporte indica que “muchos de los niños que HRW entrevistó dijeron que fueron presionados para sumarse a las pandillas, a menudo bajo la amenaza de daño físico o muerte, para ellos o para los miembros de sus familias”.

Añade que “las niñas afrontan además el riesgo particular de la violencia sexual y el acoso por parte de los miembros de las bandas”, y otros niños “relataron cómo fueron extorsionados o secuestrados a cambio de un rescate”.

HRW también señala que los menores que solicitan asilo en México no reciben asesoría jurídica ni de ningún otro tipo, a menos que tengan la suerte de ser representados por una de las pocas ONGs que proveen asistencia jurídica a los solicitantes de asilo.

En cuanto a los procesos de asilo en México, dijo que “no están diseñados teniendo en cuenta a los niños y con frecuencia sólo los confunden”.

“Los niños que quieren solicitar asilo también afrontan la amenaza de la detención prolongada. Varios niños contaron a Human Rights Watch que los agentes migratorios les advirtieron que la mera presentación de una solicitud de asilo resultaría en un período de detención más largo”, denuncia.


Miedo a la espera

Sin citar números específicos, HRW dice que habló con varios niños y padres migrantes que huyeron de sus países y decidieron no pedir asilo en México o retirar su solicitud, “e incluso aceptar la devolución a sus países de origen a pesar de los riesgos, debido a que no querían permanecer encerrados”.

La ley señala que los menores de edad no acompañados deberían ser transferidos al cuidado del sistema de protección de menores de México y que sólo deberían ser detenidos bajo circunstancias excepcionales. “Sin embargo, la detención de niños migrantes parece ser la norma”, se lee en el informe.


También indica que los niños “con la suerte suficiente para acabar en refugios operados por la agencia de protección de los menores de México, experimentan una variante de detención. No acuden a las escuelas locales y apenas tienen contacto con la comunidad”.

Denuncia también que “a menos que necesiten atención médica especializada, permanecen encerrados en el recinto del refugio durante la duración de su estancia” mientras dura el proceso de asilo.

HRW recordó la vigencia de estatus migratorio establecido por el Comité de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, que indica que los menores no deben ser detenidos como medida de control migratorio; en su lugar, los Estados deben “poner fin rápida y completamente a la detención de los niños a causa de su estatus migratorio”.

Recomendaciones de HRW

Entre las recomendaciones para mejorar el trato que México da a los niños migrantes centroamericanos y garantizar el asilo, HRW apuntó que:

  • México tiene la obligación de proporcionarles a estos niños protección y cuidados adecuados en un entorno apropiado
  • Los niños migrantes no deberían permanecer encerrados
  • México puede aojar a los niños que piden asilo con familias o en centros especialmente habilitados estatales o privados
  • Evitar el encierro en cárceles porque ello viola las leyes internacionales
  • Reconocer la condición de refugiado
  • El gobierno de EEUU debería proporcionar más financiamiento y apoyo para que México mejore y amplíe su capacidad para procesar solicitudes de asilo
  • Estados Unidos debería vincular el financiamiento que otorga a las entidades mexicanas dedicadas al control de la inmigración y las fronteras a su cumplimiento demostrado de las normas nacionales e internacionales de derechos humanos
  • Estados Unidos debería ampliar el programa de refugiados que habilitó en Centroamérica e incluir a México

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