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Joe Biden

Exigir vacunas a trabajadores federales no será tan sencillo: desafíos que enfrenta la orden de Biden

Regulaciones gubernamentales, derechos laborales y responsabilidades sociales se interceptan para hacer que la estrategia del presidente para detener el avance de la variante delta no vaya a ser tan fácil de implementar.
1 Ago 2021 – 07:46 AM EDT
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El requisito del presidente Joe Biden de que los trabajadores federales revelen su estado de vacunación contra el covid-19 genera algunas preguntas incómodas no solo entre las agencias gubernamentales sino también en las empresas privadas, algunas de las cuales hacen contratos con el gobierno.

Pero en este momento, no hay claridad en las respuestas. Definir los lineamientos correctos llevará tiempo y será diferente según las distintas agencias del gobierno.

Lo mismo ocurre en las compañías privadas, para las cuales la Casa Blanca está tratando de proveer una guía. No existe un mapa. Nada en esta escala se ha intentado antes para enfrentar un virus que se transforma en una amenaza cada vez más grande.

“Desarrollamos una vacuna milagrosa en un período de tiempo muy corto, y el gobierno y los negocios han dudado mucho en ejecutarlas con un enfoque de arriba hacia abajo”, mencionó el vicepresidente de la firma Challenger Gray & Christmas, Andrew Challenger.

“Ahora hemos alcanzado el punto donde ha quedado muy claro que el incentivo individual que tienen las personas para protegerse a sí mismas no ha sido fuerte para proteger al país y estamos viendo al gobierno dar este primer paso”, dijo Challenger.

El plan de Biden para la fuerza laboral federal anunciado el jueves, no llegó a ser una orden directa para que los trabajadores federales tengan que vacunarse. Sin embargo, deberán confirmar si están vacunados.

Aunque no se requerirá que presenten una tarjeta de vacunación, deberán “atestiguar” su estatus. Y esa es una palabra cargada en el ambiente de trabajo federal, minuciosamente gobernado por reglas y regulaciones, donde hay consecuencias por proporcionar información falsa o engañosa.

No está claro cómo se hará cumplir, pero los empleados que voluntariamente brindan una prueba válida de vacunación probablemente ayudarán a resolver las posibles preguntas por adelantado.

Aquellos que no estén vacunados tendrán que someterse a pruebas regularmente, llevar mascarillas obligatoriamente y someterse al distanciamiento socia. Además, se les prohibirá participar en viajes oficiales. Se aplicarán reglas similares a los contratistas federales.

Las pruebas continuas destacan otro problema. Para la mayoría de las personas, el seguro médico ha estado pagando los test, pero, ¿continuará eso si alguien se niega a vacunarse y no es elegible para exenciones médicas o religiosas?

El llevar una mascarilla ha sido siempre un tema delicado. Pero, ¿cómo van a hacer cumplir las agencias una política de mascarillas si no se requiere que todos estén vacunados? ¿Los supervisores patrullarán los cubículos con listas de los no vacunados?

Hay muchas razones por las que poner en práctica la orden de Biden al lugar de trabajo puede que no sea fácil. Las agencias de gobierno tienden a tener sus propias culturas y las diferentes naturalezas de sus misiones abarcan una amplia la gama.

En ese sentido, mientras os doctores del Instituto Nacional de Salud (NIH por sus siglas en inglés) probablemente ya estén vacunados, algunos agentes de la ley pudieran desconfiar de recibir una vacuna que aún no ha sido completamente aprobado por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés)

El sindicato más grande que representa a los trabajadores federales, la Federación Estadounidense de Empleados de Gobierno, ya ha notificado que espera que cualquier cambio en las condiciones de trabajo estará “debidamente negociado con nuestras unidades de negociación antes de la implementación”.

Por su parte, al Pentágono se le ordenó estudiar cómo y cuándo las vacunas del COVID-19 podrán ser obligatorias para el personal militar. Los miembros del servicio ya tienen que recibir hasta 17 vacunas, dependiendo en dónde se encuentren alrededor del mundo.

Mientras Biden planteaba su plan federal, ya varias compañías como Google estaban más adelante, diciendo que requerirían la vacunación.

Pero la Cámara de Comercio, la organización de negocios más grande del país, secundó las acciones de Biden como “pasos prudentes para proteger la salud pública y la recuperación económica”.

Para los empleados públicos o privados, la primera y más importante pregunta gira en torno a probar su estado de vacunación y calificar a las excepciones, declaró el autor de negocios y experto en reclutamiento, Jeff Hyman.

"¿Lo van aceptar de buena fe?" preguntó Hyman, destacando que o existe una base de datos central que registre las vacunas.

"¿Cuál será la política de excepciones? Tiene que haber excepciones por razones religiosas y médicas, y ese asterisco va a ser realmente importante", recalcó.

Pero en el caso de que los trabajadores busquen una exención religiosa, ¿tendrán que presentar una nota de un clérigo?

La Comisión Federal de Igualdad de Oportunidades en el Empleo dijo que un empleador debe proveer “acomodo razonable” por razones médicas o religiosas “"eso no representa una dificultad excesiva para el funcionamiento de la empresa del empleador".

En la actualidad, las compañías legalmente pueden requier vacunación como una “condición de empleo”, explicó recientemente el Departamento de Justicia.

Biden está tomando un riesgo aquí, comentó Hyman, pero no hacer frente al aumento de casos impulsado por la variante delta no era una opción”.

"Esto es muy fácil de predecir porque solo se descubrirá en retrospectiva si él tenía razón. No vamos a saber por un tiempo si esta fue la decisión óptima, pero al menos él está haciendo algo".

La noticia de que la economía ha superado su nivel antes de la pandemia subraya la importancia de la medida de Biden. Más brotes y cierres podrían frenar la contratación y producción, creando una nueva línea de ataque político para los republicanos que intentan recuperar el control del Congreso el próximo año.

Luego está el delicado tema del comportamiento en el lugar del trabajo ¿Cómo interactuarán los empleados no vacunados con sus compañeros que han recibido sus vacunas? ¿Deberán separarse las unidades de trabajo?

Challenger, el consultor de la fuerza laboral, dijo que su compañía ha desarrollado un sistema para que todos señalen discretamente su nivel de comodidad con la interacción durante el reingreso al lugar de trabajo. Se trata de muñequeras de color verde, amarillo y rojo.

El verde significa que una persona está cómoda para que las cosas vuelvan a ser como antes. El rojo indica a otros que se mantengan a 6 pies de sitancia y el amarillo es una zona intermedia, lo que implica cierta simpatía.

“Esta es una situación tan novedosa, no hay mejores prácticas que podamos seguir”, finalizó.

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