Elecciones 2016

¡Ups! Bill lo hizo otra vez. Las metidas de pata del posible primer caballero

La reunión privada con Loretta Lynch no es la única imprudencia del expresidente que ha perjudicado la campaña de su esposa.
2 Jul 2016 – 10:18 PM EDT

Cuando se trata de ayudar a la campaña de su esposa, no es muy claro si Bill Clinton realmente lo logra.

Es verdad que el expresidente es querido por muchos demócratas que recuerdan con admiración su administración y valoran su capacidad para conectar con la gente común y corriente. Las encuestas le dan alrededor de un 60% de aprobación.

Pero el esposo de la virtual nominada demócrata, Hillary Clinton, también desvela a más de uno con sus constantes impertinencias.

La tarde del jueves los medios de comunicación estallaron con la noticia de la reunión privada del expresidente con la Fiscal General de la nación Loretta Lynch en un aeropuerto de Arizona.

La polémica se debe a que Lynch sería la encargada de imputar a Hillary Clinton si el FBI lo recomienda al concluir la investigación de los emails. Ambos negaron tratar el caso y aseguran haber charlado sobre asuntos como los nietos de ambos.

No es la primera vez que el expresidente mete la pata de esa manera.

  • En la campaña de 2008

El "cuento de hadas" que se le convirtió en una pesadilla

En la primarias demócratas de 2008 Hillary Clinton se veía sobrepasada inesperadamente por Barack Obama y su marido salió en su defensa.

Poco antes de las primarias de New Hampshire en enero, Bill Clinton puso nervioso a los miembros de su partido cuando desestimó la opocisión de Obama a la guerra de Irak.

"Denme un respiro. Todo esto es el cuento de hadas más grande que he visto nunca", dijo, acusando a Obama de distorsionar su postura sobre la guerra.

Muchos interpretaron el comentario como una manera de subestimar la campaña de Obama, y se fijaron en la frase "cuento de hadas" como una sugerencia de la supuesta imposibilidad de que en el país hubiera un presidente afroamericano.

Además, como senadora por Nueva York, Hillary Clinton votó a favor de dar al presidente George W. Bush la autoridad para usar la fuerza militar en Irak, un tema que la persiguió a lo largo de la campaña presidencial de entonces.

"Política racial"

En lo que para muchos fue un gesto de "insensibilidad racial", Bill Clinton comparó el triunfo de Obama en las primarias demócratas de Carolina del Sur de 2008 con las victorias de Jesse Jackson en 1984 y 1988. En Carolina del Sur casi el 30% de la población es negra, y tanto Jackson como Obama obtuvieron un fuerte apoyo de esa comunidad.

El expresidente fue acusado de "política racial" y sugerir que Obama ganó en el estado por ser afroamericano.

Tanto fue el escándalo, que la misma Hillary Clinton se disculpó por su marido, alegando que "si alguien se sintió ofendido por todo lo que hemos dicho, así fuera intencional o no, o si fue mal interpretado o no, entonces, evidentemente, lo lamento."

  • En la campaña 2016

El insulto a los seguidores de Sanders

Ocho años después del fracaso de su esposa, Bill Clinton volvió a ocupar un papel de portavoz en la pugna de la ex secretaria contra otro candidato insurgente, el senador por Vermont Bernie Sanders.

Durante un discurso de campaña en Rivera Beach, Florida en febrero, el expresidente comparó a los seguidores de Sanders con los simpatizantes del Partido del Té ( Tea Party), el ala ultraconservadora de los republicanos.

"Para nadie es un misterio que hay una gran cantidad de personas que dicen, bueno, el Partido Republicano ha recompensado el Tea Party. Ellos sólo le dicen a la gente lo que quieren oír, los mueven a la derecha y los recompensan, excepto que no han logrado nada. Eso es lo que está pasando ahora en nuestro partido ", dijo el expresidente.

Luego agregó que los demócratas están "demasiado polarizados políticamente", y "premian a las personas que dicen lo que ya sabemos solo porque es popular".

Dejando a un lado la precisión analítica de sus observaciones, las declaraciones de Bill Clinton se dieron en un momento en que su esposa necesitaba ganarse a los seguidores de Sanders, y compararlos con el grupo conservador más odiada entre los demócratas, envió el mensaje equivocado.

Los "horribles ocho años"

En marzo, Bill Clinton dijo ante una amplia audiencia que deberían votar por su mujer para poder "dejar atrás el horrible legado de ocho años".

Aparentemente se refería a la inflexibilidad del Congreso del país, que está conformado por una mayoría republicana y ha bloqueado múltiples iniciativas demócratas. Pero muchos interpretaron que se refería a la administración de Obama, con quien se especula que tiene una mala relación.

La pelea con el activista

En abril, Bill Clinton interrumpió su discurso en Filadelfia para discutir enérgicamente con un activista del grupo Black Lives Matter (Las vidas negras importan), quien exhibía un cártel que decía: "Negros, ustedes no son súper depredadores".

La frase hacía referencia a los comentarios de Hillary Clinton en 1996, cuando al hablar de las legislaciones para la juventud en riesgo se refirió a los jóvenes de pandillas criminales como "súper depredadores". Desde entonces se ha retractado de sus comentarios.

Bill Clinton reaccionó de inmediato, pero en su disculpa volvió a ofender.

"No sé cómo le gustaría caracterizar a los líderes de pandillas que recibieron niños de 13 años de edad, los llevó a engancharse con el crack, y los envió a la calle para asesinar a otros niños afroamericanos", dijo. "Usted está defendiendo las personas que matan las vidas que usted dicen que importan... Usted está defendiendo a las personas que hacen que los jóvenes se armen".

"Tal vez usted pensó que eran buenos ciudadanos. Ella no lo hizo".

Lo de la investigación del FBI "es un juego"

Durante una alocución de campaña en mayo, el expresidente dijo que la investigación del FBI sobre el manejo de la información clasificada de su esposa en su servidor de correo electrónico privado era "un juego".

"(Es como ) Si usted está conduciendo en una zona de 50 millas por hora y un oficial de policía lo para cuando está conduciendo a 40 (millas), y le dice: 'Lo siento, tengo que darle un boleto (de infracción) porque el límite de velocidad aquí debería ser de 35, y usted debería saberlo'", dijo entonces el expresidente desde Kokomo, Indiana.

"A todos se les corta la respiración por esto. Esto es un juego", agregó.

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