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Elecciones 2016

¿Qué pasó con aquella ventaja que le llevaba Hillary Clinton a Donald Trump en las encuestas?

El republicano es un candidato que ha insultado a grupos minoritarios, que es percibido como racista y misógino por algunos, pero le pisa los talones a la demócrata en los últimos sondeos.
17 Sep 2016 – 4:41 AM EDT

Es un momento de ansiedad para los demócratas. A ocho semanas de las elecciones generales, la mayoría de encuestas nacionales muestran que la ventaja de Hillary Clinton sobre Donald Trump se está pulverizando.

La larga ilusión que fue el rebote en los sondeos de la exsecretaria de Estado después su convención en Filadelfia, cuando alcanzó a liderar las encuestas por dobles dígitos, se redujo esta semana a apenas un punto porcentual por encima de Trump, según el compendio de Real Clear Politics.

Otro sondeo, publicado el jueves por CBS y el New York Times, muestra a Clinton con dos puntos porcentuales de ventaja sobre Trump. Sin embargo, si la competencia incluye a los aspirantes de los terceros partidos, ambos candidatos quedan empatados con 42% de apoyo electoral,

"Estas (elecciones) no deberían estar tan ajustadas, pero están ajustadas", advirtió este martes el presidente Barack Obama durante un evento de recaudación de fondos para Clinton en Filadelfia.


La batalla electoral
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Tendencia de voto calculada por HuffPost Pollster y que tiene en cuenta los resultados de las últimas encuestas nacionales de opinión.

Que Trump le pise los talones a la candidata que fue "favorita" desde el inicio de la campaña presidencial tiene rascándose la cabeza no solo a los seguidores de Clinton, sino a periodistas, analistas políticos, e incluso a varios líderes conservadores.

¿Cómo es posible que un candidato que ha insultado a grupos minoritarios, que sugirió prohibir la entrada al país a los practicantes de una religión entera, y promete construir un muro en la frontera con México, tenga todavía tantas posibilidades de ganar la presidencia?

El contra-voto

"Esta una campaña electoral absolutamente inusual. Tiene características que no son normales, pero hay algo que sí es predecible: ninguno de los dos candidatos fue la primera opción para la mayoría de los votantes", explicó a Univision Noticias el analista político Eduardo Gamarra.

Si bien Trump tiene mayor "devoción" entre sus seguidores que Clinton -lo que le permite decir y hacer lo que quiera, muchas veces sin consecuencias en la opinión de quienes lo apoyan-, una gran parte de los que se inclinan a votar por el magnate inmobiliario lo hacen "porque sienten que es el menor de dos males terribles", agregó el experto Gamarra.

Con Clinton ocurre lo mismo. Una encuesta de la Universidad Quinnipiac, publicada el miércoles, revela que el 54% de quienes votarían por la demócrata dijeron que su voto es una protesta contra la campaña incendiaria de Trump. Y un 66% de quienes respaldan al magnate, dijo que su voto era en contra de Clinton.

Esto no es ninguna sorpresa, considerando que ambos candidatos han batido el récord de ser los aspirantes presidenciales más odiados de la historia moderna.

El sube y baja de las encuestas

Al inicio de agosto, después de su rebote tras la convención republicana , Trump pasó por una de las peores semanas de su campaña. Insultó a la familia de un militar caído en Irak, se negó a respaldar las candidaturas de los republicanos Paul Ryan y John McCain, y hasta pidió que sacaran a un bebé que estaba llorando de un evento político.

Como consecuencia el magnate tuvo un desplome en las encuestas y muchos pensaron que no iba a levantarse. Pero lo hizo.

La oportunidad le llegó con una de las peores semanas de Clinton (esta que acaba): la candidata catalogó a la mitad de los seguidores de Trump como "deplorables" y se vio obligada a revelar el diagnostico de su neumonía, la cual había ocultado alimentando las teorías conspirativas de sus detractores sobre su salud.


"Eso definitivamente reforzó la mala imagen con la que ha luchado (Clinton) toda su campaña, la percepción de que es deshonesta (...) Pero las encuestas han mostrado una tendencia de péndulo y las últimas declaraciones de Trump sobre Obama también, seguramente, afectarán negativamente sus números", dijo a Univision Noticias Michael Cornfield, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad George Washington.

Cornfield se refería al último tropiezo del magnate este viernes, cuando finalmente reconoció que el presidente Barack Obama nació en Estados Unidos, pero achacó el movimiento que cuestiona el lugar de nacimiento del mandatario, conocido como " birther", a Clinton.

"Ese patrón de sube y baja (en las encuestas) ha sido recurrente este año electoral y lo hemos visto por temas incidentes. Cuando ocurren eventos relacionados con la seguridad nacional, como ataques terroristas, Trump suele subir (en los sondeos). Cuando (el republicano) dice alguna de sus barbaridades, sube Clinton", agregó el experto.

Esto demuestra que ambos candidatos "son muy débiles" y su popularidad o impopularidad son eventuales.

Según Cornfield, la oportunidad para que los números "se sacudan de una vez por todas" y muestren una diferencia significativa, será el primer debate presidencial el 26 de septiembre. Cuando muchas de las propuestas de ambos candidatos, sus controversias y reacciones quedarán expuestas en vivo.

La clave de los independientes

Los analistas políticos entrevistados por Univision Noticias dan a Trump como perdedor en la mayoría de los escenarios plausibles. Sin embargo, advierten que no se puede incurrir- de nuevo- en el error de subestimar la influencia que puede alcanzar su campaña.

Es probable que el magnate tenga un bajo desempeño entre los republicanos tradicionales de los estados más rojos, donde predomina la clase trabajadora blanca de profesionales que apoyó a candidatos como McCain o Mitt Romney y que se resiste a abrirle las puertas a alguien tan controvertido como Trump.

Pero también hay una gran posibilidad de que el magnate sobresalga en los estados del 'Rust Belt', en donde la clase trabajadora es todavía un remanente del voto liberal y está conformada por muchos independientes descontentos con el 'establishment'.

Es por eso que varias encuestas estatales muestran una competencia reñida entre Trump y Clinton en fortalezas republicanas como Arizona y Georgia, mientras que el multimillonario parece tener un buen desempeño en estados como Ohio.

"La cantidad de votantes potenciales que se identifican con cada partido está muy a la par. Hay una ligera mayoría de personas registradas como demócratas, pero hay por lo menos un 10% de personas genuinamente independientes, y esos son los que podrían cambiar los resultados las elecciones", afirmó el experto Cornfield. "Los independientes y las minorías, si votan", puntualizó Gamarra.

"Trump trata de movilizar al máximo al votante blanco, desilusionado con el gobierno, y que no suele votar. Hillary Clinton necesita mantener cerca a las minorías, recapturar a las mujeres blancas conservadoras que no votarían por Trump y tratar de seducir a los jóvenes". agregó.

El factor de los terceros partidos

Con lo atípico de estas campañas presidenciales, no es raro que los terceros partidos, generalmente intrascendentes en las elecciones generales, hayan logrado un buen impulso.

Al magnate le conviene una competencia de cuatro vías, en las que participen la candidata del partido verde Jill Stein, y el libertario Gary Johnson, que actualmente tienen un respaldo de 2.7% y 8.3%, respectivamente, entre los votantes potenciales, según Real Clear Politics. Aunque no tengan "ninguna posibilidad de ganar" la presidencia, estos candidatos pueden arrastrar votos de Clinton. Especialmente de los millennials, muchos de los cuales "rechazan a Trump, pero buscan otra alternativa a Clinton", según explicó a Univision Kyle Kondik, editor de la revista Sabato's Crystal Ball, del departamento de ciencias políticas de la Universidad de Virginia.

Johnson logró estar en la boleta de votación de los 50 estados y el distrito de Columbia, y Stein estará en 45.

"Eso no significa que si un candidato de algún partido se retira, sus seguidores se cambiarán de inmediato a Clinton. Pero le daría una gran oportunidad de crecimiento, ya que, por ejemplo, los libertarios que votarían por Johnson, suelen tener educación superior y características que gravitan hacia el lado de Clinton", añadió Kondik.

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