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Elecciones 2016

Por qué molesta a Trump que Obama no diga “radicalismo islámico” cuando habla de terrorismo

El presidente y los demócratas rechazan usar la etiqueta con la que los conservadores quieren "abrir los ojos" a la población sobre el peligro de los grupos musulmanes radicalizados que atentan contra EEUU y Occidente.
13 Jun 2016 – 7:47 PM EDT

La frase “radicalismo islámico” ha levantado una guerra entre demócratas y republicanos, en plena campaña presidencial, tras el ataque de Orlando del domingo pasado que dejó 49 muertos.

Los conservadores no se han demorado en calificar la tragedia como un ataque del "islamismo radical", mientras que los demócratas subrayan la agresión contra un símbolo de la comunidad LGBT justo en el mes del orgullo gay.

El presidente Barack Obama se ha negado a usar el término y este lunes calificó el atentado como “extremismo hecho en el país” y aseguró que el atacante, Omar Mateen, pareció estar inspirado por “información extremista variada difundida en internet”.



Esa selección de palabras molesta al virtual candidato presidencial republicano Donald Trump, quien aseguró que Obama “se rehúsa a decir la frase radicalismo islámico”.

En un mensaje colocado el domingo en su cuenta Twitter, el millonario había ido más allá al decir que el presidente “debería renunciar, si no es capaz de calificar la situación de esa manera” e hizo un llamado para que Hillary Clinton hiciera lo mismo.

Clinton dijo que no tenía problema en decir “yihadismo radical o radicalismo islámico, pero aseguró que no está dispuesta a “demonizar y hacer demagogia, junto con declarar la guerra en contra de una religión entera”.



Para la ex secretaria de estado ese mensaje pone en riesgo los esfuerzos para derrotar el terrorismo.

Así como el aborto, el déficit fiscal, la reacción de los políticos a ataques como el ocurrido en Orlando, están dividiendo la retórica de republicanos y demócratas.

Una definición vaga

A pesar de que el término “radicalismo islámico” está acaparando los titulares de noticias, lo concreto es que no existe un consenso entre los académicos respecto a su definición.

En general los medios de comunicación usan esta frase para describir actos terroristas (contra civiles) perpetrados por personas de origen musulmán, pero muchos académicos se oponen a ligar el origen religioso con el terrorismo.

“No existe una definición uniforme del radicalismo islámico. Aquellas personas que lo utilizan tratan de enfatizar el rol de Islam en el proceso de radicalización. Esa es una asociación problemática”, explicó a Univision Noticias Hatem Bazian, fundador del proyecto de documentación e investigación sobre Islamofobia en la Universidad de Berkeley.



“Nos debiéramos enfocar en la radicalización violenta y los patrones que llevan a las personas a este extremo, en lugar de la religión”, agregó.

Para otros académicos como Fred Von Der Mehden profesor del Centro de Medio Oriente en la Universidad de Rice, si se usa el término “radicalismo islámico” debiera incluir dos elementos.

Primero: el “apoyo a la violencia en contra de civiles en el nombre del Islam para alcanzar metas religiosas”, y segundo: “respaldo de un Islam que niega los derechos de personas que no son musulmanas y rechaza el pluralismo”.

Demócratas y republicanos

El presidente del comité de seguridad nacional de la Cámara de Representantes Michael McCaul habló de lo ocurrido en Orlando como un “recordatorio lamentable de que los islámicos radicales tienen como objetivo Estados Unidos”.

En cambio, demócratas como el líder de la minoría en el Senado Harry Reid o la jefa de la bancada demócrata en la cámara de Representantes Nancy Pelosi describieron el ataque como una “tragedia” y lamentaron el impacto en la comunidad LGBT.

Expertos como Bazian interpretan la actitud de Obama frente al ataque como un mensaje implícito para no condenar a la comunidad musulmana en Estados Unidos y dejarlos más parados ante la opinión pública.

Estados Unidos cuenta con más de 3,3 millones de musulmanes de acuerdo a Pew Research Center.

Para Trump y otros, los demócratas están sucumbiendo a lo políticamente correcto y con eso no logran ver el problema que representan las interpretaciones extremistas del Corán que hacen quienes han declarado estar en guerra contra EEUU y el resto de Occidente.

Los que rechazan usar el término aseguran que no quieren incluir en un mismo manto a personas que no representan los verdaderos valores de la fe musulmana y de las enseñanzas del Corán.



Sin embargo, el analista aseguró que teniendo actores políticos como Trump, la retórica sobre el “radicalismo islámico” probablemente irá en aumento.

“Él empujará a Clinton más y más hacia el extremo, lo que complicará el debate en el país”, dijo Bazian.

Kadir Yildirim académico de la Universidad de Rice enfatizó que el intercambio político en torno a este tema está mal enfocado.

Según el experto, el énfasis debiera estar en “el uso instrumental de una religión, en este caso el Islam, por un determinado grupo de actores con varios objetivos políticos. No es el Islam el que lleva a estas personas a tomar estas acciones”, explicó.

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