null: nullpx
Elecciones 2016

La influencia de aquellos que no pueden votar hoy: los indocumentados

Impulsadas por el mensaje antiinmigrante de Donald Trump y por su deseo de influir en la agenda migratoria de los candidatos, un grupo de madres de dreamers de Florida trata de convencer a quienes pueden votar para que vayan a las urnas. Saben por sus hijos que, aunque no tengan documentos, sí que pueden cambiar las cosas.
8 Nov 2016 – 5:12 AM EST

FORT LAUDERDALE, Florida.- “Estoy llamándole para saber si ya ejerció su derecho a voto (….) Ah, ¿ya votaron? ¡Qué bueno! Bueno, estamos llamándole de la Florida Immigrant Coalition, mi nombre es Diana y es un placer saber que ya ha votado”.

Cuando Diana Hernández, una hondureña que lleva más de 11 años en Fort Lauderdale, Florida, cuelga el teléfono se forma una algarabía. "¡Otra y ya votaron!", dice orgullosa mientras añade una raya a una lista con nombres. El grupo de mujeres con el que comparte misión, la mayoría inmigrantes indocumentadas de Argentina, Bolivia, Colombia y Guatemala, estalla en un aplauso.

Todas ellas forman parte del grupo de ' Dreamers' Moms' (las madres de los inmigrantes que entraron de forma ilegal en el país siendo menores de edad) de Florida. Como indocumentadas, no pueden votar ni financiar campañas, pero sus hijos les enseñaron a perder el miedo y saben que, con sus ganas y sus acciones, pueden cambiar las cosas en estas elecciones en las que se ha escuchado más que nunca una retórica antiinmigrante.

" El discurso de Donald Trump ha sido muy motivador porque nos sentimos heridos, tocados", afirma otra de las madres soñadoras, Claudia Saucedo, una repostera argentina de 47 años que llegó hace 16 a Florida con su marido y sus cuatro hijos, que hoy tienen entre 28 y 16 años.

"Los inmigrantes estamos maltratados y salimos a luchar para defendernos. Creemos que si la comunidad latina es consciente del poder que nosotros podemos tener como ya lo tuvimos cuando ganó (Barack) Obama, ahora podemos volver a hacerlo", sostiene Claudia.

Se refiere a las elecciones de 2012 en las que Obama ganó por 0.9% de los votos de diferencia en Florida. Todo apunta a que este año Hillary Clinton y Donald Trump también tendrán una batalla muy reñida en este swing state y el voto de los latinos podría ser decisivo para inclinar la balanza hacia un lado u otro.

La misión de estas madres no es otra que hacer que la gente vote. Desde agosto salieron a las calles para impulsar las inscripciones y desde finales de octubre se reúnen tres veces por semana para hacer llamadas y dos para tocar puertas y conversar con quien les recibe.

"A la gente les explicamos que somos voluntarias, que queremos impulsar el voto latino y crear una fuerza poderosa, que no solamente va a llegar hasta las elecciones, sino que tiene que seguir", afirma Claudia, mientras sus compañeras siguen haciendo llamadas en una sala decorada con carteles de “Tu voz es mi voto”, “Si puedes votar, hazlo por los que no podemos” y un logo de las Dreamers ' Moms y los deseos de esta organización: "Justicia, Amor, Dignidad, Igualdad y ¡Reforma Migratoria Ya!".

Las madres de soñadores no piden el voto para ninguno de los candidatos, pero tienen su agenda bien clara: quieren una reforma migratoria y, como saben que eso podría tardar, también piden medidas que les faciliten la vida como que Florida permita a los indocumentados sacarse licencia de conducir, como hacen otros estados.


Según Grace Toapanta, de la Florida Immigrant Coalition (FLIC), una organización que trabaja junto con las Dreamer's Moms en este programa para animar a los ciudadanos a votar en Florida, en total han hecho 38,000 llamadas y han tocado más de 5,000 puertas.

"Me encantó porque gente que no pensaba votar, que ni siquiera se acordaban que había elecciones, hablándole, contándoles nuestras historias, insistiendo... hemos logrado que se registren y muchas de esas personas hasta ya han ido a votar. Se está haciendo un trabajo bien duro", sostiene Claudia.

Y aunque ahora la argentina no se pierde un evento con la organización de las madres de soñadores de Florida, a Claudia le costó mucho tiempo perder el miedo y salir de las sombras.

Cuando llegó a EEUU hace 16 años, esta argentina dice que no pensó en ningún momento que estaba quebrando la ley. En aquel momento, asegura, sólo pensaba en sus hijos y en la posibilidad de darles un futuro mejor. Y pese a las alegrías que le ha dado este país, dice haber sentido mucho dolor cada vez que han tratado a su familia como delincuentes por ser inmigrantes.

También ha habido momentos de desaliento como cuando su hijo mayor le reprochó a su madre por haberle traído de manera ilegal al darse cuenta de que era indocumentado cuando acabó el colegio y fue a The Art Institute de Fort Lauderdale. Allí la rectora le dijo que mejor que no se gastara su dinero en eso porque igual se iba a tener que ir del país. O cuando su otra hija, hoy de 16 años, se ganó una beca para irse a Europa pero, sin papeles, no podía aceptarla porque no podía salir de EEUU.

El ejemplo de los dreamers

Pero lo que inspiró a estas mujeres a unirse fue precisamente el ejemplo de sus hijos, los dreamers, que con su movilización consiguieron que el presidente Barack Obama firmara una acción diferida que los protege temporalmente de la deportación y los concede permisos de trabajo renovables cada dos años.


Ellos son un ejemplo de cómo los 11 millones de indocumentados que se estima que hay en EEUU también tienen poder para cambiar las cosas. De eso da fe Lorella Praelli, la directora nacional del voto latino de la campaña demócrata, a la que sus padres trajeron a EEUU desde Perú sin documentos siendo una niña y, tras ser una de las líderes de la organización de dreamers United We Dream que presionó para que el presidente Obama aprobara la acción diferida, ahora trabaja en primera línea de la campaña en el equipo de Clinton.

"El poder de la comunidad indocumentada siempre ha impresionado y los dreamers han hecho historia porque es una población que no puede votar, pero tiene una manera muy poderosa de tener resultado, de impactar e influir en las elecciones y en general en el ámbito político", afirma Praelli en conversación telefónica con Univision Noticias. "Es muy importante entender que a pesar de no tener el derecho a votar, no significa que uno no tiene derecho a participar y a expresar su voz para dirigir un resultado", apunta.

De hecho, el equipo de Clinton ha creado un programa por el que también involucran a los indocumentados en las campañas de varios estados claves como Nevada, Colorado, Virginia o Florida.

"En esta última fase compramos unas pulseras de plástico que dice 'Mi sueño tu voto' ('My Dream Your Vote') que le entregan los dreamers a las personas que pueden votar para que recuerden que van a votar por sus sueños", explica Praelli, que consiguió la ciudadanía tras casarse con un estadounidense y va a votar por primera vez en estas elecciones.

Mientras, las Dreamer's Moms de Florida siguen en su cruzada de hacer llamadas y tocar puertas y aseguran que, gane quien gane, seguirán con el activismo: "Si gana Hillary Clinton, esperamos que pueda beneficiar a la comunidad inmigrante con lo que prometió, porque ahora las deportaciones son muy severas y hay muchas familias quebradas. Y una buena base social se forma con una buena base familiar. Entonces si quieren una America great tiene que haber una great family", sentencia Claudia.

¿Y si gana Trump? En ese caso dice que está dispuesta a demostrar a los indocumentados que volverse a su país no es la solución. "Debemos seguir impulsando a la unidad para seguir organizandonos, hasta lograr cambiar nuestro sistema migratorio por uno más justo", afirma.


Univision Noticias ofrecerá los resultados en vivo de las elecciones presidenciales este martes a partir de las 07:00 pm EST

Más contenido de tu interés