null: nullpx
Diabetes

“Mi esposo vive con diabetes y yo convivo con ella”: cómo la enfermedad afecta a toda la familia

Cuando a su marido le detectaron diabetes tipo 2 y posteriormente retinopatía diabética, la vida de Susana Morales dio vuelco inesperado. Su testimonio demuestra cómo el diagnóstico implica cambios no solo para el paciente, sino para el hogar entero y la importancia del trabajo en equipo.
Fuertes Juntos sponsor logo
4 Dic 2018 – 5:43 PM EST

Si en algo coinciden las personas con diabetes y sus familiares es que el diagnóstico no sólo afecta a quien padece la afección, sino a la familia entera, cuyo apoyo es fundamental para que el paciente logre implementar los cambios de estilo de vida que son necesarios para controlarla.

De ello da fe esta venezolana residenciada en California. Susana Morales enfrentó el reto de ayudar a su esposo, Juan Manuel Martínez, a manejar una delicada complicación de la diabetes tipo 2 llamada retinopatía diabética proliferativa avanzada, que casi lo deja ciego de un ojo.

La retinopatía se origina cuando los niveles altos de azúcar en la sangre deterioran los vasos sanguíneos de la retina, que pueden hincharse y tener fugas de líquido.

“Muchos días sentí que todo me sobrepasaba. Pero también teníamos la certeza que había que seguir adelante y que teníamos que empoderarnos para superar todo lo relacionado con esta complicación, buscando más información, yendo a otra nutricionista, apoyándonos como familia”, dice Morales a Univision Noticias.

Después de meses muy duros sin poder ver y de varias cirugías, Juan logró recuperar la visión del ojo afectado, pero por siempre deberá controlar rigurosamente sus niveles de azúcar en la sangre para evitar que se reactive este problema de visión, que no se cura por completo, pero sí puede permanecer inactivo.


“Los médicos hicieron hincapié en que para controlar este problema de visión teníamos que hacer ajustes muy estrictos en la alimentación”, cuenta Susana, quien con el tiempo decidió convertirse en coach de salud y compartir sus vivencias y consejos en el blog Real y Saludable.

“Mi esposo vive con la condición, pero yo convivo con ella. El trabajo en equipo es fundamental. Para el paciente es más fácil si todos se involucran en comer mejor”, cuenta.

Por eso, decidieron que en casa no se comprarían más comidas procesadas o dulces. Los cambios de alimentación aplicarían para ambos por igual. Y ella se abocó a planificar cuidadosamente las comidas, midiendo cautelosamente porciones y revisando los ingredientes.

Aunque suena intimidante, según Morales es más sencillo de lo que parece. “No es tan complicado. Lo esencial es planificar las comidas. Nosotros hacemos la compra el fin de semana y yo entre lunes y martes preparo todo lo que comeremos el resto de los días. Cosas sencillas, un pollo al horno, una quinoa…. También planificamos las meriendas que él se lleva al trabajo. Lo que hemos hecho es sustituir alimentos buscando opciones más saludables”.

“Su esposa, no su enfermera”

Morales insiste en que los cambios se dieron poco a poco y que también ella debió aprender a respetar los momentos en que él decidiera salirse de la dieta. “De repente él estaba estresado y se comía unos chips y yo me preocupada mucho porque todo fuera perfecto pero sentí que eso empezó a estresarlo y comprendí que yo no era su enfermera, sino su esposa y que tenía que ser más flexible en algunas cosas”.


Ahora como health coach ha decidido compartir su historia y consejos con los demás en su blog. “Más allá de la información que puedes encontrar en la web, la gente se siente identificada es con los testimonios reales. Te escuchan y dicen: yo también lo puedo lograr”.

Uno de los mensajes que Susana intenta dar a sus lectores es que si bien la diabetes es una condición manejable con la que puedes vivir, lo ideal es evitar su desarrollo. “El cambio de hábitos no es un tema de estética sino de nutrición de tu cuerpo y no puedes pensar que no te va a pasar a ti. Tienes que pensar que sí te va a pasar”, recalca.

Las estadísticas le dan la razón: 1 de cada 3 estadounidenses sufre prediabetes y 90% de ellos no lo sabe.

“Como diabético puedes tener calidad de vida, sí. Pero ¿por qué llegar a eso? Ahora es el momento si tienes sobrepeso, si comes mal, cambia tus hábitos. No mucha gente conoce las complicaciones de la diabetes como la retinopatía que sufre mi esposo”, concluye Morales.

A quienes tienen un familiar que acaba de ser diagnosticado con diabetes, les recomienda leer mucho, informarse con fuentes fiables y buscar apoyo en foros como Estudiabetes.org.


Obesidad, cáncer y desnutrición: el peligro de consumir alimentos ultraprocesados

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:DiabetesFuertes Juntos
Publicidad