Crisis en Venezuela

Pagar el aguinaldo a los pensionados en petros: la última idea de Maduro para imponer su moneda digital

A pesar de los esfuerzos por extender su uso, el petro no logra aceptación mientras que en medio de la hiperinflación el dólar gana terreno en la economía venezolana.
23 Dic 2018 – 10:51 AM EST

CARACAS, Venezuela. - “Les voy a dar un regalo a los pensionados, un mes más de aguinaldo y se los voy a pagar en petros”, dijo el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando a finales de noviembre presentó una nueva iniciativa para promover el uso de la moneda virtual que creó su gobierno y que pretende introducir como unidad de cuenta, instrumento de ahorro y vehículo para el comercio internacional.

Entonces, matizó que habría una forma de cambiar esa moneda virtual que recibirían en la paga extra a bolívares, pero que también ahorrarlos o incluso transformarlos en “moneda internacional”.

A partir del 7 de diciembre, los cuatro millones de pensionados, en su gran mayoría abuelos de familias de bajo ingreso e inmersos en una hiperinflación donde los precios aumentan diariamente 3% en promedio, comenzaron a recibir el depósito de los petros en un monedero virtual asociado a sus cuentas bancarias y la reacción ha sido una mezcla de rechazo y asombro.

Yo quiero mi aguinaldo en bolívares, porque en los mercados, las farmacias y donde usted vaya cobran en bolívares y dentro de poco no va a alcanzar para nada. Estoy buscando alguien que me haga la caridad de cambiármelo para poder retirarlo del banco”, afirma Rosa Morillo, de 75 años.

El proceso para hacer el cambio de petros a bolívares requiere de al menos un teléfono inteligente, conexión a internet, recibir un código mediante un mensaje de texto y transferir los fondos a la cuenta bancaria tras cumplir siete pasos previos.

Para ancianos como Rosa Morillo, quien vive en Petare -un barrio de familias de bajo poder adquisitivo- es prácticamente imposible realizar la conversión por sí mismos por lo que necesitan ayuda de familiares o conocidos.
Emilio Lozada, presidente de la Federación de Jubilados y Pensionados, rechazó el pago mediante la moneda digital y lamentando que les tratan de “meter en un sistema" al que no están afiliados.

Valor enterrado

A diferencia del dólar o el euro que se imprimen en billetes y monedas, como moneda digital, el petro solo se transfiere a través de internet y emplea un sistema que comprueba cada transacción en un libro de contabilidad público llamado cadena de bloques.


De acuerdo con lo contemplado en el documento oficial que detalla sus características, el petro está respaldado en 50% por barriles de petróleo, en 20% por oro, en otro 20% por hierro y en 10% por diamantes.

El gobierno venezolano considera que es un instrumento que permitirá financiar el pago de importaciones, evadir las sanciones financieras de los Estados Unidos -porque a través de una moneda digital las transacciones se llevan a cabo de forma anónima- y ayudar a estabilizar la economía; pero el mercado ha reaccionado de forma similar a los pensionados.

En un entorno donde la producción de petróleo de Venezuela se desplomó 51% respecto a 2012 y no hay ninguna precisión sobre cómo es el mecanismo para cambiar un petro por el petróleo, el oro, el hierro y los diamantes que en teoría lo respaldan, la moneda digital no ha podido emplearse para financiar importaciones.

Además, el petro es emitido por un gobierno en bancarrota que, tras el descalabro de la producción petrolera, - la actividad que provee 96% de las divisas que ingresan al país- acumula atrasos por 9,500 millones de dólares en el pago de la deuda externa y enfrenta demandas en tribunales internacionales.

En enero de este año, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos aclaró que la compra de petros será interpretada como una violación a la prohibición que tienen los estadounidenses de financiar al gobierno de Nicolás Maduro por un plazo superior a 30 días y Bitfinex, uno de los sitios de intercambio de monedas digitales que transan mayor volumen en el mercado global, dijo en marzo que nunca se propuso ofrecer petros debido a su “limitada utilidad”.

No obstante, la semana pasada, Nicolas Maduro propuso en La Habana a los doce países que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que el bloque adopte el petro.

“Venezuela ha iniciado un camino para la construcción de una alternativa monetaria para nuestro Caribe, para nuestra región, para nuestros países y yo vengo a ponerla sobre la mesa, yo propongo que el ALBA asuma la moneda y la criptomoneda el petro como el centro de sus esfuerzos monetarios hacia el futuro”, dijo Maduro.


¿Ahorrar qué?, se pregunta una pensionada

De acuerdo al último anuncio oficial, 9,000 bolívares equivalen a un petro que, a su vez, vale 60 dólares porque ese es el precio estimado para el barril de la cesta petrolera venezolana.

El gobierno intenta incentivar el ahorro proponiéndole a los venezolanos que inviertan en petros con la promesa de que irá aumentando en el tiempo su equivalencia en bolívares, pero en medio de la hiperinflación la mayoría de las familias busca deshacerse cuanto antes del dinero comprando productos básicos.


Las proyecciones de la firma Síntesis Financiera contemplan que en diciembre la inflación registrará un salto de 198%, con lo que este año los precios acumularían un alza promedio de 2,200,000%.

La raíz de la hiperinflación es que, como el gobierno no puede cubrir sus gastos, le pide al Banco Central que cree dinero en grandes cantidades, bolívares que inundan la economía y causan un desbalance entre la oferta y la demanda: más bolívares detrás de pocos productos, una combinación que catapulta los precios.

Domingo Sifontes, economista y profesor de la Universidad de Carabobo, explica que “la inflación ha sido de tres dígitos en los últimos seis meses". "Nos montamos en ese escalón y, más que la cifra, lo que tenemos que observar es la dinámica inflacionaria, la crisis se está profundizando y no se ha propuesto un plan coherente para detenerla”.

Mireya González es pensionada y se ríe de la propuesta de ahorrar: “¿Ahorrar qué? El mes de aguinaldo que anunció el presidente es de 4,500 bolívares, no me alcanza para dos kilos de queso y si no me apuro no voy a comprar ni un kilo”.

Para aumentar el atractivo del plan de ahorro, Nicolás Maduro afirmó el 6 de noviembre que “todos aquellos compatriotas que inviertan en el certificado de ahorro tendrán la posibilidad de convertir de manera libre el petro que compren en criptomoneda internacional o en cualquier moneda de divisa convertible del mundo”.

El gobierno autorizó a 16 casas de intercambio de monedas digitales a iniciar operaciones. No hay información oficial sobre el número de transacciones, pero en cuatro de estas casas de intercambio afirman que “en el exterior nadie quiere petros” y por tanto no hay manera de ofertarlos y recibir como pago bitcoins o Ethereum, las dos criptomonedas que luego pueden ser vendidas fácilmente para obtener dólares.

Dolarización informal

En su intento por introducir el petro, el Gobierno lo utiliza como referencia para el monto del salario, las pensiones y anunció que deberá emplearse para la compra de inmuebles y el pago de impuestos. Pero es el dólar el que gana espacio como unidad de cuenta.

A medida que la hiperinflación pulveriza al bolívar, los médicos han comenzado a cobrar por sus consultas el equivalente a 20 dólares y el mismo mecanismo sucede con pasajes aéreos, repuestos de automóviles, electrodomésticos y operaciones quirúrgicas.

“Cada vez es más común el uso del dólar en nuestra economía, hay una dolarización informal y esta dolarización de facto sería el peor escenario porque supone que se llegó allí sin un plan formal para dolarizar, porque no se implementó un ajuste exitoso para acabar con la hiperinflación”, afirma Domingo Sifontes.

Sin embargo, en la reunión del ALBA en La Habana, Nicolás Maduro expresó confiado que “el petro es una realidad, nació pujante o pujando, mejor dicho, batallando contra las medidas, las sanciones, la persecución financiera, pero al petro no lo persigue ni lo sanciona nadie”.

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