La creativa forma de invertir con la que los venezolanos burlan los controles y la inflación

En medio del control cambiario, la escasez de dinero en efectivo y la devaluación, para algunos venezolanos es más fácil tener bitcoins que bolívares.

CARACAS, Venezuela.- Antes que una moneda, el bolívar es un problema. “Nadie quiere tener bolívares, a uno le pica las manos cuando los agarra”, dice Marcel Isaac, un informático de 37 años. Al frente de una pequeña compañía que desarrolla programas de computación en Caracas, necesita dólares para adquirir los equipos que ya no se consiguen en Venezuela. Pero los verdes también están escasos. “Ahora nadie está vendiendo dólares”, se lamenta.

Luego de chocar con la dura realidad de la economía venezolana, Isaac decidió probar una solución en el mundo virtual. Desde hace un par de semanas transforma parte de sus bolívares en bitcoins, una moneda electrónica que le permite contar con las divisas que requiere para adquirir en el exterior servidores, dominios, licencias y otros dispositivos que demanda su negocio.

Los bitcoins son la antítesis del modelo socialista que impone el chavismo, plagado de controles, trabas burocráticas, normas rígidas y restricciones. “Se trata de una moneda digital sin equivalente en físico. Aquí no hay un banco central que intervenga, su cotización depende del juego de oferta y demanda, y cualquier persona puede comprarlo o venderlo libremente”, explica Samuel Moreno, un estudiante de Economía de 24 años de la Universidad Central de Venezuela (UCV) que también invierte en esta criptomoneda “para ahorrar, protegerme de la inflación y comerciar productos fuera del país”.

La cantidad de venezolanos que utiliza bitcoins ha ido en aumento. El sitio Surbitcoin.com, que se presenta como “el primer mercado de bitcoin en Venezuela”, afirma que entre agosto de 2014 y noviembre de este año la cifra de usuarios de la criptomoneda pasó de 450 a más de 85,000. En solo un día, esta web ha transado 41,2 bitcoins que, traducidos en el formato tradicional, representan 86,939,269 bolívares (más de 124,000 dólares, usando como referencia la tasa paralela).

Moreno señala que el grupo de Bitcoin Venezuela en Facebook ya suma unos 7,000 seguidores y allí se oferta de todo en bitcoins. “Lo más usual son computadoras y celulares, pero también he visto que venden carros y motos”, comenta el joven universitario.

El bolívar ha dejado de ser una opción confiable para los venezolanos. En medio de un férreo control de cambio vigente desde 2003, el signo monetario local pierde valor diariamente. Entre septiembre y principios de diciembre, llegó a devaluarse en 75% frente al dólar en el mercado negro, que termina marcando los precios de una economía signada por la escasez de alimentos y medicinas, y que cerrará este año con una inflación cercana al 500%, según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Para remate, ahora es más fácil tener un bitcoin en la red que un bolívar en el bolsillo. En una medida que sorprendió a toda la población, el presidente Nicolás Maduro resolvió el domingo 11 de diciembre eliminar el billete de 100 bolívares –el de más alta denominación y que representaba 48% del circulante en el país- provocando el caos total en el sistema por la falta de efectivo y una ola de protestas violentas que se ha extendido por toda la geografía nacional, dejando al menos una persona muerta.

“Yo compré con bitcoins en el exterior mi computadora, el teléfono, mi pad de yoga, los cigarros electrónicos, alimentos en polvo y hasta las medicinas que necesita mi madre para la tiroides y la tensión”, cuenta David López, un ingeniero industrial de 39 años.

López destaca que la paridad cambiaria que surge de los bitcoins “es mucho más estable y real” que la arrojada por el mercado negro, cuyo pulso lo define una web llama DolarToday, acusada por el Gobierno de adelantar una “guerra económica” contra Venezuela. “En este país con control de cambio, podemos decir que es el único mercado decente y sensato que tenemos, donde puedes negociar 10, 20, 30 dólares, sin salir de tu casa, con seguridad y bajas comisiones”, agrega.

Un bitcoin cuesta más de 700 dólares o 2,100,000 bolívares. Sin embargo, para acceder a estas operaciones no hay que erogar montos tan grandes. Leonardo Caballero acaba de recibir un pago equivalente 0,064 bitcoins por su trabajo como desarrollador de sistemas.

“Para mí esto es una alternativa anti-inflación y devaluación, y una ventaja ante la escasez de dinero físico. Prefiero recibir bitcoins y solo cambio a bolívares lo que requiero para cancelar mis gastos corrientes con tarjeta de débito o crédito”, expone Caballero, un informático de 36 años que vive en el estado andino de Mérida.

La página Coin.Dance, que refleja el volumen de las operaciones realizadas a través de la plataforma mundial Localbitcoins, muestra que entre octubre de 2013 y mayo de 2016 el mayor número de intercambios en un mes en el país alcanzó los 158 bitcoins.

Desde agosto de este año, no baja de 220 bitcoins y en octubre alcanzó el pico de 372. En este mismo periodo Brasil alcanzó un tope de 153 bitcoins. López, un entusiasta de esta criptomoneda, subraya que Venezuela “es uno de los mercados per cápita más grande de América Latina” para esta moneda virtual, actualmente mucho más sólida que un bolívar realmente debilitado.

RELACIONADOS:DineroNicolás Maduro