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Reducir el costo de vida: una de las claves para disminuir la pobreza en EEUU

Los políticos de derecha e izquierda hablan de creación de empleos, pero este otro enfoque podría contribuir de igual manera a ayudar a los más necesitados.
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9 Ago 2016 – 11:03 AM EDT

Los estadounidenses que viven en la pobreza pagan proporcionalmente más por las necesidades básicas. El 20% más pobre de los estadounidenses gasta más de siete veces de la proporción de sus ingresos en facturas de electricidad que los ricos. Si se dividen en tres niveles los ingresos estadounidenses, los hogares en el tercio inferior gastan el doble de la porción de sus ingresos en transporte que aquellos en el tercio superior. Los altos costos de la vivienda perjudican a todos, pero sobre todo a los estadounidenses pobres.

Mientras más se gasta, menos se ahorra, y más difícil es subir la escalera económica. Los empleos y los programas de capacitación laboral a menudo se anuncian como la respuesta a la pobreza, pero mientras los costos de la vida sigan aumentando más rápidamente que los salarios, los empleos mejores pagados no romperán este ciclo por sí solos.

El rápido aumento de la pobreza a menudo parece ser intrincado, pero no tiene por qué ser así. La pobreza urbana se podría reducir, de forma dramática, mediante un principio básico de las finanzas, según el Centro de Tecnología de Vecindarios (CNT, por sus siglas en inglés), un grupo de estudio de política urbana con sede en Chicago. El jueves, el CNT lanzó el " Programa Urbano de Oportunidades", con una premisa central tan simple que es sorprendente que no se mencione más a menudo: reducir el costo de vida para los ciudadanos de bajos ingresos.

Según el programa, las principales ciudades estadounidenses podrían reducir sus niveles de pobreza en un 25% en gran medida mediante la reducción de los costos del transporte de las familias, de las facturas de agua y de electricidad, y de los gastos en alimentos. También es necesario que haya creación de empleos orientada y requerida. Pero, como aclara el informe, los empleos por sí solos no pueden llegar a esa mágica cifra sin medidas encaminadas a permitirles a los pobres gastar menos.

Una reducción de un 25% en la pobreza es un objetivo audaz para cualquier ciudad, y requiere un equilibrio específico de estrategias según las condiciones locales de pobreza. El CNT analiza profundamente ocho municipalidades de distintas partes de Estados Unidos, donde la pobreza ha aumentado (como aparece en el siguiente gráfico) para ver lo que una mezcla rápida de políticas podría representar en cada una.

Gráfico pobreza

Por poner un ejemplo, en Filadelfia, reducir la pobreza en un 25% significaría que 100,000 personas dejarían de ser pobres. Para cerrar esa brecha, Filadelfia tendría que hacerles llegar a esos ciudadanos un total aproximado de 476 millones de dólares mediante la reducción de gastos y el aumento de ingresos. El plan también tendría que tener en cuenta la demografía: los habitantes de Filadelfia que viven en hogares cuyas cabezas de familia son mujeres que no trabajan tienen más probabilidades de vivir en la pobreza.

El CNT desglosa su plan para Filadelfia en una serie de medidas generales. Los costos del transporte son la tercer mayor fuente de egresos para los estadounidenses de bajos ingresos, después de la vivienda y la comida. Para Filadelfia, el mayor elemento para la reducción de la pobreza es ampliar el acceso al transporte, con el objetivo de reducir la necesidad de los trabajadores en cada nivel de ingresos de conducir solos, y facilitar empleos previamente muy difíciles de conseguir.

Basándose en su Índice de Asequibilidad a la Vivienda y el Transporte, el CNT estima que si Filadelfia aumentara el número de empleos a los que se llega mediante un viaje de 30 minutos en transporte público, eso se traduciría en aproximadamente 4,700 nuevos empleos accesibles para las personas que viven en la pobreza. Eso podría garantizar aproximadamente un tercio de ese objetivo de 476 millones de dólares. Según el programa, la ciudad podría lograr esto mediante el aumento del servicio de transporte, o con opciones más sencillas como compartir el viaje y el uso de minibuses para empleados, como el programa GO BMNC del Buffalo Niagara Medical Campus.

Los habitantes de Filadelfia también ahorrarían costos al dejar sus coches en casa. "Una disminución de un 20% de los viajes en auto podría ahorrarle a un hogar de bajos ingresos [en promedio] 490 dólares al año en Filadelfia", dice Jen McGraw, especialista en sostenibilidad del CNT. Si multiplicamos esa cifra por 40,000 hogares, serían 20 millones de dólares al año en reducciones de gastos para los hogares de bajos ingresos".

Esa cifra es el tercer artículo más costoso en la propuesta: la reducción de los gastos del hogar. "Una ciudad no puede simplemente darles a todos los residentes más dinero", dice el documento. De hecho, el ingreso básico universal aún está muy lejano en Estados Unidos. "Pero puede ayudar a reducir las facturas y a ahorrar", continúa el informe. En Filadelfia, según el análisis del CNT, mejores programas de educación y descuentos les podrían ahorrar a los residentes de bajos ingresos un 20% de las facturas de energía y agua, lo cual podría ser hasta 180 dólares mensuales. Además del ahorro en transporte, telecomunicaciones, e incluso alimentos mediante el aumento de los programas de autosuficiencia, se podría reducir la brecha de pobreza en otros 85 millones de dólares.

La mayor parte de las otras estrategias que el CNT sugiere caen en la categoría de la tradicional creación de empleos, con un enfoque cuidadoso en los sectores que podrían beneficiar a la ciudad de diversas formas, como la infraestructura ecológica, el uso eficiente de los recursos, la iniciativa empresarial en el sector de cuidado de niños, y las actividades de reciclaje de desechos. Hay que tener en cuenta que todas estas áreas de la productividad se enfocan en la prestación de servicios básicos más económicos, lo cual podría reducir indirectamente las facturas mensuales para las personas. Pero es sorprendente que, en gran medida como resultado de recortes directos de los gastos, se pueda cumplir casi una cuarta parte de la meta de 476 millones dólares para los habitantes de Filadelfia.


Cartera de estrategias para la reducción de la pobreza en Filadelfia
Propuesta del Centro de Tecnología de Vecindarios.
FUENTE: Centro de Tecnología de Vecindarios | UNIVISION

Y eso sin realmente abordar el tema de la vivienda, el mayor costo que enfrentan la mayoría de los estadounidenses pobres, que está notablemente ausente en el Programa Urbano de Oportunidades. Scott Bernstein, presidente y co-fundador del CNT, dice que siente que la vivienda ha recibido mucha más atención como fuente de egresos mucho mayor que el transporte y la energía, y que la investigación ya ha examinado el potencial de mejores subsidios habitacionales para la reducción de la pobreza.

Aún así, incluir formas de ahorrar en los costos de la vivienda habría sido un valioso aporte a este programa. Bernstein dice que una segunda iteración del programa podría incluir esa y otras reconocidas políticas de reducción de la pobreza, por ejemplo, la ampliación del acceso a la educación y cuidado de la salud, especialmente para las mujeres. Ofrece una analogía de cómo ve el potencial del programa para crecer y cambiar: "Cuando Chicago salió con su Plan de Acción para el Clima en 2005, casi nadie había explotado las estrategias de acción climática a nivel de ciudad. Ya un año después, probablemente había 100 veces más ideas." De cierto modo, el plan generó la demanda y la oferta de nuevas soluciones, lo cual Bernstein espera ver con el Programa Urbano de Oportunidades.

"No ha habido este tipo de conversación sobre la reducción de la pobreza", dice Bernstein. "Los discursos de ambos candidatos en sus respectivas convenciones políticas en las últimas semanas sólo hablaron de empleos mejor remunerados. Pero nadie habla de reducir el costo de la vida".

Esto es extraño, porque reducir los gastos básicos para los pobres no es una idea novedosa. Eso buscan los programas de cupones de alimentos, bonos de vivienda, y pases de transporte subvencionados. De la misma manera, reducir el consumo de energía y ampliar del transporte público eficaz son componentes clave de cualquier programa de planificación de " crecimiento inteligente". Lo que hace del enfoque del CNT algo único es que toma un conjunto completo de medidas de eficiencia, las formula en términos de reducción de la pobreza, y cuantifica la gran reducción de la pobreza que las ciudades podrían tener si las implementaran de forma simultánea.

Por supuesto, en la práctica eso es más fácil decirlo que hacerlo. "No, esto no es ciencia espacial", dice Joel Rogers, un académico de ciencias políticas de la Universidad de Wisconsin, Madison y director de COWS, un grupo de estudio de política urbana que a menudo se asocia con el CNT. "En cierto modo es más difícil que la ciencia espacial, pues hay personas involucradas."

Para que una ciudad pueda enfrentar la pobreza con un enfoque múltiple como éste, requeriría un liderazgo enfocado y decidido, quizás por parte de un zar de la lucha contra la pobreza, con verdadero apoyo de la alcaldía. También requeriría apoyo popular, y la voluntad de los ciudadanos a unirse en torno al asunto. La buena noticia es que reducir la pobreza mediante la reducción de los gastos mensuales sería un gran impulso para la gente en el extremo inferior del espectro económico, sin lastimar a aquellos en el medio o la parte superior. Eso es algo que las ciudades podrían apoyar.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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