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Tres ceros se van y pronto volverán: 4 razones para prever el fracaso de la reconversión monetaria en Venezuela

Si la hiperinflación en Venezuela continúa como va —a razón de 250,000% por año—, los analistas vaticinan que la reconversión ordenada por Maduro no tendrá el efecto deseado.
23 Mar 2018 – 06:04 PM EDT
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Nicolás Maduro muestra la imagen de un nuevo billete en la rueda de prensa donde ordenó la eliminación de tres ceros al bolívar actual. Crédito: Prensa Miraflores

CARACAS, Venezuela.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que a partir del próximo 4 de junio se le restarán tres ceros a la moneda nacional, el bol;ivar fuerte. Así, por ejemplo, el billete actual de 100,000 bolívares pasará a ser un billete de 100.

Los precios se ajustarán en la misma magnitud, de tal forma que la medida no impacta la capacidad de compra del dinero que actualmente poseen los venezolanos en el bolsillo o en cuentas bancarias.

La reconversión intenta acabar con la escasez de efectivo que obliga a la población a realizar enormes filas a las puertas de las entidades financieras, resolver el problema que genera el manejo de cifras con una gran cantidad de dígitos y, según afirma el presidente del Banco Central de Venezuela, Ramón Lobo, “combatir toda esta inflación inducida que vienen impulsando sectores de la derecha nacional e internacional”.

Pero existen razones para anticipar el fracaso de la reconversión y del “bolívar soberano”, que es el nombre con el que el gobierno de Nicolás Maduro ha bautizado a la moneda que vendría a ser el emblema de una época de estabilidad y prosperidad.

1. La inflación sigue allí

La escasez de efectivo que sufren los venezolanos está relacionada con el incesante incremento de los precios que obliga a utilizar fajos de billetes para cancelar la compra de pocos productos. El billete de 100,000 bolívares, el de mayor denominación hasta el próximo 4 de junio, no alcanza para pagar una docena de huevos.

Los cajeros automáticos se vacían en poco tiempo y el Banco Central ha sido incapaz de imprimir a tiempo la enorme cantidad de billetes que requiere la economía. El resultado es que en este momento el efectivo representa 3,2% del total del dinero en la economía, cuando históricamente esta relación se ubicó entre 10% y 13%.

El gobierno no ha anunciado ninguna medida que apunte a detener la hiperinflación y los precios están aumentando a una tasa mensual de entre 80% y 100%. La firma Síntesis Financiera, que hace un seguimiento constante a la economía venezolana, tiene como escenario base que este año la inflación será de 250,000%.

Si la hiperinflación no se detiene, en poco tiempo los venezolanos tendrán que utilizar grandes cantidades de billetes nuevos y el desequilibrio seguirá intacto.

Síntesis Financiera indica que “según nuestros cálculos, al ritmo que están subiendo los precios en la actualidad, los tres dígitos que se estarían eliminando en los precios con una reconversión hoy se habrán perdido en menos de tres meses”. Añade que “La creación de una nueva moneda usualmente ocurre como parte de un plan de estabilización para salir de la hiperinflación. No hay indicio alguno de que el gobierno esté avanzando en esa dirección”.

2. Muy poco tiempo para imprimir los billetes

En 2008 el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez implementó una reconversión monetaria idéntica a la actual, restándole tres ceros a la moneda, pero el Banco Central de Venezuela tuvo un año de plazo para imprimir e importar los nuevos billetes. En este caso, Maduro cuenta con menos de tres meses y es sabido que no posee suficientes materiales y recursos para alcanzar esta exigente meta.

Por lo tanto, lo más probable es que no existan suficientes billetes nuevos para sustituir a los actuales, que ya son bastante escasos y se agrave la falta de efectivo.

El presidente del Banco Central, Ramón Lobo, afirmó que no está planteada la posibilidad de que por un tiempo circulen las dos monedas. “Todas las piezas del actual cono monetario fenecen el 3 de junio, son dos meses, hasta ahora no tenemos planteada una acción distinta”, aseguró.

El economista José Guerra indica que “si los billetes actuales van a ser sustituidos por los nuevos no tiene sentido que se emitan piezas adicionales, pero dificulto mucho que en el corto tiempo que hay hasta el 4 de junio el Banco Central sea capaz de imprimir los nuevos billetes o encargarlos al exterior y que lleguen al país”.

3. Poca capacidad en el sector privado

La reconversión tiene costos para un sector privado que lucha por sobrevivir tras cuatro años consecutivos de recesión y que no tiene como comprar dólares legalmente por el control de cambio. Los bancos y las empresas tienen que calibrar los cajeros automáticos y modificar los sistemas de computación algo que obliga a realizar gastos en divisas, por ejemplo, la reconversión de 2008 tuvo para el sistema financiero un costo de 40 millones de dólares.

En la reconversión monetaria de 2008 el sector privado tuvo un año para adaptar sus sistemas y tenía recursos para afrontar el gasto que no tiene en este momento.

4. Confusión con el cono monetario

Venezuela adoptará un nuevo cono monetario que tendrá billetes de 2, 5, 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares, además de las monedas de 1 y 0,50 bolívares. El problema es que como el gobierno ha mantenido subsidios por largo tiempo existen precios que no van a poder cancelarse con esta estructura.

Por ejemplo, un viaje ida y vuelta en el Metro de Caracas cuesta actualmente 8 bolívares y con la reconversión tendría un costo de 0,008 bolívares, mientras que la moneda de menor denominación será de 0,50 céntimos.

La gasolina también sirve de ejemplo. El litro de la de 91 octanos cuesta actualmente 1 bolívar y pasaría a costar 0,001 céntimos con la reconversión.

Esta situación ya ha generado rumores sobre posibles incrementos de precio en el costo del combustible y del Metro.

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