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Nayib Bukele toma posesión como Presidente y anticipa “medicina amarga” para los salvadoreños

El publicista sin partido advirtió en su discurso que tomará medidas drásticas para combatir la violencia que lleva años azotando a su país; aunque no detalló la estrategia que seguirá para conseguirlo, adelantó a los salvadoreños que ahora les va a tocar "sufrir un poco".
2 Jun 2019 – 11:45 PM EDT

Con un discurso emotivo que no reveló cuáles serán las principales políticas de su gobierno, el publicista Nayib Armando Bukele Ortez, de 37 años, juramentó como presidente de El Salvador en la Plaza Barrios de San Salvador, una de las principales plazas de la ciudad capital.

“Hace cuatro meses estuve parado aquí en esta plaza. Ese día nos comprometimos a pasar la página de la posguerra, nos comprometimos a hacer un mejor El Salvador”, dijo Bukele, el político que derrotó en las elecciones del pasado mes de febrero a los dos partidos que se han alternado el poder desde 1989.


El nuevo presidente salvadoreño, el más joven de América Latina, recibe un país con altos índices de violencia, con un promedio de 8.9 homicidios diarios en los primeros cinco meses del año; con cientos de ciudadanos que migran ilegalmente hacia Estados Unidos debido a la pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades.

Al referirse a estos problemas, Bukele comparó a El Salvador con un niño enfermo, habló de la necesidad de tomar medidas drásticas, pero no detalló cuáles serán. “Nuestro país es como un niño enfermo. Ahora nos toca a todos cuidarlo, nos toca ahora a todos tomar un poco de medicina amarga, nos toca ahora sufrir un poco, nos toca ahora a todos tener un poco de dolor (…) Tomaré decisiones con valentía y espero que me acompañen en esas decisiones”, dijo.

Los retos de Bukele

Recuperar el territorio que es controlado por las pandillas, combatir la corrupción y la impunidad, generar empleo, depurar a la policía y reconocer violaciones a los derechos humanos son algunos de los retos para el nuevo gobierno, según organizaciones de la sociedad civil.

“En el tema de derechos humanos el reto que tiene es pasar de la palabra a la acción. Que ordene a la Fuerza Armada que abra sus libros (por crímenes cometidos durante la guerra civil); tiene que reconocer y sancionar las ejecuciones extrajudiciales cometidas por la policía. Hace falta una depuración interna de la policía”, dice Arnau Baulenas, abogado del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (UCA).

Baulenas considera que para frenar el problema de la violencia, el nuevo presidente debe recuperar el control territorial del país e impulsar una política integral para llevar empleo y educación a las comunidades. La policía no es suficiente para resolver el problema de la violencia, dice.


En esa misma línea se mueve Ima Guirola, vocera del Instituto de Estudios de la Mujer Norma Virginia Guirola de Herrera (CEMUJER). “El Salvador es uno de los países con más asesinatos de niños, niñas y adolescentes. El nuevo gobierno debe fortalecer el tejido social y comunitario. Además de las políticas sociales, debe erradicar la corrupción y la impunidad”.

En su discurso de toma de posesión, pronunciado en la plaza Barrios, en el centro histórico de San Salvador, Bukele dijo: “Debemos decidir nosotros mismos que debemos dejar de matarnos”. El mandatario no detalló cuál será la política pública para enfrentar a las pandillas o para reducir los altos índices de homicidios.

“El Salvador va volver a ser el líder en la pujanza y en la innovación en Centroamérica como lo fue en algún tiempo”, prometió Bukele ante cientos de personas que aplaudieron su discurso y abuchearon a los diputados de los partidos tradicionales que asistieron al evento.

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