Muere Belisario Betancur, el presidente que intentó dialogar con las FARC y enfrentó a Pablo Escobar

A sus 95 años el exmandatario colombiano murió por complicaciones renales. Su paso por la presidencia de Colombia entre 1982 y 1986 fue polémico una vez que le tocó enfrentar el flagelo del narcotráfico, el ataque al Palacio de Justicia y superar la tragedia de Armero en donde murieron 23,000 personas.
7 Dic 2018 – 5:54 PM EST

El expresidente colombiano Belisario Betancur murió en la tarde de este viernes a la edad de 95 años por complicaciones renales. Aunque después de su desempeño como presidente se mantuvo siempre apegado a las letras y a las artes y fue un altivo promotor de la cultura nacional lo que lo hizo ganar el aprecio generalizado del pueblo, su paso por la presidencia entre 1982 y 1986 fue un verdadero hito para el país, no solo por todo lo que tuvo que hacerle frente y sino por las maneras cómo lo hizo.

Su presidencia, en primera medida, estuvo marcada por una apuesta decidida a encontrarle una salida negociada al conflicto con grupos guerrilleros como el M19 y las FARC, una intención inédita hasta entonces entre los gobernantes que habían hecho solo intentos militares para controlar a un país que se desangraba por las luchas partidistas y las guerrillas.

Betancur también tendría que hacerle frente al escalamiento de la violencia de la mano del narcotráfico, a la toma del Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985, en la que resultaron 97 personas muertas y, tan solo unos días después, el 13 de noviembre del mismo año, a la devastadora tragedia de Armero, una pequeña población que desapareció completamente consumida por la lava del Nevado del Ruíz y que dejó 23,000 personas muertas.

Betancur nació en el departamento de Antioquia y desde muy joven cuando se involucró con la política ejerció como diputado por el Partido Conservador en la asamblea departamental. Fue uno de los férreos opositores al general Gustavo Rojas Pinilla que intentó imponer una dictadura militar en el país y tras dos campañas para llegar a la presidencia, en su tercera apuesta, logró convertirse en el mandatario de los colombianos en unos de los tiempos más convulsos que ha vivido esta nación.

Desde que se posesionó creó una comisión de paz con 34 miembros para implementar diálogos con la guerrilla urbana del M19 y con las FARC. Sin embargo, su entusiasmo que incluso llegó a la firma del tratado de paz de la Uribe en 1984, pronto se derrumbaría cuando a los líderes guerrilleros de ambas organizaciones empezaron a llevar a cabo asesinatos sistemáticamente.

Pero Betancur tendría que hacerle frente a otro foco de violencia que se cocinaba en las entrañas mismas de las instituciones del país. Bajo su gobierno, el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, señalaría como narcotraficante al representante a la Cámara por Antioquia Pablo Escobar y a otros narcos que habían permeado el fútbol y la economía, lo que desataría una verdadera declaración de guerra de parte de los que se autodenominarían como “el grupo de los extraditables”.

Después del asesinato de este ministro de Justicia, Betancur tuvo que hacerle frente a la toma violenta del Palacio de Justicia por parte del M19 en represalia al fracaso en los pactos de paz y en donde Pablo Escobar estuvo involucrado al financiar esta operación para desaparecer de los anaqueles legales del país, todos los documentos e investigaciones que lo inculpaban como el capo del cartel de Medellín.

En efecto, Escobar financió la ocupación guerrillera del Palacio y entregó armas a los asaltantes, según reveló en su informe final la Comisión de la Verdad en 2009, conformada hace cuatro años para investigar los hechos.

Escobar "entregó dos millones de dólares" a Iván Marino Ospina, por entonces jefe del Movimiento 19 de abril (M-19), y miembros de ese grupo guerrillero recibieron armas para poder llevar a cabo la toma, explicó Nilson Pinilla, integrante de la Comisión de la Verdad y presidente de la Corte Constitucional.

Sobrevivir a la furia del volcán: Así luce Armero, el pueblo arrasado por la erupción del Nevado del Ruiz hace 32 años

Loading
Cargando galería


El país le condenó al presidente no haber tomado mayores precauciones para preservar todas las vidas que se vieron puestas en peligro en esta toma violenta y lo condenaron por "haber sacrificado la vida de numerosos ciudadanos". Este episodio oscuro fue tan determinante que el 5 de noviembre de 2015, el exmandatario finalmente presentó excusas públicas al país y le pidió perdón por los hechos. “Nunca pensé que algo así pudiera ocurrir”, dijo.

Su actuación como líder durante la siguiente tragedia, el desastre natural en Armero, también fue criticada, porque muchos expertos dejaron saber que esta era una tragedia que podía ocurrir y para la que las autoridades nunca se prepararon.

Fotos exclusivas: 12 horas con el presidente Santos el día que Colombia dijo 'no' al acuerdo de paz

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:América LatinaColombiaMuertes
Publicidad