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Moreno gana las elecciones de Ecuador con denuncias de fraude y deberá gobernar con medio país en contra

Tras su ajustada victoria en las elecciones del domingo, el presidente electo Lenin Moreno deberá hacer frente al aumento del desempleo, la deuda externa y el costo de vida y a las crecientes denuncias de corrupción que salpican al correísmo.
3 Abr 2017 – 2:17 PM EDT

QUITO, Ecuador.- La 'Revolución Ciudadana' de Rafael Correa se tambaleó pero seguirá en el poder con la victoria de su candidato Lenin Moreno en las urnas. Para celebrarlo y, sin esperar el 100% del escrutinio, ambos lo celebraron en la noche del domingo cantando los éxitos de la vieja trova cubana y coreando lemas de campaña.

Pero mientras la fiesta se prendía en la campaña oficialista, a las afueras de las sedes del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Quito y Guayaquil, los seguidores del candidato opositor Guillermo Lasso reclamaban por un supuesto fraude. Al banquero conservador no le alcanzaron los números para derrotar el modelo instaurado desde hace una década por Correa, pero su campaña no acepta la derrota.

El recuento oficial indica que con el 98.02 % de las actas escrutadas, Moreno, de Alianza País (AP) obtuvo 51.14 % de los votos válidos, frente al 48.86 % logrados por Lasso, candidato por Creando Oportunidades (CREO).

Pero la oposición asegura tener pruebas de que las actas electorales fueron alteradas como un documento oficial en el que, según ellos, se puede ver cómo en al menos un colegio los votos de Lasso se le dieron a Moreno y viceversa. Desde la campaña se presentaron ante los medios tres casos puntuales. Por eso, anunciaron que impugnarán los resultados en las provincias 24 provincias.

El propio Lasso aseguró la noche del domingo que el gobierno de Lenin Moreno sería ilegítimo e hizo advertencias a Rafael Correa, quien el 24 de mayo dejará el poder después de diez años al frente de Ecuador: “Señor Correa no juegue con fuego. Aquí hay gente que no le tenemos miedo y lo vamos a seguir enfrentando. No jueguen con el pueblo ecuatoriano”, dijo el candidato antes de pedir que se inicien los procesos legales de reclamo en todo el país. En Quito, y frente los manifestantes que estaban en el CNE, el binomio de Lasso, Andrés Páez, también anunció el inicio de un Paro Nacional.


El legado para Lenin Moreno

Por su parte, Moreno, el domingo, luego de interpretar en la tarima canciones de Joan Manuel Serrat, llamó a un diálogo nacional. Un borrón y cuenta nueva. “Mi mano está extendida, para hablar y llegar a acuerdos mínimos. Dialogar por los inmensos objetivos nacionales, la vivienda, la juventud, el empleo. Ya no estamos en el sitio donde estábamos hace 10 años. Eso gracias al liderazgo firme y trabajador del economista Rafael Correa”, dijo ante sus seguidores.


Sin embargo, la que tendrá en frente no será una tarea fácil. Para empezar, la ajustada victoria significa que casi medio país no votó por él.

Además, este licenciado en Administración Pública de 64 años que fue vicepresidente de Ecuador con Correa se encontrará al llegar al poder con alertas económicas por el aumento del desempleo, la deuda externa y el costo de la vida.

El periodista y analista Diego Cornejo asegura que el Gobierno tiene necesidad de gasto por más de 2,000 millones de dólares al mes y solo recibe impuestos por 1,000 millones, mientras las posibilidades de más endeudamiento externo parecen extinguidas.

Además, las autoridades judiciales, cercanas a Rafael Correa, tienen una deuda en la fiscalización de unos 2,000 casos de corrupción.

Incluso están pendientes las repercusiones de la entrega de coimas en el caso Lava Jato y Odebretch que, según el portal de investigación Plan V, involucran a más de cien funcionarios públicos y superarían los 300 millones de dólares. La Fiscalía hasta el momento no tiene procesados.

Además, el gobierno de Correa ha sido objeto de fuertes críticas en el respeto a los derechos humanos, como el de libertad de expresión y de asociación, y está por ver qué postura tomará Moreno al respecto.


El investigador académico especialista en política y seguridad Daniel Pontón considera que Moreno no es Correa y los estilos mutarán de la confrontación al inicio de un diálogo con la oposición. Y dentro del correísmo esa postura puede lastimar. Aunque las consecuencias se vendrán en los próximos meses.


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Pontón cree que Moreno está obligado a liberalizar la economía, reducir los impuestos y generar tranquilidad en le mercado. “El tema económico es complicado pero no insalvable. Y debe parar esa insana tendencia del correísmo a captar el poder”.

Pero para el analista Lolo Echeverría, el primer reto de Moreno deberá ser combatir la corrupción con la ayuda de la ONU, tal como ocurrió en Guatemala: “Se sabe que hay una ola de corrupción interna y ha dicho que va a hacer una cirugía mayor y se entiende que es para amputar la parte podrida del partido. Ahí tendrá aun problema dentro”, opinó.

“En esa Asamblea hay dos sectores: uno de gobierno y de oposición pero la verdad es que habrá una negociación, incluso donde se podía negociar cada proyecto. Ninguno de los lados tiene la mayoría suficiente para aprobar cosas importantes”, dice el analista. Es un volver al pasado, asegura.

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