Miguel Díaz-Canel: “Si Estados Unidos no acepta negociar en los términos cubanos, no hay negociación”

El mandatario cubano descartó que el modelo comunista esté sujeto a negociación con Estados Unidos y acusó imposiciones externas de romper cualquier acercamiento.

Video Régimen cubano acepta que sí hubo conversaciones con funcionarios de EEUU

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, mostró su disposición a seguir en las negociaciones con Estados Unidos solo si el país norteamericano acepta las condiciones de la isla, entre ellas, mantener el mismo régimen comunista.

El mandatario rechazó que Cuba sea un "Estado fallido" e insistió en que la crisis en su país se debe al bloqueo económico de Washington que ha durado más de seis décadas.

PUBLICIDAD

Díaz-Canel declaró sus posturas en el marco de la entrevista que le realizó el periodista brasileño Breno Altman para el programa 20 Minutos de Opera Mundi y que fue publicada ayer 21 de abril en YouTube.

Al líder del Partido Comunista se le preguntó si Cuba aceptaría un cambio de régimen, como plantea la administración de Donald Trump. En respuesta, señaló que ese tema interno no puede ser punto de partida en el entendimiento.

"Absolutamente no. Ese no es un tema. Nuestros problemas internos no están en la mesa de una conversación con Estados Unidos, ni de una negociación", aseveró.

"Siempre hemos partido de eso, una condición de igualdad, de respeto a nuestro sistema político, a nuestra soberanía y a nuestra independencia, bajo el principio de la reciprocidad y respetando el derecho internacional", añadió.

Asimismo, el presidente sugirió que si Estados Unidos quiere imponer su posición, solo rompería el diálogo

-¿Y si Estados Unidos no acepta negociar en los términos cubanos?, se le preguntó.

"No hay negociación, no hay negociación", rechazó de forma categórica.

"Una negociación se tiene que construir. Primero hay que conversar, primero hay que identificar en qué podemos trabajar en común. Y después de eso hay que mostrar la disposición de hacerlo de manera constructiva", agregó.

"Si una de las partes no favorece ese diálogo, no favorece esa conversación, quiere imponer, rompe la conversación, rompe la negociación", argumentó.

El pasado lunes 20 de abril, delegaciones de Cuba y Estados Unidos se reunieron en La Habana, donde la isla priorizó la demanda de que Washington elimine el cerco energético ordenado por Trump desde principios de año, como medida de presión al régimen comunista.

PUBLICIDAD

¿Qué más dijo Díaz-Canel?

En la entrevista, que duró cerca de una hora, Miguel Díaz-Canel explicó que el acercamiento con Estados Unidos no es sencillo ni inmediato, pero insistió en que Cuba ha estado abierta a conversar bajo un marco de respeto mutuo.

Señaló que históricamente Estados Unidos ha actuado como una potencia agresora frente a la isla, aunque aseguró que Cuba está preparada para defenderse si fuera necesario.

Indicó que el país mantiene una estrategia enfocada en proteger su territorio, no en atacar, con el objetivo de evitar conflictos.

"Prepararnos para defender la paz es la mejor manera de evitar la guerra", afirmó.

También sostuvo que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos y que una eventual agresión sería rechazada ampliamente, incluso dentro de la propia sociedad estadounidense.

Igual reiteró que el rumbo del país sigue siendo el socialismo y que los cambios económicos actuales no buscan regresar al capitalismo.

"Siempre defenderemos el concepto de justicia social y siempre defenderemos la construcción del socialismo", sostuvo.

Añadió que se están impulsando medidas como mayor autonomía para las empresas y descentralización para mejorar la economía.

La crisis y el bloqueo

El presidente Díaz-Canel admitió que han tenido errores, pero señaló que eso no ha sido la causa fundamental de los problemas en la isla.

En cambio, atribuyó la crisis a la presión estadounidense que, recientemente, provocó la dificultad de importar combustible y condujo a apagones prolongados y afectaciones en servicios básicos.

PUBLICIDAD

Apenas el martes pasado, llegó a La Habana el primer barco de una flotilla internacional organizada por grupos de activistas con ayuda humanitaria con unas 30 personas a bordo y paneles solares, bicicletas, alimentos y medicinas.

El cerco energético impuesto por el presidente Donald Trump en enero para presionar un cambio de modelo político en la isla se sumó a cinco años de profunda crisis económica derivada de la paralización por la pandemia de COVID-19 y las sanciones previas de Estados Unidos contra la nación caribeña.

La isla sufre falta de transporte, recortes en las jornadas laborales, cancelación de vuelos y sobre todo apagones, incluidos dos nacionales en los últimos días.

Trump y su secretario Marco Rubio, cuyos padres emigraron de Cuba en los años 50, dijeron que estaban dispuestos a “tomar” la isla.

Los detalles de las negociaciones entre ambas representaciones no se han revelado al momento.

Video Régimen cubano cita a joven cristiana tras arresto domiciliario y presión en redes
Relacionados: