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Los mexicanos deciden el destino de su principal aeropuerto: 3 claves para entender lo que está en juego

A partir de este jueves, México será sometido a la primera consulta ciudadana, promovida por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, para decidir el destino que tendrá la construcción de un nuevo aeropuerto cerca de la capital, cuya viabilidad ha sido cuestionada.
25 Oct 2018 – 11:43 AM EDT

CIUDAD DE MÉXICO.- A partir de este jueves, los mexicanos deberán elegir, a través de una consulta ciudadana, el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), lo que supone la primera consulta antes de que asuma el cargo el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, quien la organizó.

La votación que se celebrará durante 4 días a partir de este jueves, se hará en 538 municipios con 1,073 urnas para que los mexicanos decidan si se paraliza la construcción del NAIM, un proyecto impulsado por el actual presidente Enrique Peña Nieto.

Desde el inicio de la construcción, López Obrador se manifestó en contra y durante su campaña presidencial intensificó las críticas. En varias ocasiones dijo que, de ganar las elecciones cancelaría el proyecto por estimar que se trata de "una obra faraónica costosísima" que compromete el dinero público.

Las opciones son continuar la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco, a 32 kilómetros de la capital mexicana, o cancelarla y, en su lugar, construir dos pistas en la base militar de Santa Lucía, a unos 45 kilómetros de la ciudad.

Se prevé que a las 22:00 horas del domingo se den a conocer los resultados de la encuesta.


Estos son las claves para entender la importancia de la decisión que López Obrador dejó en manos de los mexicanos:

NAICM, una obra con un largo historial de problemas

Desde que se anunció la construcción del NAIM, en septiembre de 2014, arrancó una oleada de opiniones encontradas. Los que rechazan su construcción evidenciaron graves problemas en el costo de su construcción que se elevará de 169,000 ($8,694 millones) a 300,000 millones de pesos ($15,438 millones), cuestionaron la legalidad de la asignación de contratos y se evidenciaron los diversos impactos en el medio ambiente y a los habitantes de zonas aledañas.

Según el próximo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú, su construcción se terminaría en 2024.

De acuerdo con el dictamen presentado hace semanas sobre la viabilidad de cualquiera de las dos opciones, entre los puntos a favor de continuar con el proyecto del nuevo aeropuerto se encuentra la cercanía a la Ciudad de México, tendría mayor capacidad de pasajeros y contaría con un terreno disponible de 5,000 hectáreas.

Hasta finales de septiembre, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) ya había licitado 15 contratos por un monto de 124,800 millones de pesos ($6,425 millones) y un avance global del 32.15%. De cancelar el proyecto el terrero se quedaría sin uso y el dinero invertido se perdería.


Santa Lucía, la opción b

La otra opción es la construcción de un aeropuerto internacional en la base aérea militar de Santa Lucía en Zumpango, en el céntrico Estado de México. De acuerdo con los planos difundidos por López Obrador, la obra se desarrollaría en dos años sobre una superficie de 23.2 kilómetros cuadrados, con un costo de poco más de 70,000 millones de pesos ($3,602 millones).

Cumple con mejores requerimientos medioambientales que el de Texcoco, permitiría mantener en operación el AICM, que está en plena ciudad y por tanto tiene buena conectividad, y los costos de mantenimiento a largo plazo serían menores.


Sin embargo, entre los desafíos a los que se enfrenta esta obra están las posibles complicaciones de logística que tendrían las aerolíneas, asimismo, la decisión tendría un posible impacto a los mercados financieros.

Cuando AMLO presentó la información, un estudio realizado por el Centro para el Desarrollo de Sistemas Avanzados para la Aviación de la Corporación Mitre indicaba que no era posible mantener en operación el actual aeropuerto y el de Santa Lucía, pero este miércoles, un día antes del inicio de la consulta, el próximo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes dio a conocer otro estudio que asegura que la propuesta es viable desde el punto de vista del espacio aéreo.

El estudio, realizado por la empresa francesa Navblue, señala que la operación de ambos aeropuertos sería posible si se realizan varias modificaciones.

¿Crisis económica o ecocidio?

Diversos analistas señalan que en ambas opciones habría consecuencias, ya sea de caracter económico o ambiental. En los últimos días, expertos financieros de Citibanamex advirtieron que cancelar la construcción del aeropuerto llevaría al país a un “error de octubre”, en referencia al llamado “error de diciembre” de 1994 que desató una de las peores crisis económicas en México.

En el documento titulado “El nuevo aeropuerto en CDMX: ¿En Vísperas del ‘Error de Octubre’?”, la firma financiera señala que además del impacto en la productividad, las multas financieras y la pérdida del capital ya invertido alcanzaría cerca de 6,300 millones de dólares, equivalente a 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB), incluyendo más 1,300 millones de dólares de recursos públicos ya devengados.


Por otro lado, organizaciones sociales, académicos, activistas nacionales y extranjeros, así como personalidades del sector artístico, impulsaron la campaña #YoPrefieroElLago, que busca incidir en la consulta para que los ciudadanos rechacen la construcción del aeropuerto.

La campaña argumenta que el Nuevo Aeropuerto tendría impactos ambientales en la zona clasificables como un ecocidio, agravaría la crisis hídrica en el Valle de México y acarrearía consecuencias socioculturales.


La campaña es encabezada por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, conformado por los habitantes de San Salvador Atenco que en administraciones anteriores se opusieron a la construcción de un aeropuerto en su tierra.

📷 Uno por uno, el gabinete que acompañará a López Obrador como presidente de México

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