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En medio de la tensión mundial, China aumenta su presencia comercial en México

Aunque ha sido a paso lento e incluso sorpresivo, el 'gigante asiático' se ha hecho de licitaciones petroleras, navieras, plantas automotrices y hasta con un banco en tierra mexicana.
28 Abr 2017 – 6:51 PM EDT

Ciudad de México.- Mientras EEUU amenaza con levantar su muro en la frontera (y acabar con el tratado de NAFTA), México se abre a China por cielos, mares y tierras. A pesar que la relación México-China está llena de fricciones y que no existe un fuerte lazo comercial, el ‘gigante asiático’ abrió en la Ciudad de México su banco ICBC en 2015, ganó una licitación petrolera en el Golfo de México a finales de 2016, junto al magnate mexicano Carlos Slim creó una ensambladora de carros de la marca Jac, y a mediados de abril inició operaciones en México la aerolínea china Southern Airlines.

A principios de 2016, la empresa electrónica Hisense compró la planta de Sharp en Rosarito (Baja California), y la planta de energía solar Risen Energy llegó a Durango en 2014. La naviera China Shipping Group abrió oficinas en la Ciudad de México en 2015, teniendo presencia en los puertos de Manzanillo, Colima, y Lázaro Cárdenas, Michoacán. En marzo pasado, un grupo de empresarios asiáticos, apoyados por Bank of China, anunció la construcción de un Parque Industrial en el estado de Nuevo León que albergará 100 compañías.

Estas nuevas inversiones multimillonarias son muy diferentes a las que hacía China hace una década, pues de 1999 a 2013 apenas invirtió en México 286 millones de dólares, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía.


En 2013 había solamente 846 compañías chinas en México, pero ahora serán muchas más, según gobernadores mexicanos que visitaron China en marzo pasado para "apalabrar" negocios.

“Estamos dispuestos a ampliar nuestro comercio, estamos dispuestos a promover mayores inversiones tanto de China a México como de México a China", dijo al diario El Economista Qiu Xiaoqi, embajador de China en México. "No tiene nada que ver con ese tercer país (EEUU). Estamos trabajando para la promoción de nuestras relaciones”, enfatizó el diplomático.

¿Por qué China quiere tener presencia en México?

La China National Offshore Oil Corporation –propiedad del gobierno chino– fue la que ganó una licitación para exploración en el Golfo de México, justo a unas millas de los campos de crudo de Estados Unidos.

De acuerdo con la revista mexicana Contralínea, en la subasta gubernamental, realizada el 5 de diciembre, nadie esperaba que funcionarios de la petrolera china aparecieran de pronto para realizar “una sorprendente regalía adicional” de 17.01% por un licitación poco atractiva.

Días después, China volvió a la carga, ahora con un contrato de exploración en el Golfo entre su empresa BGP y la Unión Cuba-Petróleo (Cupet).


Sergio Saldaña Zorrilla, economista experto en materia energética, dijo a Univision Noticias que más que una inversión, China hizo un movimiento estratégico para tener presencia en el Golfo ante un posible conflicto armado.

“Para China es más importante el simbolismo de tener presencia en el sector energético mexicano. Esta licitación (con México) es muestra de ello: los chinos han privilegiado la presencia por encima de tener rentabilidad”, refirió Saldaña.

“Estamos en un periodo de preguerra de Estados Unidos con China y nosotros (los mexicanos) tenemos que ser muy cautelosos de cómo construimos esa relación”, agregó el economista.

En opinión del catedrático guatemalteco Roberto Wagner, analista de política exterior, las operaciones de China en toda América Latina atienden a una estrategia geopolítica.

“China está tratando de tener una mayor presencia, inclusive con los grandes socios de la región. En América Latina, si pensamos en la Alianza del Pacífico, que en parte fue para frenar los intereses chinos, ahora con la llegada de Donald Trump todo eso se pone en duda”, dijo el académico.

“China podría aprovechar (la llegada de Trump) en países como México, como Perú, Chile o como países más grandes como Brasil o Colombia en Sudamérica, para tener un posicionamiento más estratégico, siempre en términos económicos, pero sí podría ser usado si se desata un conflicto en el Pacífico Asiático, particularmente con Corea del Norte”, agregó Roberto Wagner.

¿China es la respuesta ante la llegada de Trump?

China tiene al menos 45 años intentando entrar de lleno al mercado mexicano, pero las complejidades del sistema nacional, prácticas desleales y la preferencia comercial de México con EEUU han provocado el retraso de las inversiones directas chinas, de acuerdo con el diagnóstico titulado La relación México-China. Desempeño y propuestas para 2016-2018, realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

México actualmente tiene una oportunidad de hacer comercio con China, sobre todo porque Estados Unidos ha amenazado con salirse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés), sin embargo, el país que gobierna Enrique Peña Nieto no cuenta con la estructura financiera, técnica, política y operativa para hacerlo.

Esto ha generado que exista un desbalance en el comercio entre ambos países. Por ejemplo, de 1999 a 2016, México hizo exportaciones a China por 5,400 millones de dólares, mientras que el país asiático importó a la República mexicana casi 70,000 millones de dólares, según datos de la Secretaría de Economía (SE).

Esto indica que sí existe presencia China en México, pero la inversión directa es mínima, por tanto los mexicanos no están aprovechando el crecimiento mundial que tiene el ‘gigante asiático’.


Enrique Dussel Peters, economista e investigador que ha dedicado décadas a estudiar la relación México-China, dijo a Univision Noticias que las instituciones –públicas y privadas– de ambos países no han subsanado los problemas que está teniendo la inversión china, lo cual podría generar fracasos futuros.

“China está jugando un papel de la mayor relevancia (en América). Es el principal socio comercial de países como Brasil, Argentina, Chile, Perú, entre otros. China es el segundo socio comercial de México con una relación comercial muy dispar, es decir: en 2016 la relación fue de 13 a uno, que quiere decir que importamos 13 unidades y exportamos una”, refirió Enrique Dussel Peters.

Agregó que esta situación es un ejemplo que no hay una base sólida para hacer acuerdos comerciales que puedan auxiliar a México, si EEUU sale del NAFTA.

“Pensar que China nos vaya a sacar del barranco porque Donald Trump nos sacó la lengua, pues es iluso. Nosotros estamos viviendo lo que no se hizo en cinco o 10 años. Si hoy no tomamos medidas para crear una agenda en el corto, mediano y largo plazo, en turismo, autopartes, visas, entre muchos otros proyectos de infraestructura (...) vamos a seguir subsistiendo con problemas”, dijo Enrique Dussel Peters.

Estados Unidos y China: recuento gráfico de seis décadas de una relación compleja

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