null: nullpx
Crisis en Venezuela

Asamblea de Venezuela aprueba juicio político contra Nicolás Maduro

La medida ocurre luego de que el Consejo Nacional Electoral decidiera suspender la semana pasada el proceso de referendo revocatorio contra el mandatario, lo que pone en duda la viabilidad de esa ruta legal para cambiar el gobierno.
25 Oct 2016 – 2:12 PM EDT

CARACAS, Venezuela.- La mayoría opositora en la Asamblea Nacional de Venezuela se jugó una de sus últimas cartas para ejercer control legislativo sobre el Ejecutivo chavista: aprobó este martes iniciar un juicio político contra el presidente Nicolás Maduro, que difícilmente desembocará en su destitución del cargo. Se trata de un nuevo capítulo en la larga historia de tirantez entre dos facciones que controlan los poderes públicos y no se reconocen entre sí.

La sesión para debatir sobre la responsabilidad política de Maduro en la crisis económica y social que atraviesa el país fue convocada luego de que el Consejo Nacional Electoral suspendió, el pasado jueves, el proceso de referendo revocatorio contra el presidente. Esto echó por tierra la posibilidad planteada por la oposición de que hubiese un cambio de gobierno a través de la via electoral.

"En Venezuela anularon la democracia cuando anularon la posibilidad de ir al voto. Repito: no hay democracia", dijo el diputado Julio Borges durante el debate, para darse argumentos a la tesis de que los magistrados chavistas del Poder Electoral y Judicial rompieron "el hilo constitucional" con sus últimas decisiones.


La oposición también alega que Maduro ha incurrido en el "abandono del cargo" al no cumplir con las obligaciones presidenciales establecidas en la Constitución y al excederse en algunas de sus atribuciones, como la de gobernar -desde enero de este año- bajo un estado de excepción que nunca fue aprobado por el Parlamento.

En la decisión de este martes, la Asamblea Nacional acordó citar a Nicolás Maduro a una sesión especial el próximo 1 de noviembre, para que responda a los señalamientos de "haber consolidado un modelo político-económico y social que por su estatismo, rentismo, burocratismo y corrupción ha ocasionado la devastación económica del país". Una comisión especial designada el domingo deberá, además, preparar "el inicio al estudio de responsabilidad penal, responsabilidad política y abandono del cargo".

Desde el punto de vista legal, el juicio político podría terminar en la destitución de Maduro. Pero para que eso ocurra, el Parlamento debe tener contar con el aval del Poder Ciudadano y de la sala penal del Tribunal Supremo de Justicia, controlados desde hace 16 años por el oficialismo.

La Presidencia ya desestimó esta iniciativa parlamentaria, tal y como desestimado cada una de las decisiones de la Asamblea Nacional desde que el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) perdió la mayoría parlamentaria en las urnas en diciembre de 2015.


"Legalmente la Asamblea Nacional no existe", dijo el vicepresidente Aristóbulo Istúriz al referirse a los fallos del Tribunal Supremo que dictaminó que cualquier medida legislativa es ilegal hasta que se retire de la Asamblea Nacional a tres congresistas ligados a denuncias de compra de votos.

De antemano se descarta que Maduro acuda a la interpelación. Precisamente, el mandatario volvió este martes a Venezuela después de una gira de cinco días que lo llevó por Asia y Europa, donde se entrevistó con el papa Francisco y con António Guterres, quien asumirá como próximo secretario general de las Naciones Unidas en enero.


Horas después Maduro convocó al Consejo de Defensa de la Nación al Palacio de Miraflores para evaluar lo que calificó de "golpe parlamentario" y para analizar el plan de diálogo que se anunció desde el Vaticano, a través de la mediación de la Iglesia Católica.

En una intervención en la Asamblea, su presidente Henry Ramos Allup indicó que la próxima semana una delegación encabezada por él irá a la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington para "pedir la aplicación de la Carta Democrática Interamericana".

El pasado domingo el poder legislativo venezolano se había declarado en rebelión durante una sesión en la que también se decidió abrir el proceso de juicio político contra Maduro.

Mientras se discutía el tema dentro del recinto del Palacio Legislativo, militantes del chavismo asaltaron la sede, ubicada en el centro de Caracas, e interrumpieron de forma violenta la sesión especial.

Lea también:

Publicidad