Acusan de "terrorista" al líder campesino nicaragüense que se sentó en la mesa de diálogo con Ortega

Medardo Mairena fue detenido este viernes en el aeropuerto internacional de Managua cuando se disponía a viajar a Los Ángeles. La policía lo acusa de organizar un ataque contra policías en Río San Juan. El Movimiento Campesino rechaza la acusación y hace responsable a Daniel Ortega de lo que pueda pasarle.

El líder campesino nicaragüense Ricardo Mairena fue detenido este viernes acusado de organizar un ataque en el que fallecieron cuatro policías. Sin embargo, algunos agentes heridos aseguran que los disparos que acabaron con sus compañeros procedían de funcionarios de la alcaldía local donde se produjo el ataque, en manos del oficialismo.

Mairena fue detenido este viernes en el aeropuerto de Managua junto con el líder campesino Pedro Mena cuando se disponían a viajar a Los Ángeles a participar en actividades en solidaridad con Nicaragua organizadas por la diáspora en Estados Unidos. Después se supo que fue enviado a la cárcel de Chipote, un presidio que conocido por la represión a los reos.


En un comunicado, la policía acusó a Mairena de “organizar” y “ordenar” el ataque contra una estación policial en Morrito, un municipio de Río San Juan, ocurrido la noche de este jueves, cuando los ciudadanos realizaban la marcha “Juntos somos un volcán”, convocada a nivel nacional este jueves por la Alianza Cívica, y en el que murieron cinco personas.

Los oficiales fallecidos son el comisionado Luis Bustos, el agente de tránsito, Lenin Olivas, Marlon Requenez;y Faustino Téllez. Marvin Ugarte, de oficio maestro, fue el único civil asesinado registrado por la policía.

“(Mairena) es el responsable directo de la masacre y asesinatos de cuatro compañeros policías y un maestro de primaria, como resultado de ese cobarde acto terrorista, en el que además fueron lesionados 5 trabajadores de la municipalidad y secuestrados 9 compañeros policías”.

Policías sobrevivientes dicen que las balas salieron de la alcaldía

Sin embargo, en testimonios registrados por medios locales, policías sobrevivientes al ataque aseguran que las balas salieron de la alcaldía de Morrito, donde se encontraban paramilitares del gobieno.

Según la versión del Movimiento Campesino, los policías reprimieron la marcha y se desató un enfrentamiento.
“Hacemos responsable al dictador Ortega por lo que les pueda pasar a nuestros líderes”, escribió el Movimiento Campesino, al que pertenecen Mairena y Mena, en su cuenta de Facebook.

El tranque sobre la carretera que se mantenía en Morrito, municipio ubicado a 236 kilómetros al sureste de Managua, fue levantado por los ciudadanos en rebeldía para evitar más violencia. Lo mismo sucedió en la ciudad norteña de Juigalpa. Los llamados autoconvocados levantaron el retén a pedido de la iglesia católica ante el aumento del asedio armado por parte de paramilitares y la policía. Otro tranque ciudadano localizado en Nandasmo, en el pacifico nicaragüense, fue atacado la madrugada de este viernes por paramilitares, aunque no se reportaron fallecidos.

Masaya militarizada y la UNAN bajo ataque

La ciudad de Masaya fue militarizada por completo para la llegada de Ortega la tarde de este viernes. Ortega visitó brevemente la estación policial comandada por el comisionado mayor Ramón Avellán, bajo cuyas órdenes se perpetraron allí crudos ataques contra los manifestantes. El mandatario ofreció un discurso en el que abogó por la paz. Sin embargo, mientras arengaba, los estudiantes eran atacados ferozmente por fuerzas armadas en la Universidad Nacional de Nicaragua (UNAN-Managua).

“Invitamos a todos los que tienen diferente pensamiento ideológico, político, invitamos a todos los productores, campesinos, que tomemos el camino a la paz, que es el único que nos va a dar tranquilidad a todas las familias”, dijo Ortega, quien responsabilizó a otros por la violencia que deja más de 300 muertos en Nicaragua. “Nos costó mucho la reconciliación, porque siempre, hay un grupo que está lleno de odio, que no pone en práctica el "ama a tu prójimo como a ti mismo”, afirmó.

Ortega no estuvo ni una hora en Masaya y, tan pronto terminó su discurso, volvió hacia Managua en sus Mercedes Benz.

Los estudiantes de la UNAN-Managua transmitían el ataque en sus Facebook Live, rogando por ayuda a los obispos de la Conferencia Episcopal para que los evacuen del recinto tomado desde hace más de dos meses. Según los jóvenes, los “van a matar” por lo que en los videos se despiden de sus familiares.

Nicaragua, entre el paro nacional y el repliegue

Bajo ese ambiente de tensión inició el segundo paro nacional convocado por la Alianza Cívica por la Democracia. La actividad comercial cesó en las principales ciudades de Nicaragua. En Managua, la capital, los únicos que transitaban en las calles eran patrullas policiales y de paramilitares.


Las calles que este jueves estuvieron repletas de manifestantes que portaban banderas azul y blanco, este viernes lucían vacías. El paro ha sido total aunque el gobierno de Daniel Ortega programó una actividad partidaria del Frente Sandinista que fue resguardada por policías fuertemente armados con fusiles de guerra.

Se trata del tradicional Repligue, un desfile que conmemora un éxodo de habitantes de Managua hasta Masaya realizado el 27 de junio de 1979, como estrategia guerrillera contra el dictador Anastasio Somoza Debayle.

Desde 1980, Daniel Ortega celebra esta efeméride. Una multitudinaria caminata desde Managua hacia Masaya, el bastión sandinista que ahora se le ha rebelado al mandatario sandinista. Sin embargo, este viernes se dio en un extraño silencio, ya que la población se encerró en sus casas para realizar un paro nacional de actividades, en protesta contra Ortega.

El Repligue se realiza la última semana de junio, pero en esta ocasión fue pospuesto a causa de la rebelión de los masayas. Fue a última hora de esta semana que el gobierno anunció la realización del evento, pero no fue una caminata. Los simpatizantes del gobierno viajaron en una caravana de autos y la culminación no sucedió en el barrio indígena de Monimbó, sino en la ciudad de Nindirí, a unos tres kilómetros antes de Masaya. Ortega y Murillo asistieron a la caravana bajo una fuerte custodia policial. Los mandatarios viajaron en sus lujosos Mercedes Benz modelos G63 V8 AMG blindados, valorados en 300,000 dólares cada uno.

Para este sábado, los ciudadanos en rebeldía volverán a la calle en una caravana que cruzará los principales barrios de Managua, pese al terror infundido por los paramilitares armados.

📷 "Fuera Ortega", gritan miles de nicaragüenses en una nueva marcha nacional

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